Historia 


Verdún (II): últimos avances alemanes

Ante las bajas sufridas por los alemanes en Verdún, algunos de los mandos del ejército alemán, especialmente el general Schmidt von Knobelsdorf, jefe del Estado Mayor del príncipe heredero, exhortaron a Falkenhayn de seguir atacando, argumentando que, si se estaba consiguiendo el objetivo de desgastar al ejército francés, debía proseguirse con el ataque. Finalmente permitió que se extendiera el ataque a la otra orilla del río Mosa, con el objetivo principal en la colina que recibiría el nombre de Mort Homme.

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Mortero francés de 370 mm en acción.

El 6 de marzo fue la fecha elegida para comenzar el ataque sobre Mort Homme. Las 800 piezas de artillería descargaron una tormenta de fuego de unos 4 millones de proyectiles. Tras el bombardeo los alemanes se lanzaron al ataque sobre el Bois de Corbeaux y Mort Homme, pero a diferencia de lo ocurrido en febrero, el equilibrio de fuerzas estaba más parejo, y la artillería francesa contestó duramente sobre la infantería alemana. Para el 14 de marzo, tras una serie de incesantes ataques, los alemanes habían conseguido ocupar el Bois de Corbeaux, Cumières, Chattancourt y varias posiciones en Mort Homme.

El número de bajas alemanes crecía enormemente, especialmente bajo el eficaz fuego de los cañones franceses. El 30 de marzo finalmente von Gossler consiguió expulsar a los franceses de Bois de Malancourt, a los pies de la cota 304, pero esta acción costó miles de bajas alemanas.

Hasta el momento la ofensiva en Verdún había costado a los alemanes alrededor de 80.000 bajas, una cifra escalofriante. Falkenhayn volvió a plantearse si era sensato continuar con la ofensiva, pero el alto mando del V Ejercito seguía decidido a continuar con el ataque. Finalmente se decidieron por un último ataque, que se centraría de nuevo en la orilla este del Mosa, con el objetivo de ocupar los fuertes que se encontraban próximos a Verdún. Si dicha operación fracasaba, Falkenhayn estaba decidido a poner fin de una vez por todas a la ofensiva. Para el 9 de abril planean un nuevo ataque a ambas orillas del Mosa. Pero tras un intenso bombardeo y una serie de ataques y contraataques, al día siguiente las líneas de uno y otro bando no cambiaron en absoluto, a pesar de un coste terrible en vidas. La situación de los mandos de ambos bandos pendía de un hilo.

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General Robert Nivelle.

Joffre se encontraba preocupado por la creciente popularidad de Pétain, que no paraba de solicitar hombres y material para Verdún, disminuyendo el número de soldados franceses que se podrían usar en la ofensiva del Somme. Finalmente, el 1 de mayo Joffre decide sustituir a Pétain, pero para no intranquilizar a la opinión publica le nombra como comandante en jefe del Grupo de Ejércitos y destina a Verdún al general Robert Nivelle.

Nivelle pretende comenzar su mandato en Verdún con una acción digna de reconocimiento. Ordena a uno de sus generales, Charles Mangin que prepare un asalto para retomar Fort Douaumont, que había caído en manos alemanas durante los primeros días de la batalla en febrero. El 22 de mayo, a las 11:50, Mangin ordena el asalto de la infantería de la 5ª división, en un frente de poco más de un kilómetro de ancho. Durante los 4 días siguientes los franceses asaltaron constantemente las posiciones alemanas en torno al fuerte sin conseguir abrir brecha. De los 12.000 poilu que comenzaron el ataque casi 5000 habían muerto.

Como respuesta a este ataque, el alto mando alemán decide olvidarse de la orilla izquierda del Mosa y volver a centrarse en el lado oriental del rio. El 31 de mayo lanzan un nuevo ataque que rompe las líneas francesas y llegan hasta Fort Vaux, uno de los fuertes menores del anillo defensivo. Los alemanes ya habían intentado tomarlo en el mes de marzo, pero ahora se encontraban en una mejor situación al haber ocupado las posiciones alrededor del fuerte, formando un semicírculo al este y norte, y sobre todo están decididos a tomarlo de una vez por todas.

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Comandante Raynal.

En la noche del 1 al 2 de junio 30 piezas de artillería comienzan a bombardear el fuerte y las defensas que lo rodean incesantemente. A las 4:00 horas los hombres de la 50ª división de infantería se lanzaron sobre las posiciones del foso que rodeaba el fuerte, que habían recibido un duro castigo de la artillería. Tras una serie de duros enfrentamientos por destruir los blocaos que cubrían el foso, los alemanes consiguen situarse sobre la parte superior del fuerte y ocupar el foso en su totalidad.

En el interior del fuerte la defensa estaba dirigida por el comandante Sylvain-Eugène Raynal. Tras la caída del foso exterior Raynal perdió todo contacto con el exterior, pero aun así mantenía la confianza de defender su posición hasta que fueran rescatados por un ataque francés que expulsara a los atacantes alemanes. El ataque que esperaba Raynal se produjo el 3 de junio. Pero cuando se lanzó el ataque los cañones alemanes frenaron en seco el ataque. Los alemanes siguieron presionando para conseguir entrar en el fuerte, haciendo uso de granadas de mano y de 6 lanzallamas. Ese mismo día informaron a Raynal que el agua de la cisterna se había reducido drásticamente.

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Exterior del fuerte Vaux en marzo de 1916.

El 5 de junio se vuelve a realizar una intentona para romper las líneas alemanas y socorrer a los sitiados, pero de nuevo la artillería alemana frena el ataque. En el interior del fuerte los alemanes avanzan poco a poco y ocupan las letrinas, por lo cual los soldados franceses se ven obligados a hacer sus necesidades en cualquier parte, y la falta de agua hace que los soldados laman la humedad de las rocas o que incluso llegan a beberse su propia orina. Ante la terrible situación, y sabedor de que no llegaría ayuda del exterior, Raynal decide el 7 de junio rendir el fuerte, junto con los 250 soldados supervivientes del interior.

Tras la caída los alemanes usaron el fuerte como centro de operaciones de ese sector. Durante los días siguientes lanzaron nuevos ataques para tomar el fuerte de Souville. A finales de junio el envite alemán perdió todo su impulso, debido a las grandes bajas que habían sufrido y al comienzo del ataque británico en el Somme, que obligará a los alemanes a enviar allí a sus unidades de reserva.

A partir del 25 de junio todos los avances alemanes en el sector se detuvieron, a partir de entonces serían los franceses los que llevarían la iniciativa en Verdún, lo que les llevaría durante los meses de otoño a recuperar prácticamente todo el terreno perdido ante los alemanes.

En colaboración con QAH|La Gran Guerra: Sangre, Barro y Trincheras.

Vía| Desperta Ferro Contemporanea Nº 13,  “Verdún, 1916”. Desperta Ferro Ediciones, Madrid 2015.  ISSN 2340-8820; Jankowski, Paul: Verdún 1916: Cronica de la batalla más celebre de la Primera Guerra Mundial; Livesey, Anthony: Grandes Batallas de la I Guerra Mundia. Editorial Optima, Madrid 1995. ISBN 84-95300-26-5; Parker, Geoffrey: Historia de la guerra. Akal, Madrid, 2010. ISBN 84-460-2560-3.

Imágenes| mortero, Nivelle, Raynal, Vaux.

En QAH| Especial Primera Guerra Mundial (1914-1918)

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