Historia 


Un oasis en medio de la barbarie: La Maternidad suiza de Elna

En 1939, cuando la Guerra Civil española se encontraba en su fase final y al término de la misma, se produjo un éxodo de población española que abandonaba su país para cruzar a territorio francés a través de los pasos fronterizos catalanes. Unos 440.000 españoles abandonaron España para dirigirse al exilio en Francia. De éstos, se estima que la mitad regresaron a España durante la década de 1940 y el resto permanecieron en el país vecino. Sus condiciones se vieron agravadas al estallar la Segunda Guerra Mundial. Se asentaron principalmente en los departamentos del sudoeste, los más próximos a la frontera española.

Monolito playa Argeles

Monolito en la playa del campo de concentración de Argelès

Estos cientos de miles de personas llegaron a un país que los acogió, en principio bien, pero que al final acabó confinándolos en campos de refugiados a las orillas del Mediterráneo y otros en el interior. La mayoría de estos campos de concentración se construyeron a toda prisa cerca de la frontera, en forma de barracones o de zonas vigiladas a la intemperie. No disponían de agua potable, ni de las mínimas condiciones higiénicas. A los prisioneros apenas se les daba comida, no se les proveyó de agua potable, ni de ropa de abrigo o un simple refugio contra el viento. En estas condiciones muchos murieron de desnutrición o de enfermedades diversas. Estos campos de concentración fueron los de Gurs, Argelès-sur-Mer, Saint-Cyprien, Barcarès, Rivesaltes, Septfonds y Vernet d’Ariège.

Bajo este clima de miseria e insalubridad se hacinaban miles de personas incluyendo mujeres y niños. La mortalidad infantil, de niños menores de 1 año ascendía al 95%.

Maternidad de Elna

Edificio de la Maternidad de Elna

En los campos, cientos de mujeres embarazadas, veían como les sería imposible sacar adelante  a los hijos que iban a nacer, además de tener un parto con nulas condiciones higiénicas y sanitarias. Si se presentaba un caso grave las llevaban a dar a luz al hospital, otras daban a luz en las cuadras de Perpiñán y para la mayoría la única solución era dar a luz en la arena de los campos de concentración.

En 1939 la enfermera suiza Elisabeth Eidenbenz de 26 años, con la colaboración de la organización humanitaria «Service Civil International de Suiza» que ya había trabajado en España entre 1937 y 1939, decide crear una maternidad para las mujeres refugiadas. Un lugar donde estas mujeres encontrasen un ambiente saludable y seguro para dar a luz y criar a sus bebés en las primeras semanas de vida. Las mujeres venían acompañadas de sus hijos pequeños, que también ingresaban en la maternidad. Las madres españolas llamaban a Elisabeth “Señorita Isabel“.

La primera maternidad se instala en Brouilla, pero pronto se queda pequeña y optan por buscar otro edificio. Elisabeth Eidenbenz, descubre el castillo d’En Bardou a las afueras de Elna y realiza las gestiones para poder instalar en él la nueva maternidad.

Después de emprender las obras necesarias, la Maternidad abre sus puertas a principios de diciembre del 39. Tenía unas 50 camas, distribuidas por habitaciones de entre 4 y 8 camas cada una. Cada habitación estaba identificada con el nombre de una ciudad española, y unas pocas con nombres de ciudades francesas o suizas.  El paritorio era una pequeña habitación blanca dotada de una cama, una mesa, un lavabo y un armario para los utensilios de la comadrona.

Niños en la Maternidad de Elna

Niños en la Maternidad de Elna

El primer niño nace el día 7 de diciembre. A partir de esa fecha hubo una media de 20 partos mensuales atendidos por enfermeras voluntarias, enviadas por la escuela de enfermería suiza. El  resto de las tareas eran llevadas a cabo por  personas voluntarias o por las propias refugiadas de los campos. Hasta el año 1944 en que la maternidad fue clausurada por el ejército alemán, nacieron 597 niños.

La Cruz Roja Internacional fue la principal suministradora de alimentos, medicinas y biberones, pero también contó con otras aportaciones provenientes de colectas o ayuda humanitaria.

Elisabeth Eidenbenz

Elisabeth Eidenbenz con un niño nacido en la Maternidad

La Maternidad dio refugio a las mujeres de todos los Campos de los Pirineos Orientales, y desde el principio de la Segunda Guerra Mundial, acogerá también a mujeres judías y de etnia gitana, de un total de 20 nacionalidades. En suma nacieron 200 niños judíos en sus instalaciones.

La Maternidad acabará por ser clausurada a finales de abril del 44 por los alemanes, expulsando a las mujeres, a los niños y a toda la plantilla de enfermeras.

El edificio estuvo abandonado hasta que en los años 90 lo adquirió François Charpentier, que decidió restaurarlo. En 2001, Guy Eckstein, de ascendencia judía, uno de los niños que había nacido en la Maternidad, al ver las obras se acercó y relató la historia del edificio a la familia. También en 2001, fue elegido alcalde del municipio de Elna, Nicolás García, nieto de refugiados de la Guerra Civil. Estos tres personajes juntos organizaron un gran acontecimiento alrededor de la Maternidad,  trayendo a la propia Elisabeth y a varios de los niños nacidos en el establecimiento. Allí le fue entregada la medalla de los “Justos entre las Naciones”, del Yad Vashem israelí, rodeada de diez niños nacidos en el establecimiento y de sus descendientes.

 También se colocó en el lugar una placa con la inscripción, en francés:

Este lugar, en el que estuvo la Maternidad Suiza de Elne de 1939 a 1944, vio nacer a 597 niños. Dirigido por Elisabeth Eidenbenz bajo el patrocinio de “Seguridad a los niños de la Cruz Roja suiza”.

Las madres, víctimas inocentes de la Retirada y de la Segunda Guerra Mundial, estuvieron internadas en los campos de Argelès, Saint-Cyprien y Rivesaltes.

Elna, 23 de marzo de 2002

Elisabeth Eidenbenz ha sido galardonada además con la Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social (2006), entregada por la Reina Doña Sofía de España, la Cruz de San Jorge (2006), de la Generalidad de Cataluña, y la Legión de Honor (2007), del gobierno francés.

Elisabeth Eidenbenz murió en Zurich (Suiza), el 23 de mayo de 2011, con 97 años de edad.

En 2005 la Ville d’Elne adquirió el edificio, lo rehabilitó y en 2009 se inauguró una Exposición permanente: La Maternidad Suiza de Elna: una cuna de humanidad en el corazón de lo inhumano.

 

Vía| Alted Vigil, A, y Fernández Martínez, D.: Tiempos de exilio y solidaridad: la Maternidad suiza de Elna(1939-1944). UNED, Madrid, 2014; VVAA, Exilio, pág. 24, Ed. fundación Pablo Iglesias, 2002; Guerra, F.: Médicos españoles en el exilio. Disponible en: http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12250522120151506432435/p0000001.htm

Imagen| Monolito; Edificio; Niños; Elisabeth Eidenbenz

 

RELACIONADOS