Historia 


Último acto de una opera bufa (Suez, 1956)

Musketeer Revised, el plan definitivo para derrocar a Nasser, contendría tres fases: comenzaría neutralizando las fuerzas aéreas egipcias, a lo que seguiría el desbaratamiento de su economía, el ejército y la moral del país, y concluiría con la ocupación del Canal.
Una parte importante lo iba a constituir la campaña psicológica y el encargado de esa labor era Bernard Fergusson. Para ello, la emisora de Sharq al-Adna en Chipre y una imprenta para editar los folletos que la RAF debería lanzar sobre la población egipcia, se cedieron al equipo de Fergusson.

Paracaidistas galos en Port Said

Paracaidistas franceses en Port Said

Pese al celo con que afrontaron su cometido, el esperpento con el que se estaba desarrollando la campaña, continuó: el mecanismo de detonación de los contenedores de los folletos, que debía actuar a los 300 metros de altura para su correcta dispersión, no funcionaba bien y lo hacía a la altura de las cabezas, con lo que se convirtió en un arma más efectiva que el anticuado arsenal del que disponía el ejército. El “avión parlante” que se había usado en Kenia durante la guerra psicológica contra el Mau Mau y que se había puesto a disposición de Musketeer, cuando repostaba en el aeropuerto de Aden, sufrió el robo de su equipo de megafonía. Por último, los locutores de la emisora de radio, tenían acento israelí, según sus oyentes palestinos, lo que redujo ostensiblemente el impacto de sus mensajes.

Centurion

Un centurion desembarca en los primeros compases de Musketeer Revised.

Con independencia de este fracaso, el 29 de octubre de 1956, Israel invadió el Sinaí dentro del marco de la Operación Qadesh y, al día siguiente, Francia y Gran Bretaña emitieron su ultimátum: en 12 horas los contendientes deberían crear un pasillo en torno al Canal de Suez de 15 kilómetros que pasaría a control internacional de modo que se garantizara el libre tránsito por el mismo.
Antes incluso de que el plazo expirara, un destructor francés atacó un navío egipcio.
Los dos primeros días se dedicaron a neutralizar la aviación de Nasser una vez este rechazara el ultimátum, tal y como estaba previsto, y los siguientes se dedicarían a la segunda fase del plan. El desembarco, se retrasaría notablemente pues el convoy galo no debía partir hasta el 28 de octubre, para guardar las apariencias.
El 5 de noviembre se procedió al lanzamiento de paracaidistas británicos (16ª Brigada Paracaidista) en Port Said y franceses (2º Regimiento Paracaidista Colonial) en Port Fuad. El acceso de ambas poblaciones al Sinaí era estrecho y dependía de una única carretera en el lado occidental del Canal. No se había tenido presente que la que unía Port Fuad y el continente se encontraba bajo las aguas por lo que los franceses deberían pasar al lado inglés y avanzar junto a ellos por angosta lengua de tierra.
Para entonces, la acción anglo-francesa ya contaba con la oposición generalizada y no ayudaba precisamente que la coalición sólo atacase a uno de los bandos en liza.
Anthony Eden, a tenor de todo ello, ordenó a sus generales que se ciñeran a la zona del Canal y limitasen el bombardeo preparatorio del desembarco (luego que lo cancelasen sin más).
El temor a la mala publicidad que podían provocar las bajas civiles hizo advertir a los egipcios de las zonas que iban a ser bombardeadas con objeto de que fueran evacuadas. No es de extrañar que lo que estos evacuaron fueran sus propios aviones: los MIG a Siria y Arabia, y los bombarderos a Luxor.
Ni siquiera la emisora del Cairo fue bombardeada hasta el 2 de noviembre pues no se sabía que ésta se encontraba en el desierto, a 25 kilómetros de la capital y, por tanto, lejos de la población civil.
Por su parte, la fuerza de invasión perdía moral cada día que pasaba. La BBC mostraba a las claras la amplia oposición a la operación militar.

port said

Mapa Port Said

36 horas después de que los desembarcos aéreos hubieran comenzado, los gobiernos de Mollet y Eden aceptaron el alto el fuego propuesto por las Naciones Unidas (mientras los israelíes terminaban de tomar Sharm el-Seikh). Poco después las tropas de la coalición eran repatriadas bajo la burlona mirada de la población civil, y los cascos azules se desplegaron en el Sinaí como fuerza de interposición. La imagen del Rais se vio fortalecida, tanto que se permitió el lujo de dar los primeros pasos hacia la creación de una coalición árabe anti-israelí. Gran Bretaña y Francia sufrieron una preocupante pérdida de prestigio a nivel internacional, especialmente en la región.
Próximo Oriente ya tenía el escenario para su próxima guerra, la de los seis días.

En colaboración con QAH| Historia Rei Militaris.

Vía| Dayan, Moshe: Historia de mi vida. Altaya, 2008

Mas información| Lion Bustillo, Javier: Kadesh y Musketeer. Suez, 1956. HRM Ediciones, Zaragoza, 2014

Imágenes| Paracaidistas franceses, centurion, mapa Port Said

RELACIONADOS