Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Un recorrido por la Roma macabra

Ciudad eterna, cabeza de la cristiandad, capital del Imperio; todo eso es Roma. 2766 años de historia dan para mucho y, más que ninguna otra urbe, Roma se encuentra plagada de vestigios del pasado. El turista aspira a visitar lo que pueda, pero Roma no es para autómatas: es una ciudad para disfrutar de paseos agradables y visitas para todos los gustos. Porque casi todo lo que busques lo hallarás en Roma. Incluso lo macabro. Asesinatos a sangre fría, ejecuciones, fantasmas o cementerios ocultos conforman un imaginario del horror muy atractivo.

Los gatos ocupan hoy Largo di Torre Argentina, lugar donde Julio César murió apuñalado.

Los gatos ocupan hoy Largo di Torre Argentina, lugar donde Julio César murió apuñalado.

El asesinato más famoso fue el de Cayo Julio César en 44 a.C. Veintitrés puñaladas recibió el que era cónsul de la república; solo una, en el corazón, le causó su muerte. “Varios de sus asesinos se dieron muerte con el mismo puñal con el que habían osado herirle”, afirma Suetonio. El año pasado investigadores del CSIC descubrieron el punto exacto donde acaeció el asesinato: el fondo de la Curia de Pompeyo, en el área arqueológica de Torre Argentina.

No lejos se encuentra el barrio judío, último lugar en el que vieron vivo a Juan Borgia, duque de Gandía e hijo mayor del Papa Alejandro VI. Salía de un banquete en casa de su madre, Vanozza Cattanei; días después se encontraba su cadáver en el Tíber, bien vestido y con 30 ducados de oro. Descartado el robo, familias romanas como los Colonna o los Sforza fueron sospechosas de vengarse del “papa extranjero”. ¿Se atrevieron a atacar al mismísimo hijo del Santo Padre? La leyenda acusa a César Borgia, hermano de Juan, pues ambicionaba su puesto como jefe de los ejércitos papales.

El que se considera retrato de Beatrice Cenci, atribuido a Guido Reni.

El que se considera retrato de Beatrice Cenci, atribuido a Guido Reni.

Por la crueldad de los hechos, la muerte de Beatrice Cenci causó un gran revuelo. En 1599 fue condenada, junto con su madrastra y su hermano Giacomo, acusados de matar al patriarca de la familia, su padre Francesco Cenci, un hombre cruel del que se dice cometió incesto repetidas veces con Beatrice. El Papa Clemente VIII no tuvo piedad y un 11 de septiembre el Puente de Sant’Angelo (frente al castillo homónimo) fue escenario de la tragedia: Giacomo fue descuartizado y su cabeza aplastada con una maza; Lucrezia, la madrastra, fue degollada y Beatrice fue decapitada, convirtiéndose en un símbolo de resistencia a la aristocracia arrogante. Cada 11 de septiembre el fantasma de Beatrice pasea por el puente al amanecer, portando su cabeza.

¿Sabías que… entre los asistentes a la ejecución se encontraba Michelangelo Merisi, pintor que conocemos como Caravaggio, y esto pudo influenciar sus posteriores obras sangrientas, como Judith decapitando a Holofernes?

El fantasma más famoso de Roma es Nerón, el emperador maldito, amante de los excesos y de asesinar familiares y cristianos.  Se suicidó donde hoy se alza la iglesia de Santa María del Popolo, construida en el siglo XV sobre una antigua capilla erigida para apaciguar al violento emperador. Aún así, se dice que su espíritu sigue deambulando, apareciendo en la cercana Villa Borghese.

Si los fantasmas pasean la superficie, las entrañas de Roma pertenecen a los esqueletos. Cientos de ellos se arremolinan en necrópolis subterráneas, siendo la más conocida la de Santa Maria della Concezione, en Via Veneto. Anexo al templo existe una cripta con seis dependencias de distinto nombre: sala de los cráneos, de las pelvis, de las tibias y los fémures… El motivo no es otro que la decoración: 4.000 esqueletos de monjes capuchinos son los macabros adornos del lugar, creando un ambiente inquietante. En la última sala un esqueleto de niño nos observa desde el techo: es la Princesa Barberini, con guadaña y balanza, imagen de muerte y justicia divina.

En la sala de las calaveras encontramos tres capuchinos en pie (izquierda); la Princesa Barberini sostiene sus macabros atributos (derecha).

En la sala de las calaveras encontramos tres capuchinos en pie (izquierda); la Princesa Barberini sostiene sus macabros atributos (derecha).

Leyenda y hecho histórico se aúnan en este recorrido de lo macabro, bridándonos la posibilidad de adentrarse en una de las muchas joyas ocultas que esconde Roma.

 

Vía| AUGIAS, Corrado; Los secretos de Roma. Historia, lugares y personajes de una capital. Debate, 2007.

Más información| The Woman Who Kill, Revista Caos, La nave de los locos

Imagen| TheHistoryBlogWikipedia, Cogitz, Taringa

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