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WWDC’14, una semana clave para el futuro de Apple

WWDC’14, una semana clave para el futuro de Apple

WWDC’14, una semana clave para el futuro de Apple

El 22 de octubre de 2013 Apple presentaba los modelos actuales de iPad en su versión Air y Mini con pantalla Retina. El lunes 2 de junio de 2014, Tim Cook, máximo responsable de la compañía, se volvía a subir a un escenario para dar comienzo a una nueva keynote, en este caso la que servía para inaugurar la WWDC’14. Entre medio, más de 6 meses en los que la actividad pública de la empresa se ha limitado a actualizaciones menores de algunos productos (iPhone 5c de 8 GB, relanzamiento del iPad 4 para sustituir al iPad 2 como modelo de entrada a la gama) y a publicar los datos fiscales de los últimos trimestres. Demasiado poco para una compañía que solo hace anuncios en sus propios eventos.

Por eso había una gran expectación alrededor de la presentación de la semana pasada. Aunque sirve como inauguración de la conferencia anual de desarrolladores, en realidad permite ver las primeras imágenes de las futuras versiones de sus sistemas operativos para dispositivos móviles (iOS) y ordenadores (OS X), lo que hace que millones de usuarios en todo el mundo permanezcan atentos a las novedades.

Rumores

Es precisamente este enfoque hacia el software y los servicios la razón por la que, en esta ocasión, los incesantes rumores previos no han estropeado las sorpresas. El 100% de lo que Apple presentó el pasado lunes se desarrolla en sus instalaciones, lo que le permite tener un mayor control sobre las filtraciones. En cambio, cuando depende de agentes externos, como los proveedores asiáticos que fabrican el iPad o el iPhone, es mucho más complicado mantener oculta la información.

OS X Yosemite

Después de una keynote inaugural de WWDC en 2013 donde el protagonista absoluto fue iOS 7, este año se esperaba una mayor atención por parte de Apple hacia su sistema para ordenadores. Y así ha sido. OS X Yosemite (la compañía ha cambiado la forma de identificar las versiones de su sistema, sustituyendo los nombres de felinos por los de lugares famosos de California) presenta un gran avance frente a la actualización anterior.

Por un lado, tal y como se esperaba, es más evidente la adopción de una estética similar a la de iOS, algo que se nota sobre todo en los iconos y en el dock. Además, la integración con el sistema para dispositivos móviles es mucho más completo, permitiendo, por ejemplo, atender en el ordenador llamadas recibidas en el iPhone, facilitar la transición entre documentos abiertos en diferentes equipos (gracias a iCloud), mejoras en el gestor de notificaciones, etc.

iOS 8

Como hemos comentado, iOS 7 supuso toda una revolución, sobre todo en el apartado estético, aunque también en el funcional. Todavía hay usuarios que se resisten a actualizar sus dispositivos y abandonar iOS 6 porque no les gusta la interfaz gráfica.

Lo cierto es que el cambio fue enorme, iniciando un camino lleno de problemas para el sistema operativo móvil: incongruencias gráficas, pobre rendimiento, consumo excesivo de batería, etc. Algunos se han solucionado con el tiempo, otros siguen presentes.

iOS 8 llega como una versión en la que cobran sentido muchos de los cambios adoptados en la versión anterior. Por ejemplo, el centro de notificaciones pasa a ser ahora mucho más útil con la inclusión de widgets. Pero también añade mejoras a la aplicación de fotos (con un renovado iCloud), correo, etc.

Además, avanzó el uso de dos nuevos servicios (salud y hogar) que, sobre todo en el caso del primero, parece anunciar la llegada de algún nuevo dispositivo de la compañía que sirva para monitorizar parámetros personales del usuario.

Swift

Pero, probablemente, la principal novedad fue el lanzamiento de Swift, un nuevo lenguaje de programación en el que la compañía lleva trabajando 4 años y del que, hasta ahora, no se sabía nada.

Inicialmente Swift llega como un complemento para Objective-C. En palabras de Craig Federighi (máximo responsable de Apple en el desarrollo de iOS y OS X y protagonista absoluto de la keynote) el nuevo lenguaje es una evolución puesto que evita las restricciones impuestas por C.

Parece evidente que se trata de la apuesta de futuro de Apple en el desarrollo de aplicaciones para iOS y OS X y, por tanto, un lenguaje que los desarrolladores tendrán que aprender a dominar.

Como decía Steve Jobs, los puntos se unen cuando miras hacia atrás. Es probable que hasta dentro de unos años no podamos unir todos los puntos de lo presentado por Apple la semana pasada, pero la sensación que queda después de la keynote es que se trata de unos puntos claves para el futuro de la compañía.

 

Vía| Apple

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