Economía y Empresa 


Un nuevo modelo productivo para España

Durante el período expansivo 2000-2007, se ha atendido a un modelo industrial cortoplacista y vulnerable, cuyo eje central ha sido la presión de la demanda interna, especialmente focalizada hacia la construcción y, en parte, al consumo familiar, modelo que era difícilmente sostenible a medio plazo.

Al igual que en otros países desarrollados, en los últimos años se ha producido una pérdida en el peso relativo del sector industrial en España, como se refleja en el descenso en 6,4 % del valor añadido bruto en el período 1995 -2009. Paralelamente, el empleo industrial también ha visto reducir su relevancia desde el 18,4% en 1995 hasta el 14,2% en 2011.

El peso de la industria española:

industria

La industria en España tiene una relevancia superior a la que muchas veces reflejan los indicadores meramente cuantitativos.

Concretamente:

1.- Contribuye directamente con un 15,3% a la economía del país en términos de valor añadido bruto y emplea a 2,5 millones de personas. El empleo fijo ronda el 85%.

2.- Tiene importantes efectos positivos sobre los otros sectores de actividad de la economía, y, en especial, sobre los servicios. Se estima que cada puesto de trabajo en la industria genera dos puestos adicionales en servicios vinculados, que representan en conjunto, el 47% del PIB.

3.- Es responsable de casi el 61% de los ingresos de la balanza por cuenta corriente en el año 2011.

4.- Aporta fortaleza competitiva a la economía, ya que registra un crecimiento de la productividad que resulta ser bastante mayor que el de la media general, sin olvidar su contribución en términos de tecnología y de conocimiento.

5.- Lidera los esfuerzos de innovación -privada- del país, puesto que casi el 45,7 % de las empresas españolas que hacen investigación y desarrollo son industriales y que en 2010, el 46,4% de los gastos en innovación se realizan por ellas.

Hoy por hoy, el peso de la industria en términos de PIB, en España, es de un 15%, frente a un 20% en Europa y un 25% en Alemania. Aunque la actividad industrial cae, es importante frenar esta tendencia como estrategia fundamental de recuperación y desarrollo. Así, en el horizonte 2020 la industria en España debería aportar como mínimo el mismo porcentaje del PIB que en la zona euro.

Actuación inmediata a corto plazo

Se ha de realizar un esfuerzo en innovación en el sector industrial en España, pues es un motor de desarrollo clave, con empleo de mayor calidad y estable, que actúa como “factor de arrastre” irradiando conocimiento a otros sectores. Además, es nuestra principal actividad exportadora, y contiene conocimiento especializado no sólo en habilidades técnicas sino también en gestión económica y empresarial.

¿Qué podemos hacer?

1.- Estimular la demanda interna, mediante medidas fiscales, financieras y de otro tipo.

2.- Inyectar en el conjunto de la economía recursos financieros que lleguen de forma efectiva y a un coste razonable a las familias y a las empresas, especialmente a las PYME, buscando nuevos mecanismos financieros.

3.- Facilitar la adaptación de la capacidad productiva y económica a la realidad de los mercados nacionales e internacionales.

4.- Perseguir el aumento de la Productividad: imprescindible para la consideración de España como país atractivo para invertir. Algunas medidas concretas:

– Involucrar a la plantilla y asociar la remuneración general a la producción

Formación continua de sus profesionales

– Eliminar las altas tasas absentismo

– Pymes: 70% empleo industrial, ésto supone menor capacidad de acceso a: mercados, inversión, i+d…

Las Administraciones Públicas juegan un papel clave y es necesaria su coordinación a nivel autonómico, nacional y europeo, para favorecer el establecimiento de nuevas instalaciones y líneas de negocio, con la eliminación de barreras y trámites burocráticos para la creación de empresas.

Será difícil cambiar la inercia de la economía española sin la participación de la industria, pero hay que tener en cuenta que el empleo industrial es de mayor calidad y más estable y que estos esfuerzos conllevan resultados y efectos visibles en el largo plazo

Hoja de ruta para el medio y largo plazo

En línea con las tendencias industriales internacionales y con las directrices definidas en el marco de la Unión Europea, los cinco vectores clave sobre los que debe pivotar el cuadro de mando de la industria española son: La innovación, el conocimiento, el espíritu emprendedor y empresarial, la internacionalización, de grandes, medianas, pequeñas y micro empresas y la sostenibilidad.

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