Patrimonio 


La visión romántica de Andalucía (I)

Durante el siglo XIX España fue visitada por múltiples viajeros que venían con una idea literaria sobre la Península. Muchos de ellos recorrieron nuestro país pero los más interesantes son aquellos que dejaron testimonio escrito y plástico de su visión de España, creando un imaginario que se difundiría a través del libro de viajes en toda Europa. Esto transmitiría un mito que perduraría hasta casi finalizado el siglo XX. Algunos de los viajeros más relevantes serían Richard Ford, George Borrow, o David Roberts, siendo casi todos procedentes de Gran Bretaña o Francia en su gran mayoría.

Los viajeros ilustrados del siglo XVIII comienzan una catalogación y estudio razonado sobre los países de su entorno. De los más conocidos de este tipo de viajes será el Grand Tour, en el cual los jóvenes europeos hacían recorridos por Suiza, Italia y Alemania. Este formaba parte de la educación de países como Gran Bretaña y Francia, y todo lo que se contemplaba se había podido estudiar previamente de manera teórica. De estos quedaba excluida la Península Ibérica porque no era objeto de estudio razonable para los postulados ilustrados del siglo XVIII. Se pensaba que era un viaje que no podía ser pedagógico, porque lo que acontecía en este país poco civilizado no era de interés para la ilustración.

No obstante, a comienzos del siglo XIX empieza a haber una nueva sensibilidad, el romanticismo. En este momento España, y sobre todo Andalucía será de mayor interés para los viajeros románticos sobre todo procedentes de Inglaterra y Francia. Estos buscaban evadirse de la civilización europea y pensaban en España, como un paraje idílico y diferente. Además al contrario que los viajeros ilustrados, los románticos buscaban una aventura exótica. Así es como en la década de los años treinta llegan muchos extranjeros, en el caso de Richard Ford porque su mujer, Harriet, aquejada de una enfermedad su médico la recomendaría un cambio de aires y por tal motivo viajan al sur de España. Richard Ford pasará tres años recorriendo España, pero en concreto, residirá en Sevilla y en Granada. Y por tanto recabando un conjunto de datos que serán cristalizados en varios libros que escribió sobre nuestro país. Por otra parte, David Roberts, pintor escocés, pasó poco tiempo en España, y en Granada unas semanas. Pero esto no significa que no dejará una honda huella sobre él y que tomará varios apuntes y realizara dibujos de ésta.

Richard Ford tuvo la fortuna de hospedarse en la Alhambra, de la que pudo disfrutar en primera persona y por ello redacto una serie de escritos sobre Granada. Otro extranjero, en este caso, estadounidense que estuvo en este momento en Andalucía fue Washington Irving que fue embajador de su país y que también estuvo residiendo en la Alhambra pero en 1829. Experiencia de la que escribió Cuentos de la Alhambra. Muchos de los tópicos sobre España, y en concreto, sobre Andalucía, se fundan en este momento. Algunas categorías como serían el torero, el bandolero y la flamenca, entre otras.

Tipos populares. Cuatro apuntes, Richard Ford (s/f)

Tipos populares. Cuatro apuntes, Richard Ford (s/f)

Para los viajeros románticos España es un país de contrastes, que está diferenciado en dos polos: Castilla y Andalucía. Por tanto la exaltación de lo andaluz se hace en contraposición a lo castellano. Richard Ford incide también en esta ambivalencia, puesto que dice en uno de sus escritos que Andalucía es alegre y de vegetación tropical. Por tanto es seguro que la observación de estos viajeros románticos crearán unos tópicos sobre los andaluces que serán incluso recogidos por la literatura. El carácter de los andaluces configurado por los viajeros románticos tiene matices claramente negativos. Otro de los prejuicios será la huella que ha podido dejar en ellos la civilización islámica puesto que estuvo en Andalucía durante al menos 8 siglos. La denuncia más común de estos viajantes es la violencia que impera en los medios urbanos del sur de la Península. Pero la violencia más común será en los caminos y lugares despoblados. Con esta tipificación de un tipo de carácter indómito, surgirán personajes dignos de novelas como serán los bandoleros, y los contrabandistas. Los bandoleros serán calificados como “héroes” en muchos de los libros de viajes aunque no es un fenómeno que tiene origen en este lugar y en este momento. Pero sin embargo, el bandolerismo andaluz ha tenido una fortuna crítica más arraigada. Tanto es así que el bandolerismo se ha convertido en un héroe casi legendario y en este tienen mucho que ver lo difundido sobre estos en la literatura de viajes.

Richard Ford

Richard Ford

 Aparte de la figura del bandolero también estará presente el tópico del torero. Hay que añadir que esto es debido a que en el siglo XVIII y mediados del XIX se produce un incremento sobre la tauromaquia en España y el estudio sobre esta festividad. Es de esta forma como los viajeros románticos descubren un espectáculo extraordinario que será protagonizado por ídolos populares. Además en el siglo XIX era entendido por un arte, y la unión con la violencia hacían de él algo atractivo para los extranjeros además tenía algo de ritual. Todo lo que acompaña al torero, será objeto de curiosidad para los viajeros, como será la ganadería, la crianza, los toros y todo el proceso que lleva a este animal a la plaza de toros ante el “heroico torero”. Además este espectáculo será para los viajeros europeos un fenómeno que tiene su origen en Andalucía, y que debía ser parte de la forja del carácter de éstos. Se destaca el balance positivo que se tiene de los toros en la literatura romántica, aunque también denuncian la parte negativa, sin embargo, acaban justificando esta festividad. Algunos nombres de estos toreros serán difundidos por estos artistas y la figura del torero será desde luego ensalzada como la de un héroe que se enfrenta a un animal peligroso y sale vencedor. El torero se convertiría a partir de la literatura de viajes en un arquetipo por excelencia andaluz, además de español.

Si los hombres andaluces tuvieron dos estereotipos claros como son el de bandolero y el de torero, las mujeres no se libraron de este prejuicio. En este caso además de asociar un prototipo exótico y oriental también viene acompañado la idea de erótico y sensual. La formulación de la mujer tendrá que ver con la danza y con su máximo esplendor con la Carmen de Mérimee. El estereotipo de mujer andaluza tendrá que ver con la mujer de raza gitana, y de su papel como bailadora. Además el baile será un espectáculo totalmente fascinante para los viajeros, y será una manifestación folclórica. Para el viajero cuando la mujer andaluza baila ésta se convierte en uno de los “objetos” más irresistibles. Algunos de estos tópicos fueron dibujados por los viajeros por ejemplo Richard Ford.

Vía| GONZÁLEZ TROYANO, A., “Los viajeros románticos y la seducción polimorfa de Andalucía” La imagen de Andalucía en los viajeros románticos y homenaje a Gerald Brenan, (A. González Troyano coord.), Málaga, Grafima, 1987. BERNÁRDEZ RODRÍGUEZ, M., “Tipologías literarias de la Andalucía Romántica”, La imagen de Andalucía en los viajeros románticos y homenaje a Gerald Brenan, (A. González Troyano coord.), Málaga, Grafima, 1987.  FORD, R., Manual de viajeros por Andalucía y lectores en casa, v.1., Madrid, Turner, 1980.

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