Patrimonio 


Un recorrido por la historia del Museo Egipcio de El Cairo

Fachada principal del Museo Egipcio

Fachada principal del Museo Egipcio

El Museo Egipcio de El Cairo, mayor centro de antigüedades egipcias del mundo y meca de todo amante del antiguo Egipto. Una institución que no necesita mejor carta de presentación por su influyente andadura, al tiempo que paradójica por darse en un país como ha sido Egipto desde el siglo XIX hasta hoy.

La fundación de un museo de tal calado en una tierra de cierto caos político fue posible gracias al francés Auguste Mariette. A medidados del siglo XIX, desde un Occidente imbuido del espíritu egiptomaníaco –que no egiptológico–, emprendió como muchos otros el camino para comprar las inagotables antigüedades que el País del Nilo ofrecía. La valía de Mariette, no obstante, radicó en su agudeza para comprender el auténtico valor de aquellos objetos. Incumpliendo su misión, se dedicó a excavar diversos sitios arqueológicos. Así se percató del gravísimo saqueo que sufría Egipto y no dudó en proponer a las autoridades egipcias la creación de un ministerio que regulase estas actividades. De ese modo nació el Servicio de Antigüedades, hoy  Consejo Supremo de Antigüedades, que endureció las normas y ha logrado la protección, en mayor o menor medida, del patrimonio egipcio. Tal acumulación de piezas que ahora no salía del país necesitaba un techo, un espacio expositivo digno que le brindase seguridad.

La sede primera fue designada en 1858, el Museo Bulaq. En 1891 se trasladó al Palacio de Pachá en Guiza, y sería en 1902 cuando se establecería la sede definitiva: el Museo Egipcio, en la céntrica Plaza Tahrir, punto de encuentro de las constantes manifestaciones que recientemente han sacudido al país. Este último sigue siendo su sede actual, principal atractivo de El Cairo. Fue diseñado por el arquitecto francés Marcel Dourgnon en un característico estilo neoclásico.

Protestas en la Plaza Tahrir. En segundo término, el Museo Egipcio; al fondo el edificio del partido de Mubarak en llamas

Protestas en la Plaza Tahrir. En segundo término, el Museo Egipcio; al fondo el edificio del partido de Mubarak en llamas

El actual Museo Egipcio custodia unos 160.000 objetos de excelente calidad. No hay duda de la celebridad de sus colecciones, que abarcan 5.000 años de historia del Egipto faraónico, desde la Paleta de Narmer hasta la Máscara funeraria de Tutankamón. Concretamente esta pieza, icono del arte egipcio, estuvo de actualidad hace escasos meses por los grotescos acontecimientos que la han rodeado. Años antes además, las consecuencias de la llamada “Primavera Árabe” causaron robo y destrozo de objetos al céntrico museo, que todavía hoy siguen pasando factura.

Su actividad no solo se limita a la gestión de las colecciones. Dirige múltiples excavaciones, actúa como centro de estudio y colabora en operaciones de recuperación de patrimonio, como la denominada “La maldición de la momia”.

Fachada principal del futuro Gran Museo Egipcio

Fachada principal del futuro Gran Museo Egipcio

El futuro de la institución se vislumbra ligado a proyectos muy ambiciosos. Se puede destacar, por un lado, el derribo del antiguo edificio del partido de Hosni Mubarak, incendiado durante las protestas revolucionarias, para ampliar el congestionado museo. Y por otro lado, más sobresaliente es la creación del Gran Museo Egipcio, conocido por sus siglas en inglés (GEM). Su diseño ha corrido a cargo de la prestigiosa firma arquitectónica irlandesa Heneghan Peng, cuyo proyecto resultó ganador de un concurso auspiciado por la UNESCO y la Unión Internacional de Arquitectos. Vendrá a complementar al antiguo museo y estará situado al borde de la meseta de Guiza, entre las Pirámides y El Cairo. Su integración en el espacio ha venido inspirada por la geomorfología del Valle del Nilo, aprovechando el desnivel entre la meseta y el valle. Contendrá 24.000 m2 para exposición permanente, espacios para niños, conferencias, un gran centro de conservación y restauración, jardines y alojará además los tesoros de Tutankamón, hasta ahora en Tahrir. Si bien se inició en 2005, se espera que sea definitivamente en este 2015 cuando abra sus puertas tras diversos contratiempos.

Gran ambición por una parte, persistencia de la saturación y lo obsoleto por otra. La paradoja regresa de nuevo a Egipto, o quizá nunca se fue desde sus tiempos modernos; un país que necesita ahora mucho más que un gran museo. Con un clima político tan delicado solo podemos desear que su patrimonio siga intacto y sea motivo de conciliación ante los conflictos venideros.

 

Vía| Supreme Council of Antiquities. The Egyptian Museum; Heneghan Peng Architects. The Grand Egyptian Museum, The Grand Egyptian Museum, Amigos de la Egiptología.

Más información| Egiptomanía, Consejo Supremo de Antigüedades (SCA) (en inglés), Noticias recientes sobre el Gran Museo Egipcio (en inglés), Galería de imágenes de piezas del Museo Egipcio, El saqueo del Museo Egipcio.

Imagen| Wikimedia Commons, Wikimedia Commons, Heneghan Peng Architects.

En QAH| Curiosidades del mundo egipcio, Reto intercultural en los museos.

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