Coaching y Desarrollo Personal 


¡Vive como sueñas vivir!

¡Sueña tu futuro!

¡Sueña tu futuro!

Muchas veces nos pasa que nos sentimos angustiados, desconformes, desorientados, inmovilizados… Todos estos fenómenos son señales de que debemos frenar nuestra veloz corrida por la vida y reflexionar: “¿Qué quiero de mi vida futura?” La respuesta seguramente será: “No lo sé, pero sí estoy seguro de lo que no quiero. No quiero todo lo que no me gustó de mi pasado ni todo lo que no me gusta de mi presente”

Pero… ¿qué es lo que no nos gusta? ¿Estamos completamente convencidos de querer hacer desaparecer todas esas situaciones en nuestro futuro?

Son situaciones y experiencias desagradables y molestas, pero son las que conocemos y dominamos, por ende nos son cómodas, pues si nada cambia, nada peor nos sucederá

Nos encontramos en una zona de confort en la cual, aunque no es lo que deseamos, todo es fácil.

Si nos atreviéramos a experimentar cosas nuevas, a aprender, a observar y comparar nuestras situaciones con otras que nunca nos han sucedido, descubriremos la zona de aprendizaje, donde conseguiremos ampliar nuestra visión sobre el mundo.

¡Atrévete a experimentar!

¡Atrévete a experimentar!

Sin embargo, no es lo más lejos que podemos llegar. Más allá de lo que podemos ver, hay una zona desconocida. Si no estamos convencidos de querer un futuro diferente a nuestro presente y pasado y nos acobarda el miedo a perder las comodidades que tenemos, ese más allá se transformará para nosotros en la zona de pánico.

El desafío es, entonces, atrevernos a intentar, convencernos de que cualquier cambio equivale a desarrollo y que nunca será para mal. Encontraremos una zona mágica llena de retos que nos ayudarán a que nuestras antiguas zonas de confort y aprendizaje, se expandan con nuevos conocimientos y experiencias antes desconocidas.

¡Que no te importe lo que digan!

¡Que no te importe lo que digan!

El truco radica en dejarnos llevar por la tensión creativa, para que la motivación venza a los miedos. Es importante no dejarnos influenciar ni intimidar por opiniones ajenas y por nuestros tropiezos, sino enfrentarnos a ellos.

Después de todo, tu vida es tuya y no de los demás. Vos tomás las decisiones sobre ella. Equivocarse es válido, siempre y cuando, por ello, no dejes de volver a intentar. Creé en vos mismo, buscá un motivo que te movilice a avanzar. Recordá que no existe un adelante sin un atrás y que es este último quien te dará las pistas de cómo, para qué y por qué caminar.
Vía| inKNOWation

Imagen| ¡Sueña tu futuro! ¡Atrévete a experimentar! ¡Que no te importe lo que digan!

En QAH| ¿Crees en vos? (VIII): Amor vs. Miedo  Sueña a lo grande  ¿Sueño u objetivo? Tú decides

RELACIONADOS