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Vacaciones: no sin mi perro

Termina el curso escolar y comienzan nuestras merecidas vacaciones. A la mayoría nos gusta disfrutarlas en familia y, somos muchos los que consideramos a nuestros perros un miembro más de la misma con lo cual nos resulta impensable disfrutar de aquéllas sin estos. El problema surge cuando para llegar a nuestro destino turístico debemos utilizar el avión como medio de transporte, sobre todo cuando aquél se encuentra en un tercer país no miembro de la Unión Europea.

Sin embargo, aunque la documentación se presenta como uno de los menores motivos, lo cierto es que existe un profundo desconocimiento acerca de cuáles son los requisitos que han de cumplirse para que nuestro amado animal de compañía pueda viajar con nosotros, y bajo qué condiciones, en el avión. Así que aquí trataremos de resumirlo brevemente.

Por animal de compañía, según lo previsto en el REGLAMENTO (UE) N o 576/2013 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 12 de junio de 2013 relativo a los desplazamientos sin ánimo comercial de animales de compañía y por el que se deroga el Reglamento (CE) n o 998/2003, ha de entenderse animal de alguna de las especies que figuran en el anexo I que viaje en un desplazamiento sin ánimo comercial con su propietario o una persona autorizada, y que permanezca durante tal desplazamiento sin ánimo comercial, es decir, que no persiga la venta o transmisión de su propiedad, bajo la responsabilidad del propietario o de la persona autorizada. El anexo I se subdivide asimismo en dos apartados, agrupando en cada uno de ellos a diferentes tipos de animales de compañía. Nos centraremos específicamente en los requisitos exigidos para los señalados en el apartado A, perros, gatos y hurones, por ser estos los animales de compañía más comunes en nuestro país. El número máximo de animales de compañía que pueden acompañar a sus propietarios es cinco, si bien existen excepciones a este tope, como por ejemplo si se acredita que los animales van a participar en algún tipo de evento deportivo (ej: canicross).

El Reglamento 576/2013 distingue entre los requisitos a cumplir según el desplazamiento se realice de un estado miembro a otro estado miembro o entre un tercer país no miembro a un estado miembro.

En el primer caso, las condiciones que, con carácter general, se han de cumplir para los perros, gatos y hurones son las siguientes:

  1. Que estén marcados con un transponedor (chip) o con un tatuaje claramente legible si éste se aplicó antes del 3 de julio de 2.011.
  2. Que esté vacunado contra la rabia y la vacuna cumpla los requisitos marcados en el anexo III del Reglamento.
  3. Que cumpla otras medidas de prevención de enfermedades distintas de la rabia que pudiesen haberse debido adoptar.
  4. Que se acompañen de un documento de identificación expedido por veterinario autorizado en el que consten los requisitos indicados en el art. 21 respecto a identificación del propietario, identificación del animal y vacunación.
  5. Si viaja con su perro a Reino Unido, Irlanda, Malta, Finlandia o Noruega  deberá tratar al animal con praziquantel entre 48 y 120 horas antes de llegar al país.

En el segundo caso, el Reglamento exige, además de los tres primeros indicados en el apartado anterior, la realización de un test serológico o valoración de anticuerpos de la rabia realizada por un veterinario autorizado para la que cumpla los requisitos de validez que se establecen en el anexo IV; plazos para la toma de la muestra de sangre necesaria; especificación de la medición de anticuerpos neutralizantes del virus de la rabia en el suero (igual o superior a 0,5 UI/ML), y realizada en un laboratorio autorizado según el art. 3 de la Decisión 2000/258/CE. Esa serología  no tiene que renovarse tras un resultado satisfactorio conforme a lo descrito anteriormente, siempre que el animal sea revacunado dentro del período de validez mencionado en el  anexo III de la vacunación previa. Aquélla, sin embargo, no será exigible si el animal procede de algún tercer país no miembro de los que figuren en la lista efectuada en virtud del art. 13, 1 o 2 del Reglamento 576/2013, lista que figura en el Anexo II del REGLAMENTO DE EJECUCIÓN (UE) N o 577/2013 DE LA COMISIÓN de 28 de junio de 2013 relativo a los modelos de documentos de identificación para los desplazamientos sin ánimo comercial de perros, gatos y hurones, la elaboración de listas de terceros países y territorios y los requisitos lingüísticos, de formato y de configuración de las declaraciones por las que se certifique el cumplimiento de determinadas condiciones establecidas en el Reglamento (UE) n o 576/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo.

La documentación que ha de portar el animal durante sus desplazamientos es – art. 21 del Reglamento 576/2013- el pasaporte en el que figuren los datos relativos a su identificación y la de su propietario, vacunación, etc y cuyo formato se adaptará a lo previsto en el Anexo III del REGLAMENTO DE EJECUCIÓN (UE) N o 577/2013. Además, ha de cumplir con los requisitos anteriormente descritos.

El ámbito de aplicación de los reglamentos mencionados se circunscribe a los desplazamientos de nuestras mascotas a un Estado miembro desde otro o desde un tercer país, por lo que, para desplazamientos desde un Estado miembro a un tercer país no miembro se recomienda siempre consultar con la Embajada del país de destino o, en España a través de la web del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente: cexgan.mapa.es.

A pesar de lo que pueda parecer, la tramitación de la documentación se presenta como uno de los motivos con menor incidencia para que nuestro perro viaje con nosotros. Según la encuesta realizada por Maria Burguera Barrera Maria Cardona Roig Carola Capdevila Bertrán, en su trabajo de fin de carrera “Transporte de animales de compañía en la Unión Europea”, el miedo a que los animales se pierdan constituye el mayor motivo (70% del total de los alegados) por el que los propietarios no vuelan con sus mascotas. Así, en cuanto al modo en que estas pueden viajar en aeronaves, habrá que estar a las normas de las propias compañías aéreas. En la mayoría de ellas, se admite el viaje de mascotas en bodega y en

Volaremos juntas

Vacaciones. No sin mi perra.

cabina, si bien, en este último caso sólo para animales de pequeño tamaño y peso que han de viajar dentro de su transporting debajo del asiento delantero del pasajero pagando un plus más o menos cuantioso según el destino al que uno se dirija. En el caso de animales que superen ese peso, la mayoría de las compañías aéreas exigen que viajen en bodega debiéndose facturar aparte del equipaje. Exigen además que lo hagan en contenedores que reúnan ciertos requisitos y la comida de los animales también deberá ajustarse a la dosis estrictamente necesaria y será proporcionada a granel.

Sin embargo, existe una excepción a lo anterior. Se trata de los perros guía o perros de apoyo emocional que viajan con personas que requieren de su presencia por razón de la discapacidad que padecen. Así lo reconoce expresamente el REGLAMENTO (CE) No 1107/2006 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 5 de julio de 2006 sobre los derechos de las personas con discapacidad o movilidad reducida en el transporte aéreo en su art.7-2. En estos casos, el perro podrá viajar en cabina sin necesidad de transporting junto con la persona a la que asisten aún cuando supere el peso máximo exigido con carácter general sin que le sea exigible tampoco  ningún tipo de plus o pasaje.

Pero de esto ya se podrá hablar en el próximo artículo de QueAprendemosHoy.com.

Vía|magrama

Más información|| uah 

Imagen|qah

En QAH|derechos de los pasajeros

 

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