Historia 


Ziryab y los cambios sociales que nos trajo

Abu l-Hasan Ali ibn Nafi`, más conocido como Ziryab, fue un hombre multidisciplinar. Talentoso, carismático e ingenioso en todas las disciplinas en las que se involucró, es el responsable de muchos de los cambios sociales que se introdujeron en el siglo IX en la corte cordobesa y que acabarían llegando a media Europa. Músico, poeta, astrónomo o diseñador, fueron sólo algunas de sus muchas especialidades.

Nacido en Bagdad en el 789, era hijo de esclavos liberados y su futuro parecía destinado al de un pobre comerciante con pocas virtudes. Pero su deseo y entrega a los placeres de la vida como la música o la comida le llevaron por un camino muy diferente del que cabía esperar de un hombre de su procedencia.

Consiguió ser discípulo del músico predilecto del califa de Bagdad, Harún al-Rashid, y un día pudo cantar para él. Tocó con el laúd de cinco cuerdas que se había fabricado y cantó como nunca antes el califa había escuchado a nadie. Se enamoró de su música y le pidió que por favor volviera a deleitarle. Pero su maestro, celoso y vengativo por ese entusiasmo, le ordenó que se fuera lo más lejos posible si no quería tener problemas.

De esta manera, Ziryab tuvo que marcharse y deambular durante años por distintas ciudades, pero siempre dejando sus cantos, que todo aquel que escuchaba no podía olvidar jamás. Así, se fue creando un nombre, el de Ziryab, “mirlo” en árabe, en referencia a su tez oscura y agraciada voz.

Monumento a Ziryab en Córdoba

Monumento a Ziryab en Córdoba

Durante una parada en la ciudad de Kairuán, en la actual Túnez, escuchó hablar de Córdoba, e hizo que le entregaran al emir Alhakén I una carta donde solicitaba que lo acogiera en su corte. La respuesta tardó varios meses, pero el emir, que había oído hablar de él, le invitó porque deseaba conocerlo y, sobretodo, escucharle cantar. Desafortunadamente, antes de poder llegar, Alhakén I falleció. Aún así, el nuevo emir, Abderramán II, no quería renunciar a la invitación que había hecho su padre y le proporcionó a Ziryab un palacio y todas las comodidades que necesitara.

Fue en ese momento cuando su vida cambió para siempre. Establecido en ese nuevo territorio, Ziryab demostró sus dotes musicales a Abderramán II y a toda la corte cordobesa. Se ganó a la gente y en muy poco tiempo fue capaz de estimular cambios significativos y adiciones al mundo de la música arábigo-andaluza, que han llegado hasta nuestros días. Fue un gran pedagogo e innovador de la enseñanza musical y llegó a fundar el que se considera el primer conservatorio europeo.

Pero lo más importante de este personaje es que no sólo dejó sus melodías sino que influyó en muchos más ámbitos. Él fue quien implantó la idea de una comida de tres platos y con un orden (primero, segundo y postre), e introdujo los espárragos y otras verduras en la gastronomía. Enseñó que para degustar mejor el vino era más apropiado las copas de cristal y no las de metal como llevaban haciéndolo desde hacía siglos. Popularizó, también, el pelo corto y afeitarse para los hombres y el uso de cremas para limpiar y suavizar la piel. Se involucró incluso en la higiene personal, creando una pasta de dientes agradable, el desodorante y la costumbre de pulirse las uñas. Y como experto diseñador, intervino en la manera de vestir dejando atrás el uso de la misma ropa para todo el año. Ziryab arbitró que desde mayo a septiembre convenía vestirse de blanco y que los tejidos oscuros y las pieles debían llevarse sólo en invierno.

Vía| 10 Unforgettable Stories History Forgot Personajes de antaño Ziryab
Más información| CARDOSO, Elsa. “Ziryab en el Muqtabis. La orientalización de Córdoba de Abd ar-Rahman: De los perfumes al funcionalismo de la corte”
Imagen| Ziryab Monumento en Córdoba
En QAH| El Islam Clásico: de Mahoma al fin de la dinastía Abasí (I)El Islam Clásico: de Mahoma al fin de la Dinastía Abasí (II)

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