Patrimonio 


¿Un futuro sin Patrimonio?

Destrucción de las estatuas asirias de Mosul.

Destrucción de las estatuas asirias de Mosul.

Nos encontramos inmersos en continuas e inquietantes noticias de muerte, destrucción y violaciones de los mínimos Derechos Humanos que merecen la mayor de las repulsas ante las incalificables barbaries que se comenten.

No sólo se aniquilan las vidas humanas de inocentes; sino también se aniquila el derecho a las generaciones futuras de conocer su memoria histórica, su identidad como pueblo, raza, cultura. Toda la Humanidad se ve inmersa en la gran pérdida de un Patrimonio que nos ha llevado a ser lo que somos, a pesar de ser capaces de actuar como una manada perturbada y embrutecida que no respeta nada ni a nadie. Se destruye nuestra identidad, nuestra conciencia como seres racionales capaces de realizar lo más bello y lo más terrorífico y cruel.

Pero esta deliberada provocación mediante la devastación patrimonial, tiene la firme misión destructiva de dragar nuestra conciencia humana y acabar con testimonios de épocas que identifican y conexa el presente con el pasado y, ¡por qué no decirlo!, el futuro. Lamentablemente, esto no es algo nuevo en el devenir de la Humanidad. En épocas pasadas (y no tan pasadas), una cultura, civilización o país se imponía sobre otra aplicando su hegemonía a golpe de masacre cultural sobre el arte, costumbres y cultura; mediante la pérdida de la consciencia de lo que se es y de dónde se viene, cayendo en el olvido la importancia identificadora en las futuras generaciones.

Guerras, invasiones, fanatismo, religión, política… producen destrucción, saqueo, expolio, robo y contrabando patrimonial, causando importantes, graves e irreparables daños. Han conseguido destruir siglos de cultura y, lo más importante, destruir una identidad.

Destrucción del Patrimonio Cultural de Irak.

Destrucción del Patrimonio Cultural de Irak.

Actualmente la conciencia de protección y salvaguarda del Patrimonio Histórico-Cultural, pone de relieve la necesidad de lo que representa para las siguientes generaciones como herencia y marco de referencia. Su conservación, gestión y difusión preocupan de manera creciente; aunque, continúa siendo un grave problema la escasa valoración y concienciación social existente, fruto del desconocimiento como agente garante de nuestra propia identidad cultural, como generador de conciencia y valoración histórica de un pueblo o nación. Su salvaguarda facilita el bienestar social y cultural de la sociedad y, además, no hay que olvidar, que sirve como importante recurso económico para muchas personas.

Es importante destacar y no olvidar lo pactado en la Convención de La Haya de 1954. La conservación, protección y tutela del Patrimonio Histórico-Cultural es responsabilidad de toda la Humanidad, así como su protección internacional. El legado cultural, y su derecho de pleno disfrute, beneficia la diversidad cultural y el sentido identitario social; es una rica herencia de la que tenemos, el deber y la responsabilidad, de conservar y transmitir (en las mejores condiciones) a las generaciones sucesivas.

Ante lo expuesto, destacamos que salvaguardar el Patrimonio equivale a respetar el legado construido por generaciones predecesoras, respetarnos a nosotros mismos y respetar a las generaciones venideras.

Vía| El Confidencial, UNESCO

Más información| El Mundo, La Región, ABC, UNESCO

Imagen| Destrucción Mosul, Destrucción Irak

En QAH| Proteger el patrimonio histórico-cultural en el territorio del Estado Islámico

Vídeo| YouTube: Destrucción Patrimonio Histórico Museo de Mosul

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