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¿Y si comenzamos a dar saltitos?

Saltito

Qué bueno es reflexionar. Y qué bien se siente uno mismo tras leer de forma relajada una buena reflexión, ¿verdad?

Aunque me gustaría plantearme la cuestión sobre lo que surge después de cada una de ellas; ¿qué es lo que sucede cuando terminamos de reflexionar? ¿Hacemos algo al respecto y provechoso tras la reflexión? ¿Aprendemos?

 

Muchas veces, nos vemos reflejados en su contenido, advertimos que tras ella podríamos interferir en algunos aspectos de nuestra vida cotidiana, no se, cambiándolos a mejor quizás, pero me da la ligera sensación de que la mayoría de las veces las reflexiones se quedan simplemente en eso, en reflexiones.

Permíteme transcribir un párrafo del libro “El Lobo Estepario” de Hermann Hesse en el que se habla de la reflexión:

“La mayoría de las personas no quieren nadar hasta que no saben hacerlo. ¿No es gracioso? ¡Claro que no quieren nadar! Si nacieron para el suelo, no para el agua. Y claro que no quieren pensar, ¡fueron creados para la vida, no para la reflexión! Sí, y aquel que piense que puede llegar lejos si transforma el pensar en su actividad principal, no hace más que confundir el suelo con el agua y, en algún momento, morirá ahogado”.

¿Qué te dice ese párrafo? Es imposible describir con palabras lo que yo sentí cuando leí por primera vez ese párrafo, tiene tanta razón que es fulminante. Cada vez que hago una reflexión, que no son pocas veces, me acuerdo, además, me lo he puesto delante de mi escritorio, por si las moscas, o musarañas…

Esta sección de QAH es maravillosa, pero si me permites, me gustaría que cada vez que leyéramos un artículo de ella, o de otra, o hiciéramos reflexiones por nosotros mismos, hagamos lo siguiente:

– Dar saltitos.

gran salto

De eso se trata, todo lo relacionado con las reflexiones implica una reacción, o al menos debería implicarla, porque para eso sirven. Reflexionar implica obligatoriamente dar un saltito, sin saltito, la reflexión no sirve. Necesitamos estímulos externos que nos permitan dar un paso más allá de la reflexión, un saltito.

La vida no está hecha para reflexionar únicamente, la vida está echa para dar saltitos, y si prefieres, saltos muy grandes.

Quizás esta idea te lo explique mucho mejor el amigo @jandro a lo largo de su charla en el TedX, aunque yo te aconsejo que puestos, la veas completa porque es genial.

 

Más información | El Mercado de la Incertidumbre

Imágenes | Freepik, más alla del punto azul pálido

Vídeo: YouTube. Jandro

 

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