Jurídico 


Vacaciones anuales

Entendemos como vacaciones laborales el periodo de tiempo anual, durante el cual el trabajador no viene obligado a prestar servicios al empresario, ni presencial, ni efectivamente, manteniéndose la relación contractual, y por tanto la oportuna retribución salarial, a pesar de la libre distribución que de ese tiempo lúdico efectúa el trabajador, tiempo que además no es susceptible de compensar económicamente.

Están reguladas en el Convenio 132 de la OIT, en el artículo 40 de la Constitución Española, en el 38 del Estatuto de los Trabajadores y en los distintos Convenios Colectivos de aplicación.

Como norma general, para generar el derecho a 30 días de vacaciones, el trabajador debe haber prestado servicio durante al menos un año.

Consideramos el año en términos de año civil, es decir el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 3ord-21 de diciembre.

Rige el principio de proporcionalidad, en virtud del cual el trabajador tendría derecho a disfrutar de vacaciones en duración proporcional al tiempo de servicios prestados, si no trabajó un año completo.

No se va a considerar “tiempo de trabajo” los periodos de cumplimiento de una sanción de suspensión de empleo y sueldo.

Cuando el contrato haya tenido una duración inferior a la anual, bien por iniciarse a mitad de año, bien por concluirse antes de su término o porque es el primer año del trabajador en la empresa, se disfruta la parte proporcional de las vacaciones. Lo mismo sucederá en el último año, salvo que el cese se hubiera producido antes de su disfrute, en cuyo caso tendrá derecho a una contraprestación económica.

Las vacaciones anuales tienen que disfrutarse dentro del año natural de su devengo, y no podrán compensarse económicamente si el trabajador no las ha podido disfrutar (salvo en supuesto de terminación de contrato). Sin embargo, sí es lícito el pacto entre las partes por el que las vacaciones no disfrutadas durante el año al que correspondan, puedan ser disfrutadas en unas fechas específicas del año siguiente u otro. En caso de que no las disfrute las pierde.

Las vacaciones anuales se establecen por negociación o pacto entre las partes, respetando siempre los márgenes de la ley y su Convenio Colectivo vigente. Las negociaciones se producen en un plano de igualdad, no siendo posible la imposición por ninguna de las partes de un periodo de disfrute, salvo por necesidades de producción, o por la propia actividad de la empresa, y estando a criterios objetivos y de buena fe, además de a lo establecido en los Convenios Colectivos de aplicación en relación con la planificación anual de las vacaciones.

Hay que tener en cuenta la reiterada doctrina de los tribunales sobre la imposibilidad de considerar como derecho adquirido, el disfrute de las vacaciones anuales, siempre durante las mismas fechas, debiéndose estar, a las circunstancias y necesidades de cada momento, no pudiendo el trabajador tomarse las vacaciones sin la autorización del empresario, porque ello supondría desobediencia o faltas de asistencia injustificadas y reiteradas al trabajo, susceptibles de sanción, incluida, la de despido.

Se puede trabajar en vacaciones, pero no para el mismo empresario que las retribuye.

En nuestra legislación no existe ninguna normativa que conceda preferencia a los trabajadores con cargas familiares para elegir el periodo de vacaciones, sobre aquellos empleados que no las tengan; no obstante, en algunos Convenios Colectivos se establece que los trabajadores con responsabilidades familiares tienen preferencia a que sus vacaciones coincidan con los periodos de vacaciones escolares.

Tomar vacaciones mejora la salud física y mental, renueva energías y nos hace más eficientes y productivos. Nos equilibra.

Vía|CEO, HISPAJUIRIS

Más información|LaboralGratis

Imagen|Bonus Trac

En QAH|¿Cómo se regulan las vacaciones en Derecho Laboral?

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