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Vacaciones: no sin mi perro (II). Personas con discapacidad

Los derechos de los pasajeros con discapacidad fueron reconocidos someramente, entre otras, en las Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad aprobadas tras la 85ª reunión plenaria A/RES/48/96 de Naciones Unidas o en el Reglamento 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen normas comunes sobre la compensación y asistencia a los pasajeros en caso de denegación de embarque y de cancelación o de gran retraso de los vuelos.

Tras la publicación del Reglamento 1107/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de julio de 2006 sobre los derechos de las personas con discapacidad o movilidad reducida en el transporte aéreo se reconocen expresamente. Resulta llamativa por la equiparación, la definición de discapacidad: «persona con discapacidad» o «persona con movilidad reducida»: toda persona cuya movilidad para utilizar el transporte se halle reducida por motivos de discapacidad física (sensorial o locomotriz, permanente o temporal), discapacidad o deficiencia intelectual, o cualquier otra causa de discapacidad, o por la edad, y cuya situación requiera una atención adecuada y la adaptación a sus necesidades particulares del servicio puesto a disposición de los demás pasajeros;…(artículo 2-a)). Llamativa, además, porque en diciembre de ese mismo año se aprobó la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CNUDPD), ratificada por España y la Unión Europea en 2007 -en vigor desde 2008-. Es decir, ambas normas se tramitaban paralelamente por distintos organismos. La Convención supuso un cambio de paradigma en el tratamiento de la discapacidad desde el propio reconocimiento de que ésta es un concepto que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y el entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con los demás. El concepto de discapacidad es infinitamente mayor que el del Reglamento 1107/2006 pues siempre va a tener en cuenta las circunstancias del entorno y no sólo las mayores o menores capacidades del individuo.

La CNUDPD obliga a los Estados Parte a adoptar los ajustes razonables para que las personas con discapacidad puedan ejercitar sus derechos en igualdad de condiciones con los demás. Expresamente, su art.9 les ordena que adopten las medidas necesarias para asegurar el acceso de aquéllas, entre otras, al transporte. Dichas medidas incluirán la eliminación de obstáculos y barreras de acceso al mismo. El art. 20 CNUDPD ordena además que  adopten medidas efectivas para asegurar que gocen de movilidad personal con la mayor independencia posible como facilitarles el acceso a formas de asistencia animal.

El Reglamento 1107/2006 fue publicado antes que la CNUDPD. Aunque es loable el salto que supuso en cuanto a reconocimiento de derechos de estos pasajeros, vista la CNUDPD, se queda corto en algunos aspectos por lo que ha de ser complementado e interpretado según el espíritu de la Convención.

Para algunas personas con discapacidad viajar con su perro es viajar con su principal apoyo. Es el caso de perros guía o lazarillos; pero también perros de servicio o perros de apoyo emocional adiestrados para avisar de la toma de medicación o detección de situaciones de alerta en enfermos de diabetes, por ejemplo; o para alcanzar objetos a personas con movilidad reducida o nula; o de apoyo emocional para personas con algún tipo de enfermedad mental como depresión o ansiedad, etc.

El Reglamento 1107/2006 reconoce expresamente el derecho de asistencia en aeropuertos (art.7-2º) cuando se requiera el uso de un perro guía. Asimismo, su Anexo I relativo a la asistencia prestada bajo la responsabilidad de las entidades gestoras de los aeropuertos, el derecho de asistencia en tierra a los perros guía reconocidos y su Anexo II relativo a la asistencia prestada por las compañías aéreas reconoce el derecho al transporte de perros guía, según las normativas nacionales. En definitiva, garantiza el derecho a que las personas con discapacidad que lo precisen puedan viajar asistida por sus perros de apoyo desde el momento en que llegan a un aeropuerto hasta que aterrizan en el de destino, siempre que el vuelo parta o llegue a un país de la Unión Europea.

Aunque cita sólo a los perros guía, la asistencia y, por tanto, la obligación de las entidades gestoras y de las compañías aéreas debe extenderse a cualquier tipo de perro de apoyo o de servicio. Dicha interpretación no deja de ser la aplicación práctica de la CNUDPD. Sólo así se puede hablar de la adopción de ajustes razonables, de garantía de la accesibilidad (art. 9) y de la garantía de la movilidad personal (art. 20). Ello implica que el animal acompañará permanentemente a su dueño sin ningún tipo de restricción ni coste adicional, constituyendo de este modo una importante excepción a la norma general. Así, el perro viajará con su dueño en cabina, con independencia de su peso o tamaño, sin necesidad de hacerlo en transportín ni pagar cantidad alguna por ello. Se exige, no obstante, el cumplimiento de los siguientes requisitos:

  1. Preaviso mínimo de 48 horas a la gestora del aeropuerto, si precisa de asistencia en aeropuerto.
  2. Preaviso suficiente, normalmente 48 horas también, a la compañía aérea notificando que se viajará acompañado del perro de apoyo o de servicio.
  3. Presentación de la documentación clínica acreditativa de la discapacidad y la necesidad de contar con el perro guía, de apoyo emocional o de servicio: informe médico (o sicológico en los casos de perros de apoyo emocional).

Además, la documentación del perro: pasaporte veterinario, chip, demás documentación necesaria según el país.

No se podrá denegar el embarque de una persona con discapacidad por el solo hecho de su discapacidad ni por el de llevar a su perro de apoyo consigo sino que el embarque se hará con carácter preferente respecto del resto del pasaje y asignará los asientos más convenientes para el viaje de dueño y mascota (ésta viajará debajo del asiento delantero del pasajero).  El descenso del avión deberá hacerse al final.

Por lo tanto, ¡Felices vacaciones en la mejor de vuestras compañías!

 

Vía|Reglamento CE 1107/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de julio, sobre los derechos de las personas con discapacidad o movilidad reducida en el transporte aéreo.
Más información| Junta de Andalucía
Imagen| QAH

En QAH|Vacaciones: no sin mi perro; Derechos de los pasajeros de avión.

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