Historia 


Un burka para Venus

Tiene cojones la cosa, aunque se tapen.

La polémica suscitada tras la visita del presidente de Irán, Hassan Rohani, a Italia aún colea (del latín, cauda-ae, la que cuelga…).

Tras el reciente levantamiento de las sanciones internacionales impuestas al país asiático por su política nuclear, el máximo mandatario persa y un séquito de empresarios -escoltados por una guardia de Inmortales-, han dado inicio a un tour diplomático por nuestro continente con el fin de establecer fructíferos acuerdos comerciales entre Europa y su nación. Y ya saben, todos los caminos llevan a Roma.

Fue aquí, sobre su colina más sagrada, donde la tarde del pasado lunes 25 de enero se produjo la controversia. Alguien ordenó (aún no se ha aclarado su identidad) que el espacio donde Rohani daría su rueda de prensa junto con Matteo Renzi, Primer Ministro italiano, se adecuara para no herir la sensibilidad y la cultura del insigne invitado y su comitiva. Así pues, una buena parte de las estatuas clásicas de la Sala Esedra de los Museos Capitolinos, y otras tantas de la Colección dispuestas en el recorrido que hasta ella conduce, se decidieron cubrir debido a su desnudez. Y así se hizo. Como decía, tiene cojones.

Y hablando de criadillas. Los flamantes testículos del equino de Marco Aurelio que preside la sala -a su lado, las proverbiales del caballo de Espartero son canicas- casi sucumben también al celo pacato del todavía anónimo italiano. Por lo visto, hubo quien pensó que para la foto oficial no procedía que los gerifaltes se recortasen sobre semejante colgajo seminal. Gracias a Dios -probablemente a Júpiter, que manda en plaza y es muy liberal- finalmente no se camuflaron; alguna luminaria debió pensar que siempre se pueden ladear los atriles…

Poco después, los empresarios de nuestra península vecina se frotaban las manos tras la firma de múltiples contratos empresariales por valor de miles de millones de euros. Irán, con su crudo ya funcionando en el mercado, es un potencial país de negocio y una vez abierta la veda, tonto el último. Pese a que los EE. UU. han lanzado la advertencia de que algunos individuos y ciertas empresas iraníes aún siguen en la lista negra -por violar derechos humanos o estar vinculados con organizaciones terroristas– cuando hay pasta por delante -y no precisamente spaghetti alla romana-, los escrúpulos se pasan por el arco del triunfo. Y lo que es peor, se veja la Cultura.

Mire usted, signor Braghettone redivivo, ahora la sensibilidad que se ha herido es la mía. Esos biombos blancos con los que ha ordenado tapar las estatuas, con todo lo que simbólicamente representan, me ofenden, mucho. Y me complace saber que no estoy solo clamando en el desierto. A su ministro de Cultura, Dario Franceschini, tampoco le parece de recibo su servil medida y me consta que se ha iniciado una investigación interna a fin de esclarecer quién es el responsable de tamaño error; incluso existe una petición popular para que il Premier comparezca para explicar -si acaso puede- la vergüenza de esas obras de arte cubiertas (en Twitter el hashtag #statuenude ha sido, lógicamente, trending topic).

A estas alturas, ya da igual si la medida salió del Comune, del Palazzo Chigi o, lo que es peor, fue ordenada desde Teherán o sugerida por el Vaticano. La afrenta está hecha. Al lado de sus burdos cajones de madera las mojigatas hojas de parra de los papas se me antojan hasta elegantes. ¿Se avergüenza usted de su cultura o le importa tan poco que es capaz de prostituirla? Esos desnudos del Capitolio son nuestra Historia y usted la ha vendido como Tarpeya, traidor. Pero respire tranquilo, hace mucho tiempo que ya no se despeña a los de su ralea por la Roca, mas fíjese, el Gobierno del país con el que han firmado sus enriquecedores negocios mantiene la pena de muerte a la orden del día, sin que su sensibilidad parezca lastimarse…Ah, ya, claro, Bruto es un hombre honorable

Allá usted si motu proprio decide hacerle la prosquinesis al persa por sua pecunia, pero escoja otro espacio que Roma es grande. Los Museos Capitolinos, los más antiguos del mundo, están llenos de piezas que forman parte de nuestra cultura, no son simples adornos para rellenar salas y galerías que usted puede manipular a su interesado antojo. Por sí mismos tienen un inmenso valor muy superior al de sus venideros negocios, y no me refiero al crematístico, sino al de carácter espiritual.

Son los vestigios del pasado de la Civilización a la que pertenecemos, ni mejor ni peor que otras, pero la nuestra al fin y al cabo y usted debería defenderla o abstenerse de mancillarla y no haberla vendido, como ha hecho, a cambio de contratos millonarios. Lamentablemente todo esto me recuerda a esa frase de Groucho Marx: Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros.

En nuestro siglo XXI, ya me sentiría muy ofendido si se juntase el hambre con las ganas de comer y un soplacirios, en un arrebato de pudor religioso, le diera por cubrir los desnudos escultóricos para no turbar la sensibilidad de un alma gemela, aunque lleve turbante. Pero esto es todavía peor, ya que usted, que se arroga la censura, creyendo actuar con hospitalidad diplomática, ha tapado nuestro arte en una rastrera prosternación sumisa. ¿Hasta cuándo ha de aguantar nuestra abusada paciencia?

Sí, estoy indignado, pero sus ancestros -Craso y Valeriano, verbi gratia-, deben estar revolviéndose en su tumba, maldiciéndole. Aunque fíjese, desde hace un tiempo he decidido ver la vida con optimismo y atender a más sus detalles positivos. Le pongo un ejemplo: el futurible dinero que supone la visita del iraní, que ni bebe ni deja beber en su presencia, hizo que en Italia Mattarella y Renzi claudicaran por interés, banqueteando, supongo, con la poco emocionante acqua frizzante. Pues bien, después de abandonar Italia, Rohani, en representación de su teocracia, visita la república laica de Francia. Según leo en la prensa, mucho antes de que se desatase esta polémica, el gabinete que llevaba su agenda canceló el almuerzo al que se le convidaba en el Elíseo ante la negativa gala a retirar el vino de la mesa. Ahora bien, desde París, tras este primer rechazo, en un intento conciliador y haciendo gala de un verdadero sentido de la diplomacia (inteligente), se sugirió hacer un desayuno, con té y cruasanes en forma de media luna. Y aunque este pequeño ágape por lo visto también fue rechazado -por no estar a la altura del dignatario-, chapeau pour la France! Con su Charlie Hebdo, su Bataclan y ahí está, firme en la defensa de sus tradiciones de protocolo.

Si yo fuese Hollande, en el prescriptivo tour de agasaje cultural al mandatario extranjero, antes de exponerle a la inquietante sonrisilla de la Gioconda le llevaría a ver El origen del mundo de Courbet.Y ante él, diría:

5

-Mire, homólogo, de ahí venimos todos. C’est la vie

Pero ¡ay! yo no soy francés. A lo sumo, historiador del arte. En la universidad, cuando me daba por ir a clase, aprendí muchas cosas, la mayoría aparentemente inútiles para el mercado. Allí tuve algunos buenos maestros que me supieron transmitir su AMOR por ROMA y la cultura clásica en general, tanto es así que, para bien o para mal, ahora he hecho de ella mi vida. A todos y cada uno de estos profesores, alguna vez les he oído pronunciar un dicho que hasta mi primer viaje a la Ciudad Eterna no supe comprender del todo: “Roma bien vale una misa”.

Supongo que a partir de ahora, (el dinero de) Irán, una bajada de toga y un burka para Venus.

Esta

Vía| BASTIÉ, E., “Des statues nues camouflées pour la venue du président iranien à Rome”, Le Figaro, 26 de enero de 2016;  BERNABÉ, M., “Roma tapa estatuas de desnudos por la visita del presidente iraní”, El Mundo, 26 de enero de 2016; BONAUDI, G., “Musei Capitolini, coperti i nudi: così Renzi si inchina a Rohani”, Il Giornale, 26 de enero de 2016; ESPINOSA, Á., ORDAZ, P., “Las expectativas de negocio marcan la visita del líder iraní a Roma y París”,El País, 25 de enero de 2017; KINGTON, T., “Rome covers up its cultural jewels for Iran visit”, The Times, 27 de enero de 2017; KIRCHGAESSNER, S., “Roma tapa a sus estatuas desnudas para no sonrojar al presidente de Irán”, The Guardian a través de eldiario.es,  26 de enero de 2016; LOMBARDI, P., “Cubren las esculturas desnudas de Italia por visita del presidente de Irán”, CNN, 27 de enero de 2016; LÓPEZ, L. M., “Roma cubre sus desnudos ante la visita del gobierno de Irán”, Portal Clásico, 28 de enero de 2016; MATTEUCCI, P., “Rouhani: «Statue coperte? Grande ospitalità italiana». Franceschini: «Scelta incomprensibile»”, Repubblica, 27 de enero de 2016; ORDAZ, P., “Roma cubre sus estatuas desnudas para no perturbar a la delegación iraní”, El País, 27 de enero de 2016; SAVIO, I., “Italia cubre estatuas de desnudos durante la visita del presidente de Irán”, El Periódico, 26 de enero de 2016; SQUIRES, N., “Anger in Italy after authorities cover up nude Roman statues of goddesses so as not to offend Iranian president”, The Telegraph, 26 de enero de 2016;THE ASSOCIATED PRESS, “Italy Hides Ancient Museum Nudes From Iranian President”, The New York Times, 26 de enero de 2016; VENTURA, M., “Rohani a Roma, coperte statue di nudi ai Musei Capitolini per rispetto alla cultura iraniana”, Il Messagero, 25 de enero de 2016.

Imágen| El origen del mundo;Venus Capitolina.

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