Derecho Internacional, Jurídico 


¿Vulnera Gibraltar el Derecho ambiental europeo?

Peñón de GibraltarRecientemente hemos conocido a través de los medios de comunicación el lanzamiento de unos setenta bloques de hormigón en la bahía de Algeciras con la presunta intención de dificultar la pesca por barcos españoles en esa zona. Ante esta actuación, y la elevación de las tensiones entre Gibraltar y el Gobierno español, España ha formalizado una queja ante la Comisión Europea, alegando una eventual vulneración de la legislación medioambiental comunitaria en torno a esta cuestión. En este sentido, el Ministros de Asuntos Exteriores García Margallo, se expresó en los siguientes términos: “La diferencia es que nosotros estamos cumpliendo estrictamente la legislación y el Gobierno de Gibraltar ha escogido una política de hechos consumados violando la legislación europea, entre ella la legislación medioambiental”. La versión gibraltareña dista mucho de la española, afirmando que dichos bloques fueron lanzados con el objetivo de construir arrecifes marinos artificiales, en aras de proteger la biodiversidad del fondo marino.

Ante esta situación, la Comisión Europea estudiará si efectivamente, existe o no una posible vulneración de la legislación medioambiental europea. Por todo ello, intentaremos aquí dar una respuesta satisfactoria a la cuestión planteada, para poder aseverar si el lanzamiento de bloques de hormigón vulnera o no la legislación mencionada.

La norma sobre la que hemos de poner el foco es la Directiva 2000/60/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 23 de octubre de 2000 por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas (Directiva marco del agua). Esta Directiva pretende establecer un marco general para la protección de las aguas interiores superficiales, las aguas subterráneas, las aguas de transición y las aguas costeras. Se podrían resumir sus objetivos en cinco puntos:

–          Prevención y reducción de la contaminación;

–          Promoción del uso sostenible del agua;

–           Protección del medio ambiente;

–          Mejora de la situación de los ecosistemas acuáticos;

–          Atenuación de los efectos de las inundaciones y sequías.

A modo de colofón, la presente Directiva pretende alcanzar un “buen estado” ecológico y químico de todas las aguas comunitarias para el año 2015.

Como se puede comprobar, la Directiva marco del agua toca muchos puntos, no obstante, en lo que a nuestro tema se refiere, nos interesa únicamente el eventual perjuicio de los ecosistemas marinos. En este sentido, ya en los considerandos, establece varias pautas. Así, en el considerando 17, se establece: Una política de aguas eficaz y coherente debe tener en cuenta la vulnerabilidad de los ecosistemas acuáticos situados cerca de las costas. Del mismo modo, en el considerando 23 dice: “Son precisos principios comunes para coordinar los esfuerzos de los Estados miembros destinados a mejorar la protección de las aguas comunitarias en sus aspectos cuantitativos y cualitativos, fomentar su uso sostenible, contribuir al control de los problemas de carácter transfronterizo relativos al agua, proteger los ecosistemas acuáticos…”.

Ya en su artículo 1, establece que el objeto de la Directiva es establecer un marco de protección para las aguas que prevenga todo deterioro adicional y proteja y mejore el estado de los ecosistemas acuáticos.

Vista la decidida intención de la Directiva de proteger los ecosistemas acuáticos, la inevitable pregunta que nos viene a la cabeza es: ¿perjudican los bloques de hormigón a los ecosistemas acuáticos, y por lo tanto, estamos en condiciones de afirmar que Gibraltar ha violado la normativa comunitaria medioambiental?

Para estar en condiciones de responder a esta pregunta, sería necesario realizar una evaluación de impacto ambiental para valorar si ese depósito de bloques de hormigón para la creación de un arrecife artificial incide de manera negativa sobre la biodiversidad marina de esa zona concreta. Ocurre, normalmente, que para la creación de arrecifes artificiales, se requiere de una autorización por parte de las autoridades competentes.

Relacionando esto con la Directiva marco del agua, no se podría afirmar, al menos por ahora, que el lanzamiento de los bloques haya vulnerado la Directiva, pues en principio no hay pruebas de que se haya perjudicado el ecosistema marino. Asimismo, las autoridades gibraltareñas han informado recientemente que llevaron a cabo una evaluación de impacto ambiental preventivo para asegurarse de que no tendría un efecto negativo.

Visto esto, podríamos decir que las acciones llevadas en las aguas cercanas al Peñón, no constituirían una vulneración de la legislación ambiental europea. Otra cuestión sería la de plantear si las autoridades gibraltareñas tenían o no derecho a llevar a cabo esas actividades en esas aguas, ya que, según el Tratado de Utrecht, no pertenecen al Peñón, pero eso, forma parte de otro debate.

Vía | El País, Público, El Confidencial

Imagen | Gibraltar

En QAH| Los últimos conflictos de Gibraltar [Ampliación conflicto Agosto 2013]El Tratado de Utrecht y el nuevo equilibrio europeo. 1713-2013Gibraltar, un conflicto más grave de lo que parece [I]

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