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¿Y por qué no…?

¿Y por qué no…

… dejas de hablar y lo haces? Que las palabras se las lleva el viento, pero los hechos hablan por sí solos. No te pongas más impedimentos y sé más amigo tuyo. Que nadie te diga si puedes o no, tú sólo empieza. Actúa y hazlo real.

… cumplir tus intenciones? Esas que todos tenemos pero pocos cumplimos. Que tener grandes sueños está bien, pero sólo si se cumplen. O al menos, si se intenta. Tienes dos manos, déjate de excusas. Que nada llega solo, hay que salir a buscarlo. Día sí, día también, no te acomodes. Que el miedo es mal compañero de viaje, no le invites a seguirte.

… dejas de lamentarte y cambias el chip? Que sentarte a llorar no borrará tus problemas, aprende a enfrentarlos. Si te caes siete veces, levántate ocho o las que hagan falta, y sigue andando. Corre, vuela o gatea, pero no te pares. Sé tú quien marque el ritmo. De todo se sale, no lo olvides.

… tiene que ser hoy? No aplaces nada para mañana, hoy puede ser el día perfecto. Ya sean besos, abrazos, viajes o llamadas. Vive cada momento, que nadie te lo cuente. Y que nada se te escape entre los dedos, recuerda que el tiempo vuela. Y no esperes que llegue esa gran ocasión, que nunca llegará. Créala tú.

¿Y por qué no...?

… dejas de decir que no? Acepta retos, busca nuevas aventuras. Arriesga, cambia, acierta, falla. Deja a un lado lo que no va contigo, que tu tiempo es limitado y vidas no hay más que una. Elige, bien o mal, pero elige. Y aprende a decir que no, es más sencillo de lo que parece.

… ríes más y lloras menos? Que es cierto el dicho de que si exageráramos nuestras alegrías como hacemos con nuestras penas, seríamos mucho más felices. Quítale hierro al asunto y échale azúcar a la vida. Baila, canta, ríe sin motivos. Que la risa es contagiosa y la menor distancia entre dos personas.

… te comparas menos y compartes más? Deja el yo aparcado, escucha, siente, fluye. Toma el control, domina a tu ego y aplaca a tu orgullo, decide por ti. Rodéate de gente que te aporte valor. Crece por dentro y demuéstralo.

… dejas de tomarte las cosas tan en serio? Respira. Disfruta. Cuenta hastra diez, y vuelve a empezar.

¿Y por qué no?

Foto |  Feliciteca

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