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Un hombre que iba a ser desahuciado se ha quitado la vida

 

Ayer un amigo me enseñó un vídeo. Quiero que lo veas.

 

Quizás no se te remueva algo dentro como me pasó a mí, pero…¿y si pasa?

Porque yo, ayer, me acosté dándole vueltas a la cabeza.

Y esta mañana me he levantado con una noticia que me ha dejado sin palabras.
Un hombre que iba a ser desahuciado se ha quitado la vida.
Esta frase es mucho más dura de lo que pueden expresar las palabras.

Va mucho más allá de lo que podría transmitir cualquier medio de comunicación.
Va más allá de la desesperación, de la desesperanza, del dolor, del horror…
Va sobre una vida que ya no está, y que jamás va a volver.
Creo que, como mínimo, se merece que paremos por un minuto.A reflexionar. Todos.

Un hombre que iba a ser desahuciado se ha quitado la vida en este puente de Las Palmas

Ojalá tuviera la solución para esta situación. Pero no la tengo.
No voy a ponerme a señalar culpables. Siento decirlo, pero hacerlo no va a servir. Esto hay que pararlo. Ya. Es lo único que sé. Mientras lo haces alguien está atravesando un momento delicado.
No esperes a que otra persona sufra, no esperes a que le toque a tu vecino, o a un ser querido.
No esperes a que te toque a ti.
Frases como “Me da muchísima pena”,”Me imagino que me pasase a mí, y…”, “Espero no verme nunca en esa situación” están a la orden del día. Pero ¿Y el espíritu de colaboración? ¿Dónde está?

Esto no es una incitación a revueltas ni a manifestaciones. Lo siento, pero no lo es.
Sí lo es a preocuparnos los unos por los otros. Sí a interesarte por aquel que tienes al lado, por quien vive en tu edificio, por el cliente con quien tratas en tu trabajo, por la persona que ves durmiendo en tu portal.
Sí es una incitación a aportar ideas, apoyo moral o simplemente oídos a quien veas necesitarlo.
Hablo de unión entre nosotros, de apoyo, de crear un nexo tan fuerte, una red, que no pueda destruirse de ninguna forma, y en la que nadie se sienta desamparado. Hablo de generar confianza entre nosotros mismos. Hablo de que el que denuncie su situación pueda ser salvado. Hablo de poder evitar noticias tan terribles como la que he conocido hoy.
Utópico. Así lo veo todo al leer arriba, y así lo veréis todos. Mi esperanza se desvanece por momentos.
Aún así, no me rindo.

Ya he tomado una decisión. No voy a mentir, todavía no tengo claro lo que voy a hacer.
Pero no puedo seguir cruzada de brazos. No puedo permitírmelo.
Tampoco puedo evitar cuestionarme: ¿Éste es el mundo que quiero?
Ni puedo dejar de preguntarte: ¿Éste es el mundo que tú quieres?
Como dice la canción del vídeo: Antes de que sea demasiado tarde.
Hoy ya lo es para alguien.

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