Patrimonio 


Una leyenda en el arte: Lady Godiva

Inglaterra bajo el reinado de Eduardo III el Confesor (1042-1066), plena Edad Media, una mujer cabalga sobre un blanco corcel por el pueblo de Coventry, un momento casi cotidiano si no dijésemos que la atractiva dama está completamente desnuda sobre su montura y solo tapa ciertas partes de su voluptuoso cuerpo con su largo y sedoso cabello. Se trata de Lady Godiva, protagonista de una historia que con el paso de los siglos se convirtió en un hecho épico-legendario.

"Lady Godiva". Edmund Blair Leighton representa el momento de tomar la decisión. 1892.

“Lady Godiva”. Edmund Blair Leighton representa el momento de tomar la decisión. 1892.

El acto es consecuencia de la desmedida ambición de su esposo Leofric, Conde de Chester y Señor de Coventry, pues no trataba a sus vasallos con demasiada justicia, oprimiéndolos con impuestos abusivos. Solidarizada con los súbditos, Lady Godiva intercedió a favor del pueblo ante su esposo, el cual, retó a la dama a pasearse desnuda por las calles de Coventry a lomos de un caballo. Para sorpresa de todos, Godiva aceptó, y los habitantes conmovidos por el gesto de su señora, se recluyeron en sus casas para no ver pasear su desnudez. Y Leofric, asombrado y sobrecogido a la par por la valentía de su esposa, decidió bajar los impuestos.

"Lady Godiva", Marshall Claxton. 1850.

“Lady Godiva”, Marshall Claxton. 1850.

Esta historia o leyenda, no solo ha quedado plasmada sobre papel, sino que ha sido objeto de numerosas representaciones artísticas, plasmar esta escena en un lienzo o en una escultura cumple dos asuntos, por un lado mostrar el alarde técnico del autor al presentar las formas anatómicas en tensión sin perder el atractivo y todo el erotismo que debe desprender la escena, y por otro lado ha de exponer un tema simbólico, pues mostrar la desnudez siendo mujer en Plena Edad Media es un signo de coraje y valentía, un tema que fascina a los artistas por ese carácter moralizante, pues la dama lo hace por el bien común, un asunto muy de moda en el siglo XIX.

La primera representación de Lady Godiva que se conoce es del pintor flamenco Adam van Noort de 1586, con formas propias de la época, redondeadas, voluptuosas, con cierto hieratismo y con un fondo renacentista. A partir de este momento encontraremos muchas representaciones dedicadas a tan heroica dama, mostrando distintos momentos de la historia, como el momento contenido en el que toma la decisión captado perfectamente por Edmund Blair Leighton, M. Claxton nos presenta la escena en la que va a subir a su montura, W. Sullivan nos ofrece a una Lady Godiva calmada al final del paseo por las calles y John Thomas nos presenta una escultura de bulto redondo donde se ve en el rostro de la dama el aceptar su destino con resignación. Aunque la mayoría de las obras están imbuidas en ambientes románticos y bucólicos del siglo XIX, también será representada a lo largo del siglo XX, como es el caso de Salvador Dalí  que se atrevió a realizar varias obras por la heroicidad del tema y la libertad que ofrece la visión de una mujer desnuda cabalgando sin ataduras.

Lady Godiva. John Collier. 1897.

“Lady Godiva”. John Collier. 1897.

Pero sin lugar a dudas, es la obra de John Collier la que viene a la mente cuando hablamos de Lady Godiva, esto se debe a la perfección técnica, al detallismo casi preciosista y al brillante colorido, representando a la protagonista encima de su imponente cabalgadura, con la mirada baja y tapándose avergonzada el pecho con su abundante melena que se contrapone con la altivez de su caballo que pasea regio por la ciudad con sus mejores galas. Lo único que lleva puesto es el anillo de casada en la mano izquierda, signo de que es una mujer honrada y que no se exhibe por gusto. Esta en el pueblo, inmersa en una localización con arquitecturas petreas, con arcos de medio punto y toscas columnas indicando que la escena acontece en el medievo.

Observando esta obra, se puede entender porque muchos artistas decidieron representar a Lady Godiva cabalgando desnuda en defensa de sus vasallos, pues la belleza formal del desnudo femenino puede pasar casi inadvertido por la valentía y el coraje de una mujer que busca el bien común en un tiempo pasado y oscuro.

Vía| Herbert Art Gallery & Museum,  ¿Quién era Lady Godiva?

Más información| DONOGHUE, D., Lady Godiva a Literary History of the Leyend. Ed. Blackwell Publishers, 2002.

Imagen| John Collier, Edmund Blais Leighton, Marshall Claxton.

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