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Y a ti, ¿qué te mueve?

No se me ocurre mejor forma de empezar mi andadura por Qué Aprendemos Hoy, haciéndote esa misma pregunta… ¿Qué estás dispuesto a conocer? ¿Qué despierta tu curiosidad? ¿A ti, qué te mueve? ¿En qué quieres poner todos tus esfuerzos para mejorar? Y no me refiero sólo a aspectos académicos, que también, sino a esas actitudes que marcan nuestro comportamiento, e inevitablemente, nuestra relación con los demás. Préstales atención, no las descuides, de ellas dependerá en gran medida tu bienestar.

4121856f0bedf58b9dcabcf90bc51c51¿Aprendiste a querer? Si la respuesta es sí, puedes acostarte más que satisfecho. Es a lo que aspira todo ser humano, tenemos la absoluta necesidad de querer y sentirnos queridos. Repara en cada ocasión que el día te brinda para demostrar afecto, el mundo te espera para que le ofrezcas la mejor versión de ti mismo. No es sencillo, el buen humor –como tantas otras cosas- hay que ejercitarlo, pero todo aquél con el que te cruces te lo agradecerá. Además, ya sabes que lo que damos nos es devuelto con creces, por eso procura derrochar sonrisas, que volverán a ti en el momento en el que más las necesites.

¿Aprendiste a soñar? Son muchos los que hoy en día dan tumbos sin poder ejercer la profesión para la que se prepararon y, no nos vamos a engañar, es frustrante. Pero, sigue en la carrera, no abandones… La meta está aún lejos, sin embargo si sigues moviendo tus pies y mantienes el ritmo, seguro que llegarás. No desprecies nada de lo que vayas encontrando por tu camino, pueden ser excelentes medios para llegar a donde te propusiste cuando empezaste. La vida son etapas, cuando te acuestes por la noche pregúntate si completaste con éxito la que acaba y coge fuerzas para la del día siguiente.

¿Aprendiste a escuchar? ¡Atento a los demás! No permitas que tus preocupaciones te hagan olvidarte del resto, de aquéllos que nos rodean y requieren de nuestra atención. La grandeza del ser humano reside en su conciencia y cuando nos esforzamos por hacer las cosas bien, de acuerdo a unos ideales, alcanzamos una sensación incomparable. Por eso, pon en orden tu escala de valores y actúa en consecuencia, disfruta de tus aciertos y corrige tus errores, sobre todo aquéllos cuyas consecuencias afecten a otros. Mantente en paz contigo mismo y con todo aquél que te cruces.

Cada noche, pregúntate… ¿Qué aprendí hoy? Sea cual sea tu respuesta, no olvides que mañana tendrás todo un día por estrenar, ¡para seguir aprendiendo!

 

Imagen| Abrazo

Más información| Te lo dije cantando

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