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Rick Hoyt: una historia de autosuperación

Rick Hoyt, nació en 1962 y fue diagnosticado tetraplégico y con parálisis cerebral. Sus padres Dick y Judy se plantearon seriamente la posibilidad de hospitalizarlo puesto que no había ninguna posibilidad de recuperación, y pocas eran las posibilidades de que Rick pudiese nunca llevar una “vida normal”

 

Aunque Rick no era capaz de andar o hablar, sus padres advirtieron que era astuto y que los seguía con sus ojos. Dick y Judy lucharon para que Rick fuese admitido en una escuela pública, intentando que la administración viera más allá de sus limitaciones físicas. Lo llevaban a practicar trineo y natación y le enseñaron el abecedario, como a cualquier otro niño.

 

Como la comunicación aún seguía siendo un problema, consiguieron que un grupo de ingenieros dela TuftsUniversityle creara una máquina que con un cursor marca cada letra del alfabeto y Rick puede seleccionarla tocando con la cabeza una pieza conectada a su silla de ruedas. Sus primeras palabras fueron “Go Bruins!” demostrando su pasión por los deportes. De este modo 

 

En 1977, Rick pidió a su padre ir a una carrera de 5 millas en homenaje a un deportista que se había quedado paralítico en un accidente. Su padre, sin tener ninguna preparación física, accedió a empujar su silla de ruedas quedando prácticamente en último lugar. Esa noche Rick escribió en su pantalla Papá, cuando corro me siento como si mi discapacidad desapareciese”.

 

A partir de ese momento, el equipo Hoyt ha participado en unas 1000 carreras incluyendo maratones, duatlones y triatlones (6 de las cuales siendo competiciones ironman). También han cruzado Estados Unidos en bici completando 3.735 millas en 45 días.

 

En una triatlón, Dick nada mientras tira de una lancha donde va su hijo, al salir del agua transporta en brazos a su hijo hasta una bicicleta adaptada y pedalea hasta la última fase donde pone a su hijo en su silla de ruedas y la empuja hasta la meta. En una entrevista, le preguntaron a Rick que es lo que le daría a su padre si pudiese y él contestó:

La cosa que me gustaría mas para mi padre es que por una vez él se sentase en la silla y fuese yo quien lo empujara”.

 

Ahora os dejo con un vídeo muy emotivo en el que podáis conocer la historia con imágenes.

 

“Durante los últimos 20 años, Rick Hoyt y su padre han participado en mas de 900 pruebas de resistencia y 6 ironmans”.

“Esa noche Rick escribió en su pantalla “Papá, cuando corro me siento como si mi discapacidad desapareciese”.

 

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