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Vivir con todas tus fuerzas

equipajeVeinticuatro horas… Ese es tu mejor regalo, a diario renuevas tu contrato con la vida y se te hace entrega de tiempo que, no lo olvides, es oro… Cambian los meses, las estaciones y los años, cambia la compañía con la que lo disfrutas, los sueños que te motivan a seguir hacia adelante y tus ocupaciones; cambian las palabras con las que saludas a la primera persona que te cruzas por la calle, cambian tus costumbres y tus preocupaciones; cambia tu percepción del mundo e incluso tu escala de valores… Cambias tú y esa evolución es la mejor señal de que sabes aprovechar tu paso por aquí.

Y, a veces, le tenemos miedo a esos cambios, a dar un paso sin tener en qué apoyarnos, olvidándonos de que nosotros mismos somos nuestro mejor bastón. Tenemos dos piernas, dos manos y un montón de ilusión para transformar en realidad lo que son simples ilusiones y dejar a un lado las frustraciones e inseguridades, necesarias también para que seamos conscientes de que no somos infalibles.

Creer en ti es dar el primer paso para conseguir lo que te has propuesto, después vas avanzando casi sin darte cuenta. Pero no te olvides de la humildad, si la seguridad en uno mismo es necesaria para avanzar, ésta es fundamental para llegar con la cabeza bien alta a la cima que te propongas, porque alcanzarla está bien, pero tener la conciencia tranquila de no haber perjudicado a nadie hará aún más justo tu triunfo, más merecido si cabe. No es sólo cuestión de cumplir objetivos, es cómo lo has hecho, qué recuerdos tienes y, sobre todo, qué recuerdos dejas.

Por eso, ve ligero de equipaje, que nada lastre tu paso firme y cabal. Sonríe todo lo que puedas durante el trayecto, ten por seguro que esas sonrisas te serán devueltas antes o después. Y no temas a los malos momentos, que los habrá, ten paciencia con ellos, es posible que tardes en remontar, pero lo harás. Y, si puedes, convence a todo aquél que te encuentres por el camino de que merece la pena intentarlo una y otra vez, merece la pena plantearse metas alcanzables y dejarse la piel en llegar a ellas, convénceles de que merece la pena vivir con todas tus fuerzas.

 

Imagen| Equipaje

Más información| Te lo dije cantando

 

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