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Una mente maravillosa: Teoría de juegos y el futuro de las negociaciones globales

Para todos los que disfrutamos viendo films sobre genios matemáticos un poco locos, Una mente brillante con Rusell Crawe es un clásico indiscutible. En ella se narra la historia de John Nash, un matemático que fue uno de los pioneros en el desarrollo de la Teoría de juegos (si queréis saber más sobre este curioso personaje os aconsejo leer el artículo que uno de mis compañeros publicó hace poco). Veamos un poco mejor de qué se trata.

La Teoría de juegos es una rama de la matemática (muy usada por los economistas) que intenta formalizar situaciones donde existe una interacción estratégica entre distintos actores. Primero se define quiénes participan, luego se describe qué decisiones puede tomar cada protagonista y cómo las toma y, por último, se evalúan todos los resultados posibles de la interacción. El gran aporte de Nash fue brindarnos un concepto de qué es un equilibrio en este tipo de situaciones: una situación donde nadie se arrepiente de lo que hizo, dado lo que hicieron los otros. Brillante. Así, como en el famoso dilema del prisionero, se llega a resultados muchas veces inesperados.

Analicemos rápidamente este juego clásico que acabo de mencionar. En este caso, dos prisioneros que están aislados deben decidir simultáneamente si delatar a su compañero o no. Si ninguno delata, los dos van muy poco tiempo a prisión. Si uno delata a su compañero y el otro se queda callado, el que delató queda en libertad y una pena muy dura recae sobre su compañero. Finalmente, si ambos se acusan mutuamente, los 2 van bastante tiempo a prisión. Lo interesante aquí es que la situación en la que ambos se callan no es un equilibrio de Nash. Si mi compañero se quedó callado, yo querré delatarlo, y en ese caso a él no le habrá convenido quedarse callado. Nash predice que ambos confesarán.

Este marco que a muchos les puede parecer absurdamente abstracto y simple se utiliza para comprender situaciones tan diversas como la carrera armamentística entre EEUU y la URSS, el hecho de que todos los países sigan emitiendo cantidades ultracontaminantes de carbono o la guerra publicitaria entre tabacaleras. Y todo esto solo utilizando el dilema del prisionero. Con otros tipos de juegos se puede analizar casi cualquier situación donde encontremos gente tomando decisiones. Para que tengan una idea de la revolución científica que está causando este nuevo desarrollo, en el último tiempo uno de cada cuatro años se entrega el premio Nobel de Economía a gente estudiando temas vinculados a la teoría de juegos.

En el último tiempo han surgido consultoras especializadas en analizar situaciones políticas y de negocios usando la teoría de juegos. Sus clientes van desde el ejército americano previendo las consecuencias de mover un buque militar cerca de las costas de Corea del Norte, hasta telefónicas contratando a especialistas para que los ayuden a ofertar billones de dólares en subastas, pasando por desarrolladores de dispositivos que pueden hacer mucho más fácil la separación de bienes en un divorcio o ayudar a alcanzar la paz en Medio Oriente.

 

Vía|  The Economist (muy recomendada)

En QAH| John Forbes Nash: una maravillosa mente enferma

Imagen| Dilema del Prisionero, John Nash

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