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¿Y si de verdad hay ‘Brexit’? Cómo afectaría a la economía de Reino Unido

Hoy es un día histórico para el Reino Unido y para toda Europa. A horas de conocer el resultado del referéndum que decidirá el futuro de Gran Bretaña, es preciso recordar que una mayoría a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea tendrá implicaciones no sólo para aquellas empresas que tienen socios europeos, sino para todos los sectores, debido al efecto dominó. Mientras esperamos el resultado de las votaciones, que según las encuestas será más que ajustado, hacemos un repaso de cómo el temido ‘Brexit’ afectaría la economía británica.

En primer lugar, hay que dejar claro que es imposible predecir con exactitud el impacto económico de una mayoría del “no” a la Unión Europea en el referéndum. No tiene precedentes. Y esta es la principal razón para el miedo: la incertidumbre. Nadie puede realmente saber qué pasaría el día después, y esto es lo que atemoriza a inversores y multinacionales. Prueba de ello es que  grandes bancos e instituciones financieras ya lo tienen todo preparado para mover su sede de la City, siendo París o Frankfurt dos candidatas a convertirse en el centro neurálgico de las finanzas europeas.  HSBC ya anunció su intención de trasladar más de 1.000 puestos de trabajo a la capital gala y JP Morgan vaticina que tendrá que realojar a un cuarto de sus 16.000 empleados. Esto iría ligado a una pérdida de empleos o al menos así lo destaca un informe de  PwC publicado el pasado abril.  Según el informe, si Gran Bretaña se marcha, en 2020 habrá entre 70.000 y 100.000 puestos de trabajo  menos  en  comparación con el número estimado si se mantiene en la UE.

An EU official hangs the Union Jack next to the European Union flag at the VIP entrance at the European Commission headquarters in Brussels on Tuesday, Feb. 16, 2016. British Prime Minister David Cameron is visiting EU leaders two days ahead of a crucial EU summit. (AP Photo/Geert Vanden Wijngaert)

¿Inestabilidad financiera a corto plazo o recesión?

La salida del bloque europeo implicaría -y en esto hay consenso- un período de inestabilidad financiera para Gran Bretaña. De hecho, según prevén la mayoría de los analistas, la recuperación de la confianza y la inversión podría llevar varios años. Algunos inversores como el multimillonario George Soros, hablan incluso de “un periodo de recesión” y alertan de que Inglaterra puede llegar a inferiores a 1992, cuando la caída de la libra obligó al Gobierno a retirarla del Mecanismo de Cambio del Sistema Monetario Europeo (SME). Una previsión que, sin embargo, parece ir demasiado lejos, y que medios como Wall Street Journal consideran a todas luces exagerada. En todo caso, las reacciones del mercado muestran volatilidad desde hace varias semanas. Esto no es una sorpresa. Hasta la fecha, la amenaza del ‘Brexit’ le ha costado las bolsas europeas casi 300.000 millones de euros. Bien es cierto que en la última semana se ha mantenido una tensa calma, y la libra esterlina está en niveles máximos, alentada por el optimismo de los inversores y su confianza en la permanencia. Si no fuera así, se calcula que la libra podría caer entre un  18% y un 20%. Incluso si el Banco de Inglaterra decidiera tomar medidas para estabilizar la moneda, la caída afectaría a empresas británicas e internacionales. Por otro lado,  para los inversores que han entrado recientemente en los mercados con intención de especular con el desplome y repunte de la libra puede suponer  un negocio redondo.

Sector servicios, comercio y exportaciones: los más afectados

El temido Brexit afectaría a multinacionales y bancos, pero también a pequeñas y medianas empresas y a la industria. Los sectores que se verían más afectados son aquello que dependen de los servicios, el comercio y las exportaciones de libre circulación. Dos ejemplos clave son el turismo y la fabricación de automóviles. Por supuesto, la magnitud del impacto dependerá de si Reino Unido se mantiene o no  dentro del mercado único (en este caso los ciudadanos todavía podríaan trabajar en el país y viceversa) o si, por el contrario, el gobierno impondría permiso de trabajo con restricciones. Esto es, con necesidad de un visado.

Las empresas británicas que dependen de proveedores establecidos en la UE se enfrentarían a un proceso complejo para tratar con ellos, debido a los nuevos procedimientos reglamentarios y administrativos que tendrían lugar. Esto lo explica en pocas palabras Angela Merkel: “si Gran Bretaña vota para salir de la UE, ya no se beneficiará de ninguna de las ventajas del mercado común europeo.” Las exportaciones podrían aumentar a largo plazo, si se devalúa la moneda, pero no parece que vayan a ganar socios comerciales. De hecho, aunque los euroescépticos hacen hincapié en que el Reino Unido todavía podría negociar con el continente bajo la Organización Mundial del Comercio y a su vez mejorar sus relaciones con otros países (en especial los emergentes), la renegociación con los socios no europeos no se prevé tan  fácil. Barack Obama ya ha advertido que la normalización de relaciones puede llevar años: “Gran Bretaña sería el último de la fila  a la hora de establecer un acuerdo comercial preferencial con Estados Unidos”, declaró recientemente uno de los, hasta ahora, principales aliados de Gran Bretaña.

Lo cierto es que a pesar de que toda la información disponible está basada en meras especulaciones, la mayoría de los economistas sugieren que una retirada de la Unión Europea tendría nefastas consecuencias para la economía, al menos a corto plazo. En todo caso, tenemos que esperar al resultado para presenciar las verdaderas consecuencias.

Más información|Guía para entender el referendum: a qué hora se sabrá si hay Brexit
Imagen|www.telegraph.co.uk
En QAH|Alerta, se aproxima el Brexit, Brexit otro intento contra la integración europea.

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