Coaching y Desarrollo Personal 


“Un techo para mi país”. Organización constructora de esperanzas y oportunidades

En QAH hablamos en muchas ocasiones sobre el poder de los jóvenes y hoy os presento un claro ejemplo de ello. Se trata del caso de la organización “Un techo para mi país (UTPMP)” compuesta por jóvenes que se niegan a aceptar la realidad de la sociedad plagada de injusticias en la que vivimos y tienen el coraje necesario para luchar contra el mayor reto que existe hoy día en nuestro planeta, erradicar la pobreza. Un techo para mi país, lo hace mediante la construcción de esperanzas y oportunidades en Latinoamérica.

Esta claro que para alcanzar un objetivo tan ambicioso se necesita la ayuda de todos y cada uno de nosotros. Sugiero plantearnos de que manera contribuimos a ello desde nuestra posición de “afortunados“.

Ahora os dejo con una breve explicación sobre “Un techo para mi país” con la esperanza de que todos nos impregnemos de su filosofía y por qué no, nos inspire para emprender nuestros propios proyectos.

 

NACIMIENTO

Un Techo para mi País (UTPMP) es una organización latinoamericana que nace en Chile en 1997.  Después de concluir unas misiones construyendo una capilla en el pueblo de Curanilahue, un grupo de jóvenes universitarios apoyados por Felipe Berríos, sintió la necesidad de denunciar la situación de extrema pobreza en que viven millones de personas en asentamientos precarios, a partir de la construcción de viviendas de emergencia y la ejecución de planes de habilitación Social. Surge así la necesidad de convocar a toda la sociedad, dando a conocer que la falta de oportunidades y las condiciones en que viven más de 200 millones de latinoamericanos.

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VISIÓN

“Una Latinoamérica sin extrema pobreza, con jóvenes comprometidos con los desafíos propios de sus países, donde todas las familias cuenten con una vivienda digna y puedan acceder a más oportunidades para mejorar su calidad de vida”.

MISIÓN

“Mejorar la calidad de vida de las familias que viven en situación de pobreza a través de la construcción de viviendas de emergencia y la ejecución de planes de habilitación social, en un trabajo conjunto entre jóvenes voluntarios universitarios y estas comunidades. Queremos denunciar la realidad de los asentamientos precarios en que viven millones de personas en Latinoamérica e involucrar a la sociedad en su conjunto, logrando que se comprometa con la tarea de construir un continente más solidario, justo y sin exclusión”.

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Algunas cifras impactantes:

– Presencia en 19 países de América Latina y el Caribe.

-Más 78,000 viviendas de emergencia construidas.

-Más 400,000 jóvenes voluntarios movilizados bajo un mismo compromiso: transformar la realidad de miles de familias en situación de pobreza.

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 ¿En qué consiste su actividad?
“El centro de nuestro enfoque es el empoderamiento del sector más pobre de la sociedad, asegurando que los beneficiarios sean los propios protagonistas del proceso. Para lograr esto, los voluntarios trabajan codo a codo con las familias viviendo en asentamientos con el mismo objetivo de erradicar la extrema pobreza”.
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El proceso comienza con visitas al asentamiento (barrios marginales como las favelas de Brasil) para estudiar la selección de las familias beneficiarias. A las familias interesadas en el proyecto se les realiza una encuesta teniendo en cuenta diveros criterios sobre las características socioeconómicas (ingresos, tamaño de la familia y composición, condiciones de salud, etc) así como del estado de su vivienda.
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Decididas las familias, UTPMP trabaja en un modelo de 3 etapas con intención de que se produzca un cambio  social duradero y no una ayuda puntual:
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1ª etapa: Construcción de viviendas de emergencia
“La vivienda de emergencia es una solución concreta que le da a la familia un lugar privado, digno y protegido, genera un sentimiento de propiedad y de motivación al ahorro. Además, durante la construcción, surgen vínculos de confianza entre las familias beneficiadas y los voluntarios que después permiten un trabajo a largo plazo en la comunidad”.
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2ª etapa: Planes de habilitación social
“Con los programas de habilitación social se busca disminuir el nivel de vulnerabilidad y exclusión social que tienen las familias que viven en extrema pobreza, centrándose en movilizar los capitales físicos, humanos y sociales que cada uno de ellos tiene. Esto se realiza a través de la conformación de una Mesa de Trabajo semanal donde los líderes del asentamiento identifican problemas de la comunidad, buscan soluciones y organizan programas junto a los voluntarios de UTPMP, quienes coordinan y lideran la ejecución de los planes”.

Algunos de los planes:

Educación: incluye tutorías para niños, capacitación en computación y tecnología para jóvenes, programas de alfabetismo para adultos y talleres para padres de familia.
Talleres de capacitación en oficios: por ejemplo cocina, belleza y peluquería, costura y diseño de modas, electricidad y plomería.
Programas de sanidad
Talleres electivos en actividades culturales y recreacionales.
Microcréditos y asesoría en negocios

 

3ª etapa: Desarrollo de comunidades sostenibles

En esta etapa, Un Techo para mi País ejecuta planes y proyectos que permiten a los asentamientos solucionar sus principales necesidades de manera definitiva. El alcance de estos planes tiene cobertura total en las comunidades en que se llevan a cabo y atacan problemas estructurales comunes a los distintos asentamientos de cada país. Por su complejidad y escala, los planes requieren equipos de profesionales trabajando en conjunto con las directivas de cada comunidad.
Si seguís interesado visitad la explicación más detallada de cada una de las etapas.
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Por último, desde QAH os animo a compartir este tipo de ideas que a nadie dejan indiferente porque creemos firmemente que concienciar a la sociedad es vital.
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Vía/ Un techo para mi país

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