Cultura y Sociedad, Historia 


Ya se intentó la independencia de Cataluña

Durante estas últimas semanas —y posiblemente ocurra lo mismo en las siguientes—, la actualidad política la acaparan las pretensiones nacionalistas del presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas. Y una vez más la historia se repite. Os propongo recordar un pasaje de nuestra historia reciente que puede resultar curioso para el lector, por los paralelismos que se pueden realizar entre lo que sucedió y lo que está ocurriendo en Cataluña.

Para ello hay que retroceder a la 2º República, concretamente a octubre de 1934. En estos momentos se produjo una gran tensión política: en las elecciones de noviembre de 1933 ganó la derecha republicana representada por la CEDA de Gil Robles y el centro-derecha republicano, representado por el Partido Republicano Radical de  Alejandro Lerroux.  El presidente de la República Alcalá- Zamora encargó a Lerroux formar gobierno. La CEDA pide tener representación, pero se le rechaza esta petición. Lerroux dimite por desacuerdos con Alcalá-Zamora y es sustituido por Ricardo Samper. La CEDA retira su apoyo parlamentario al gobierno de Ricardo Samper y este dimite.  El presidente de la República Niceto Alcalá-Zamora propone de nuevo a Alejandro Lerroux como presidente del gobierno, pero esta vez con tres ministros de la CEDA. Todo ello trascurre entre noviembre de 1933 y octubre de 1934.

En esta última fecha, octubre de 1934, los socialistas declaran una huelga general revolucionaria para el 5 de octubre en toda España para demostrar su rechazo a la entrada de la CEDA en el Gobierno, a pesar del respaldo de las urnas. Pero esta huelga fracasa excepto en Asturias y en Cataluña, ambas por causas distintas. Yo me detengo en el caso de Cataluña.

Barricadas en la ciudad de Barcelona tras la declaración del estado de guerra.

En estos momentos Luis Companys es presidente de la Generalitat. La situación en Cataluña ya se había visto afectada por la difícil aprobación del Estatuto de Cataluña, con oposición de la derecha, y poco después con la anulación de la Ley de Contratos de Cultivos de 1934 por parte del gobierno central. Así, la convocatoria de la huelga general supone en Cataluña diversas manifestaciones por parte de grupos nacionalistas.  Companys intenta contactar con Alcalá-Zamora para advertir que le era imposible contener las reacciones izquierdistas y nacionalistas contra el nuevo gobierno al que se había incorporado la CEDA, pero no lo consigue y en la mañana del día 6 Companys recibe el anuncio de que el gobierno de Lerroux ha declarado el estado de guerra en toda España. Debido a las malas comunicaciones y a la presión de su partido, ERC, y de grupos nacionalistas, Lluís Companys decide finalmente salir al balcón de la Generalitat acompañado de sus consejeros para proclamar el “Estado Catalán dentro de la República federal de España”.  

Al anochecer, el general Domingo Batet, jefe de la IV División Orgánica, con sede en Barcelona, sigue instrucciones desde Madrid y  proclama el estado de guerra aplicando la Ley de Orden Público de 1933. Esto hace que salgan a las calles de Barcelona 400  mozos de escuadra, 3.200 guardias de asalto y 3.400 paisanos con armas de toda clase para respaldar esta proclamación independentista.  La compañía de infantería y una batería del regimiento de artillería dirigida por Domingo Batet obligan a éstos a rendirse a lo largo de la madrugada del día 7 de octubre. Es decir, esta revuelta duró tan solo 10 horas.

Lluis Companys en la prisión del Puerto de Santamaría (el primero a la izquierda).

El resultado de intentar crear un Estado catalán fue: 46 personas muertas, 38 civiles y 8 militares. Más de tres mil personas fueron encarceladas, entre ellas Luis Companys, diversos diputados, el presidente del parlamento, Joan Casanovas, y el alcalde de Barcelona, Carlos Pi i Sunyer.  La autonomía catalana fue suspendida indefinidamente y la Generalitat de Cataluña fue sustituida por un Consell de la Generalitat designado por el Gobierno central y con un presidente denominado gobernador general de Cataluña. 

Vía | Jackson, Gabriel. La República española y la Guerra Civil (pg. 157 – 162). Barcelona: Crítica, 2008. Bravo Morata, Federico. Historia de la República. (pg. 47 -52)Barcelona: Daimon, 1977.

 

Más Información  | Hemeroteca de ABC (Edición 7 de octubre de 1934)

Imagen |La memoria viva,  La última revolución proletaria 

 

 

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