Coaching Profesional, Coaching y Desarrollo Personal 


Usar la voz para mejorar nuestras relaciones humanas

La voz es un medio de comunicación. Y puede ser una caricia, un apretón de manos o un trozo de hielo y hasta un cuchillo…

Voz-atractivo

Hablar no consiste solamente en crear una cadena de palabras. Nuestro tono de voz, en algunos casos, da mucha más información que el contenido de lo que decimos.

La voz es un vehículo en el que pueden viajar tanto el amor como el desprecio, la ternura y la eficacia como la tristeza. A veces el vehículo es confortable, cuidado en sus detalles. Otras, simplemente un carromato donde se carga de manera inconsciente el contenido a transportar.

Y es que pocas personas cultivan las tonalidades de la propia voz como medio para comunicar mejor lo que quieren decir. Vuelcan palabras en un tono sin matices, construido de manera espontánea y selvática a lo largo de la vida, como un jardín del que nadie se ha ocupado para quitar la mala hierba y los matorrales que estorban.

No se trata de domesticar la voz como los profesionales de la expresión vocal: cantantes, actores, locutores y oradores. O como esos políticos que llegan a hacer de la voz un modo eficaz para seducir a las multitudes. No; lo mejor es ejercitar ese medio de comunicación privilegiado de modo que haga llegar mejor nuestros mensajes a las personas más cercanas.

Antes que las palabras, ciertamente importantes, llega a al ánimo del otro la melodía, el tono, el ritmo y el compás de la voz que las conduce. Por eso aprender a modelar y modular nuestra voz añade una enorme riqueza de matices a la manera de comunicarnos.

Por ejemplo: en la mañana al despertar, es muy grato escuchar un tono de voz suave y sin aristas, para facilitar el despertar propio y de los demás. Por el contrario, golpea una voz alta y cuartelaria que, con el pretexto de desperezar a los dormilones, nos sacude sin piedad los oídos.

El saludo al teléfono, si nos alegra oír a nuestro interlocutor, va en un tono ligeramente más alto de lo habitual para expresar una bienvenida. En este caso un tono bajo indica que el otro molesta o es inoportuno.

hablar_de_ti_mismo_1-

Aprender a usar la voz para comunicar mejor puede ayudarnos a mejorar la calidad de nuestras relaciones.

La confidencia, al igual que el lenguaje del amor, debe ir a lomos de una voz más grave y tenue. Una orden dada a los pequeños puede ser firme y clara, en tono perentorio, pero sin dureza innecesaria. Un “no” a tiempo, sea a niños o a mayores, debe expresarse con decisión y volumen suficiente, lo cual no supone gritar.

El maltrato, muchas veces, empieza por la voz. Voces cortantes, displicentes, agudas, frías… fácilmente se transforman en palabras irónicas o insultantes.

Claro, sobre este tema pueden discutirse mil matices y el código de la voz cambia según la cultura de que se trate. Pero nada es tan agradable como una voz respetuosa y modulada que nos alcanza con un mensaje cordial que va mucho más allá de sus palabras.

Cuidar la comunicación es especialmente en el ámbito profesional. Danos tu opinión a través del siguiente enlace: ¿Gritar a los empleados puede ser una buena herramienta para hacerles saber quién es el jefe?

http://www.dontknow.net/decision/gritar-empleados-que-sepan-quien-es-jefe

Vía| Texto cedido por la autora.

Imagen| Tono de voz, Hablar con autenticidad.

RELACIONADOS