Derecho Civil, Jurídico 


Vuelta al cole: ¿quién paga el material escolar?

Con la llegada del periodo escolar, los gastos derivados de estos conceptos se multiplican: matrícula, libros, material escolar, ropa, uniforme…. En el caso de que las parejas con hijo a cargo se encuentren divorciadas o separadas (en el caso de parejas de hecho), surge la misma cuestión: ¿Quién se hace cargo de estos gastos escolares? ¿Deben ser abonados por mitad por ambos progenitores al 50%?  ¿Deberían establecerse en función de los ingresos de cada uno de los progenitores¿Deben estos gastos ser abonados en exclusiva por el progenitor custodio? ¿Los gastos escolares se incluyen dentro de la llamada pensión, o por el contrario  estas cantidades tienen la consideración de gastos extraordinarios?

En Qué Aprendemos Hoy, conscientes de la importancia y oportunidad de la materia que preocupa a muchos padres en estas fechas, queremos disolver todas las dudas relacionadas con el tema.

Una creencia tradicionalmente muy extendida y generalizada popularmente era la de entender, durante mucho tiempo, que los gastos escolares (incluidos material escolar, libros de texto, uniforme…) tenían la condición de gastos extraordinarios (por no darse periódicamente mes a mes) y que por tanto no se encontraban incluidos en la cuantía del importe correspondiente a la pensión ordinaria y que los padres debían abonar estos gastos escolares por mitad.

Sin embargo, actualmente, no hay duda alguna, y así lo ha dejado más que claro la jurisprudencia en reiteradas sentencias: los gastos escolares NO son gastos extraordinarios. Ello quiere decir que:

a.- El progenitor no custodio no está obligado a pagar más cantidades que las señaladas en la pensión de alimentos, no debiendo, salvo que así se hubiera pactado por las partes o dictado en la sentencia, abonar importe alguno para los gastos escolares (ni el 50%  ni ningún otro importe), pues se entiende que estos gastos ya están cubiertos y prorrateados en la pensión de alimentos fijada mensualmente.

b.- El progenitor custodio debe pagar la totalidad de estos gastos escolares (salvo que por pacto o acuerdo, o por imposición judicial se hubiera establecido otra cosa).

1.-Gastos ordinarios y gastos extraordinarios

El fundamento jurídico de esta solución, viene dado porque por “gastos extraordinarios” la jurisprudencia entiende únicamente aquellos que no se pueden preveer (como por ejemplo actividades extraescolares, gastos sanitarios no cubiertos por la Seguridad Social), mientras que el gasto escolar (libros, matrícula, comedor escolar, material….) son gastos que pueden preverse y de carácter periódico, aunque éste sea anual.

Una de las preguntas más frecuentes suele recaer en el deslinde entre gastos ordinarios y gastos extraordinarios (y por extensión, si están cubiertos o no por la pensión de alimentos). Por gastos ordinarios se suele entender aquellos que aún siendo necesarios, son previsibles y periódicos (se entienden incluidos en el importe de la pensión de alimentos), mientras que por gastos extraordinarios entendemos aquellos que siendo necesarios, son imprevisibles y no periódicos (y por tanto quedan fueran del concepto de pensión de alimentos). Lo normal es que se estipule que éstos últimos sean abonados al cincuenta por ciento por cada uno de los progenitores.

A mayor abundamiento y  a título ejemplificativo, señalaremos unos cuantos supuestos muy ilustrativos:

Se consideran gastos ordinarios los gastos por enseñanza obligatoria, primaria y secundaria, cuotas de colegio y matrícula, material escolar previsible, gastos de guardería, uniforma y ropa deportiva para la enseñanza reglada, formación del hijo como libros y material escolar, transporte, clases particulares previsibles y periódicas, comedor escolar, gastos de matrícula y formación universitaria, actividades extraescolares siempre que tuvieran lugar cuando se pactó.

Se consideran gastos extraordinarios, (sin ánimo exhaustivo y a título meramente ejemplificativo) la inscripción en un colegio privado por uno de los progenitores cuando el otro no expresa su disconformidad, las clases de repaso o apoyo si existe necesidad a la vista del expediente académico, actividades extraescolares necesarias o imprescindibles para el desarrollo integral del menor, gastos médicos, terapéuticos o farmacéuticos no cubiertos por la Seguridad Social, gastos de ortodoncia e higiene bucal, gastos derivados de óptica como la adquisición de gafas nuevas no cubiertas por la seguridad social, viajes de estudios, formación , carné de conducir, curso y material de inglés….

a.- Gastos ordinarios.

El TS ha venido entendiendo que los gastos  ordinarios son gastos necesarios para la educación de los hijos y por tanto, incluidos en el concepto legal de alimentos. Además también entiende que al producirse con carácter regular cada año, son periódicos y por tanto previsibles y habituales con carácter anual.

b.-Gastos extraordinarios.

Además dentro de los gastos extraordinarios, debe distinguirse entre gastos necesarios que no requieren consentimiento previo y expreso del otro progenitor (como por ejemplo los gastos derivados de unas gafas de visión) y los gastos no necesarios, que sí necesitan el previo conocimiento y consentimiento del otro progenitor (como por ejemplo clases de idiomas,  equipos de fútbol, ballet).

 

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2.Consecuencias jurídicas.

Al entenderse que los gastos escolares tienen la consideración de gastos ordinarios (y por tanto que no son gastos extraordinarios por su periodicidad y previsibilidad), dichas cantidades se entenderán incluídas dentro del importe o cuantía fijada para la pensión de alimentos (por eso al valorar, computar o prorratear los gastos de los menores a fin de determinar el importe total de la pensión de alimentos, deberá tenerse en cuenta y mucho estos gastos escolares, ya que de otra forma y salvo pacto en contrario, no deberá pagarse aparte).

No obstante, las partes pueden acordarlo en el Convenio Regulador, o pedirlo en la demanda de divorcio o de custodia y alimentos del menor, para que quede determinado de manera clara.

3.- Posibles situaciones o casos hipotéticos

  • Que se especifique expresamente en el Convenio Regulador. El Convenio puede acordar que se abone por ambos por mitad, o incluso proporcional en función de los ingresos de cada progenitor.
  •  Que no haya acuerdo, pero esta cuestión haya quedado fijada por el Juez ( que determine si deben pagarse a parte los gastos escolares).
  • En defecto de las anteriores, se estará a la regla general a la que nos hemos referido anteriormente: que los gastos escolares no tienen la consideración de gasto extraordinario.

 

4.- Conclusiones

Los gastos escolares NO tienen consideración de gastos extraordinarios y por tanto se entenderá que ya está cubierto su importe en las cantidades que mensualmente se reciben de la pensión de alimentos, y todo ello salvo pacto en contrario o acuerdo judicial. Por tanto el progenitor que ostenta la custodia no puede exigir que el progenitor no custodio colabore con el material escolar y demás gastos derivados de la vuelta al Colegio.

 
Vía| Artículo 142 y ss Código Civil
Más información| STS 15 Enero 2015 y concordantes
Imagen|Vuelta al cole Imagen intermedia

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