Historia 


Verdún (III): Las Contraofensivas Francesas

Tras los últimos avances alemanes sobre Fleury a finales de junio, y el comienzo de la batalla del Somme el 1 de julio, la ofensiva alemana en Verdún se vio estancada, los alemanes estaban obligados a transferir las nuevas unidades de refuerzos al sector del Somme. Aun así, durante el mes de julio se lanzaron algunos asaltos a pequeña escala en Verdún. El más importante de ellos fue el asalto a fort Souville el 12 de julio. Dicho asalto finalizó ese mismo día, tras verse diezmados los alemanes por la feroz resistencia de los defensores y por sus cañones de 75 mm; los soldados alemanes se rindieron en grupos de cientos y de miles a los franceses. La artillería alemana, que se vio obligada a transferir un gran número de piezas al Somme, no pudo contestar a la francesa ni apoyar efectivamente a sus unidades. El ataque británico en el Somme, cuyo uno de sus objetivos principales era aliviar la situación de los franceses en Verdún, había conseguido debilitar las fuerzas alemanas en el sector. Tras el fallido ataque a Souville la iniciativa en el sector la tendrían las tropas francesas.

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Mariscal de Campo Paul von Hindenburg.

En agosto, el enorme número de bajas sufridas por los alemanes, la gran cantidad de recursos consumidos, y la entrada de Rumania en la guerra, que pilló a los alemanes por sorpresa, llevó al Káiser a la decisión de destituir a Falkenhayn como Jefe del Estado Mayor, siendo sustituido el 29 de agosto por el mariscal Paul von Hindenburg, junto con su mano derecha, el gran estratega Erich Ludendorff, quien elaboró el plan de la gran victoria de Hindenburg sobre los rusos en Tannenberg, al comienzo de la guerra.

Tanto Hindenburg como Ludendorff descartaron retirarse de cualquier posición conquistada en Verdún, todo el sector forma parte ahora de la línea defensiva alemana que se extendía por 10 departamentos franceses.

Contraofensivas francesas

Según fue disminuyendo la presión alemana en Verdún, el general Nivelle comenzó a preparar una serie de contraofensivas que llevaran a sus tropas a reconquistar todo el territorio perdido frente a los alemanes durante los primeros meses de la batalla. Llegaron nuevas unidades de refuerzo, entre ella un gran contingente de tropas coloniales, que el general Mangin consideraba excepcionales para lucha; y sobre todo se amplió enormemente la potencia de fuego de la artillería. Llegaron al frente enormes cañones sobre raíles de 400 mm que podían disparar proyectiles de 900 kg.

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El campo de batalla en la actualidad.

El 24 de octubre Nivelle lanzó el primero de sus grandes contraataques. Su objetivo era reconquistar el fuerte de Douaumont, y para ello se descargaron durante los 6 días previos más de medio millón de proyectiles de distinto calibre. El 24 a las 11.40 de la mañana 3 divisiones francesas se lanzaron al asalto, protegidos por un fuego de barrera móvil de artillería que debía evitar que los alemanes alcanzaran sus cañones. En tan solo 4 horas unidades de marines franceses y de las tropas coloniales reconquistaron Douaumont, que había sido parcialmente evacuado por los alemanes.

Una semana después, el 2 de noviembre, otro exitoso contraataque logró recuperar el fuerte de Vaux. Al igual que había ocurrido en Douaumont, los alemanes habían evacuado el fuerte tras sufrir los primeros disparos de las grandes piezas francesas. Nueve meses después del inicio de la batalla los franceses habían conseguido reconquistar las principales posiciones del sector.

La última gran ofensiva francesa fue preparara por Nivelle y Pétain para mediados de diciembre. El 15 de diciembre, 750 piezas de artillería y 8 divisiones bajo las órdenes del general Mangin lanzaron un brutal ataque que obligó a los alemanes a replegarse hasta sus posiciones iniciales del mes de febrero. El 18 de diciembre el alto mando francés anunció finalmente el fin de la batalla de Verdún.

Después de la tormenta.

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Osario de Douaumont.

Verdún fue la batalla más sangrienta librada entre franceses y alemanes, y la segunda más sangrienta de toda la guerra tras la batalla del Somme. Participaron en ella más de dos millones de combatientes de ambos bandos, con un total estimado de 714.000 bajas entre muertos y heridos, que quedarían marcados de por vida, tanto física como psicológicamente. El baile en las cifras de bajas varia notablemente, llegando algunos historiadores de más de un millón de bajas. Los franceses contabilizaron 379.000 bajas, de ellas se estima que en torno a 150.000 fueron muertes, y los alemanes 335.000, entre los cuales habría aproximadamente unos 140.000 muertos. La cifra total de bajas muestra que cada mes que duró la batalla había de media 70.000 bajas.

En un espacio de apenas 20 km2 se lanzaron más de 60 millones de proyectiles que alterarían para siempre el terreno de la zona, en algunos puntos este se hundió más de 7 metros. Los cráteres de los proyectiles aún son perfectamente visibles hoy en día. Nueve pueblos fueron totalmente arrasados, declarados posteriormente como “Muertos por Francia”.

En los años posteriores Verdún se convertiría en un símbolo nacional, muestra del espíritu de lucha y resistencia de los franceses. Verdún ha quedado asociado para siempre a la Gran Guerra, al sacrificio, la inutilidad y la muerte.

En colaboración con QAH|La Gran Guerra: Sangre, Barro y Trincheras

Vía| Desperta Ferro Contemporanea Nº 13,  “Verdún, 1916”. Desperta Ferro Ediciones, Madrid 2015.  ISSN 2340-8820; Jankowski, Paul: Verdún 1916: Cronica de la batalla más celebre de la Primera Guerra Mundial; Livesey, Anthony: Grandes Batallas de la I Guerra Mundia. Editorial Optima, Madrid 1995. ISBN 84-95300-26-5; Parker, Geoffrey: Historia de la guerra. Akal, Madrid, 2010. ISBN 84-460-2560-3.

Imágenes| Hindenburg, Cráteres, Douaumont

En QAH| Especial Primera Guerra Mundial (1914-1918)

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