Economía y Empresa 


Wal-Mart, sueño cumplido

Quizás hoy en día, sí preguntas a la gente de tu alrededor qué es Wal-Mart, muchas de las personas que respondan a la preguntan te dirán que no les suena, otros quizás te digan que suena a supermercado (no andarán mal encaminados), y -sobre todo quienes hayan pasado alguna temporada en EE.UU.- reconocerán el nombre de una cadena de distribución que llegó a ser la empresa más grande del mundo, y que hoy en día sigue siendo la tercera corporación pública más grande.

Expositores Wal-Mart

Expositores Wal-Mart

Una empresa que nació en 1962 en el pueblo de Bentonville (Arkansas) de la mano de Sam Walton y su sueño: ser dueño de su propia tienda. Su empeño era inquebrantable, sus aspiraciones sencillas (a la vez que apasionantes) y su futuro… Inesperado.

El mismo año del comienzo, al proyecto se unió su hermano Bud, y una década después la empresa tenía 900 empleados (ellos no usan esa palabra, sino ‘asociados’), 32 tiendas y 30,8 millones de dólares de ingresos. En 2004, esas cifras se habían transformado exponencialmente: 1.500.000 empleados, 4.906 tiendas y unos ingresos de 256.300 millones de dólares.

Dentro de esas tiendas, además de las clásicas -que fueron el origen de la marca y que respondían a locales de comercio de tamaño reducido en pequeños pueblos y barrios- aparecen los Supercenters (grandes centros comerciales), los Neighbourhoods (tiendas más pequeñas con todo tipo de género) y los Sam’s Club (tiendas de ‘mayoristas’ que servían a otros pequeños comerciantes y a particulares).

Y todo ello, inspirado en una serie de valores impresos en la marca por la fuerte influencia personal de su fundador (y que posteriormente han inspirado proyectos tan ambiciosos como Mercadona) entre los cuales se encuentran:

El cliente es el jefe. Todo lo que se hace en la empresa es para satisfacer al cliente (tampoco lo llaman así, sino ‘consumidor’) y se piensa en él antes que en cualquier otro agente de la compañía.

Hay que reducir costes para poder ofrecer los mejores precios. Y esos precios han de ser siempre bajos. Una anécdota: directivos de Wal-Mar fueron invitados a una reunión por sus colegas de Procter &Gamble, que reservaron para ellos un hotel con habitaciones a 100 dólares. Sam dijo que en esas condiciones no viajaban, y P&G acabó pagando la mitad de la factura del hotel.

Nueva imagen

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La cultura común es esencial. Todos los empleados deben remar en una misma dirección por muy grande que sea el tamaño de la empresa. Y esto, sumado a una gran organización, hizo que por ejemplo reconstruyesen una tienda tras una catástrofe natural y en menos de una semana estuviesen vendiendo de nuevo.

Al fin y al cabo, un ejemplo de cómo los sueños, si se trabaja sin descanso y en la buena dirección, acaban convirtiéndose en realidad, e incluso esa realidad acaba superando lo inicialmente soñado.

En QAH | El sistema de precios

Vía| El estilo Wal-Mart

Imagen 1| Businessweek

Imagen 2| DailyFinance

Más información| WalMart

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