Coaching y Desarrollo Personal, Productividad Personal 


Y tú, ¿eres lo que querías ser de mayor?

 

Cuando me preguntaban qué quería ser de mayor siempre respondía teniendo la respuesta muy clara y con mucha seguridad: ¡exploradora! ni maestra, ni medico, ni policía, ni astronauta… como cualquier niño. Yo quería ser exploradora, que a mi entender, sin levantar apenas dos palmos del suelo significaba coger una mochila y una gorra y salir al mundo en busca de aventuras, sobreviviendo como pudiese y adaptándome al medio.

Después de muchos veranos y otras tantas primaveras, creo que lo he conseguido: soy lo que quería ser de mayor.

Los que somos de alma curiosa, inquieta y con hambre de aprender nunca podremos evitar  hacer que las cosas pasen, salir a buscar nuevas aventuras disfrutando de cada paisaje, de cada gota de agua si hay tormenta, de cada piedra, de cada flor… porque las ganas siempre nos empujaran a seguir explorando, a sacar lo mejor de cada entorno, a disfrutar de lo pequeño, de lo grande y de lo invisible pero real. A no parar de aprender.

Desde pequeña lo tuve claro, explorar es lo que más me gusta del mundo.

Da igual a lo que te dediques porque el mundo es cambiante, porque la velocidad de la luz es un caracol al lado de la velocidad de la vida, de la tecnología, del mundo. Si te identificas con un alma hambrienta de aprendizaje te doy mi más sincera enhorabuena porque el mundo nunca se quedará pequeño para ti, porque da igual si te interesa la medicina, la empresa, las personas, los coches de carrera o todo a la vez, aprender es lo que realmente nos enriquece y nos engrandece. Aprender es el motor que nos impulsa a no dejar de vivir porque no solo basta con respirar, hay que sentir, hay que disfrutar y hay que querer a la vida y todo lo que nos enseña en cada rincón, a cada momento, de cada persona (sea niño o sea abuelo).

Porque la vida al final es una mochila llena de experiencias, de aprendizajes y de emociones. Y siempre estamos en la edad perfecta y en el momento adecuado para aprender algo.

Que vivan los exploradores.

Que viva la gula del aprendizaje.

 

 

 

 

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