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Valor

no dramaCreo que la gente valiente no es aquella que se atreve con todo, si no la que nunca decae. La valentía consiste en no dejarse arrastrar por la fuerza de un golpe duro y ser capaz de recomponerse automáticamente para seguir caminando hacia delante. Y me parece que en estos días que corren, esta imagen de la valentía debe estar más presente que nunca.

¿De qué sirve cerrar los ojos y darse la vuelta? No deja de sorprenderme cómo algunas personas evitan la realidad para tratar de sentirse mejor, pero evadir los problemas no los hace desaparecer y mucho menos nos hace a nosotros más felices. Me sorprende la falta de madurez de quien aparta de su camino la confrontación consigo mismo o con quienes le rodean por temor a un posible sufrimiento que en el fondo es imposible de evitar. Vivir consiste precisamente en eso, en afrontar la vida como viene, con sus idas y venidas, sus curvas sin avisar y sus temidos golpes de efecto. Es así y es absurdo tratar de vivir de otra manera. Engañarse con una venda en los ojos termina produciendo más problemas de los que pueda solucionar. Es difícil y a menudo cuesta hacer frente a todo lo que el destino nos tiene preparado, pero ahí precisamente radica el valor real de los que cada día deciden enfrentarse a la vida. No hace falta viajar al fin del mundo ni domar leones, a veces afrontar cada día es el mayor de los retos y conseguirlo, el mayor de los éxitos.

Por eso creo en la gente valiente de verdad y en el valor de quien nunca tira la toalla. Creo en la gente que lucha, sufre, se cae y se levanta para seguir demostrando que la vida consiste en no dejarse llevar, si no en tratar de convertirla en lo que tú quieres que sea sin entretenerse, sin dramatizar, sin prestarle demasiada atención a todo lo que no la tiene. La vida consiste en valor y esfuerzo para afrontarla tal y como viene pero también para poder transformarla en lo que nos haga felices y nos permita vivirla como se debe vivir: disfrutando. Porque al fin y al cabo eso es todo lo que importa, disfrutar del poquito rato que tenemos aquí y que de pronto se acaba casi sin habernos dado tiempo a pestañear.

No os entretengáis en todo lo que no merece la pena, no perdáis el tiempo en intentar solucionar lo que no tiene solución ni intentéis salvar lo insalvable, no os detengáis, seguir hacia delante es la única opción posible. Sed valientes y atreveos a vivir.

Imagen| No drama

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