Patrimonio 


Van Gogh a través de sus girasoles

La vida de Van Gogh está marcada por un terrible sufrimiento. Hablan las biografías de un hombre ansioso y psicológicamente frágil que sufría depresiones y que pasó, recluido, sus últimos años de vida. Los doctores no poseían en este tiempo un tratamiento apropiado a sus problemas mentales y emocionales. Lo único que sabían era que cuando Van Gogh pintaba, este artista sabía exactamente lo que quería y por qué lo hacía.

Aunque la serie más famosa de girasoles de Van Gogh fue pintada cuando estuvo en Arlés, durante su estancia en París ya había realizado otras obras con esta misma flor como temática principal. Entre agosto de 1887 y septiembre de 1888 llevó a cabo pinturas donde las flores aparecen solas, sin jarrones. Algunas de ellas aparecen marchitas o cortadas, con unos colores violentos y de tonalidades fuertes. Una mañana se vio obligado a trabajar en el interior de su casa, para concentrarse en pintar los tradicionales bodegones florales holandeses. Al final de la semana, ya había completado cuatro pinturas sobre su tema. Se trataba de una colección resplandeciente en oro y en color amarillo. Y así continuó hasta que completó siete versiones del mismo cuadro.

Girasoles. Vincent Van Gogh, 1888. National Gallery, Londres.

Si empezamos a mirar todas estas interpretaciones, veremos cómo los colores son vibrantes y expresan emociones asociadas con la vida de los girasoles. Se presentan todas las etapas de los girasoles: los amarillos van desde los brillantes a los morenos áridos de una flor mustia y muerta. Aunque los cuadros de la serie son similares, no son idénticos y además de diferenciarse en el número de girasoles y en algunas de las tonalidades utilizadas, también difieren en mostrar todas las etapas de la vida de las plantas. Desde girasoles en flor hasta girasoles marchitándose. Para este artista, el color amarillo era un emblema de la felicidad. La influencia de los impresionistas hizo que se transformara la forma que Van Gogh utilizaba el color. Fue así como comenzó a experimentar con colores brillantes y no mezclados. El amarillo para Van Gogh tenía un simbolismo muy especial; representaba su mundo interior. El amarillo era para él la vida, la luz, el calor y el color del sol como el mismo lo expresó en una de sus cartas a su hermano:

“Ahora tenemos un calor magnifico e intenso y no corre nada de viento, es el adecuado para mí. Un sol, una luz que, a falta de un calificativo mejor, sólo puedo definir con amarillo, un pálido amarillo azufre, un amarillo limón pálido. ¡Qué hermoso es el amarillo!”

Carta a Theo nº 522.

Sin duda, el cuadro colgado en la National Gallery es una de las pinturas más populares de la serie de girasoles. Fue también la pintura de la que más orgullo sentía Van Gogh. Fue pintada en un raro período de optimismo donde Van Gogh se encontraba emocionado por la llegada de su héroe, el pintor vanguardista Paul Gaughin.

“Con la esperanza de llegar a vivir con Gauguin en nuestro estudio, quiero pintar una serie de cuadros. Nada más que grandes girasoles… Si llevo a cabo mi plan, pintaré una docena de cuadros. El conjunto es una sinfonía en azul y amarillo. Trabajo todos los días desde que sale el sol. Porque las flores se marchitan enseguida y hay que pintarlo todo de una vez.”

Carta a Theo nº 526.

Girasoles. Vincent Van Gogh, 1887. Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Girasoles. Vincent Van Gogh, 1887. Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Van Gogh utilizaba una impresionante variedad de técnicas, desde pequeños puntos hasta trazos gruesos y escultóricos. De esta manera rompía alguna de las reglas  de la pintura de la época. En las teorías del color, seguidos por los impresionistas, se dictaba que para intensificar los colores se debe colocar colores opuestos uno al lado del otro; por ejemplo, el amarillo junto al púrpura. Van Gogh entonces experimentó colocando sus girasoles contra un fondo azul. Sin embargo, en sus últimas versiones hizo cambios más drásticos y colocó sus flores amarillas dentro de un florero amarillo y con un fondo amarillo.  No usó el color simplemente para imitar a la naturaleza, sino para expresar la emoción.

Vía| Van Gogh, vida y obra, Cadena Ser

Imagen| National Gallery, Metropolitan Museum of Art

En QAH| 125 años de la muerte de Van Gogh

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