Historia 


Ugarit y los primeros archivos domésticos

Introducción

En el Próximo Oriente antiguo no existían las bibliotecas y los archivos tal y como los entendemos en la actualidad. A día de hoy, las dos funciones, inseparables la una de la otra, que cumple un archivo son las de conservar el patrimonio documental de la cultura en la que se inscribe, y difundir y facilitar su conocimiento a la sociedad que los ha producido. Por el contrario, en el Antiguo Oriente estos archivos se ubicaban en los templos y palacios, y solo tenían acceso a ellos los reyes, los sacerdotes y los escribas.

Estado actual del yacimiento de la ciudad de Ugarit

En la actualidad se calcula que existen distribuidas por los museos y entidades científicas entre 700.000 y 1.000.000 tablillas de arcilla, de las cuales en torno a un 10% son textos literarios. Además, se ha estimado que, solo durante el periodo de tiempo que transcurre entre el 1500 y el 300 a.C., existieron más de 200 archivos y bibliotecas, distribuidos a lo largo de más de 50 ciudades diferentes de todo el Próximo Oriente antiguo.

Descubriendo Ugarit

Las excavaciones que sacaron a la luz el yacimiento arqueológico de Ras Shamra, correspondiente a la antigua ciudad siria de Ugarit, comenzaron en 1928 de la mano del arqueólogo francés Claude Schaeffer, quien dedicaría toda su vida a las campañas arqueológicas de las siguientes cuatro décadas en esta ciudad, hasta su muerte en 1982. La ciudad amurallada de Ugarit, una de las mayores potencias comerciales del II milenio a.C., albergó en el interior de su gran palacio real, de 90 habitaciones y más de media hectárea de superficie, un total de cinco archivos que, junto a otras dependencias palaciegas y urbanas, custodiaban alrededor de 2000 tablillas, realizadas a lo largo de la mayor parte de la segunda mitad del II milenio a.C..

Tablilla ugarítica

La primera característica notoria de los archivos palatinos de Ugarit es que están especializados por temáticas, lo que implica un uso de técnicas de archivística, como también se describe más adelante. El archivo oeste ocupaba dos habitaciones rectangulares de la esquina noroeste del palacio, encontrándose en él 73 documentos de temática mayoritariamente administrativa. El archivo este, en la esquina noreste del edificio, comprendía cinco habitaciones, y custodiaba 197 textos, de los cuales dos terceras partes eran administrativos. El archivo central ocupaba gran parte del centro del palacio, y a lo largo de sus seis habitaciones guardaba 254 tablillas, divididas tres áreas distintas: un área norte con 177 documentos mayoritariamente jurídicos, un área este con 38 textos en el que predominan los administrativos, y un área sur con mayoría de temática económica entre sus 39 tablillas. En el archivo sur, de dos habitaciones, se hallaron 124 documentos, de los cuales 47 eran referidos a las relaciones de Ugarit con los estados vecinos y el resto eran jurídicos o administrativos. Por último, el archivo suroeste descubrió 162 textos en sus dos habitaciones, siendo tres cuartas partes de temática administrativa y el resto religiosos o literarios. En su conjunto, si bien desde el punto de vista cuantitativo no se le puede comparar a otros archivos y bibliotecas próximo orientales, sí destaca bastante por la riqueza y singularidad de sus contenidos desde el punto de vista cualitativo.

Las bibliotecas privadas pioneras

Planta del palacio norte de Ugarit

Una de estas singularidades ha representado una importante novedad dentro del mundo de los archivos próximo orientales: la aparición de las primeras bibliotecas privadas de la Historia, pertenecientes a personajes que no son ni reyes, ni sacerdotes ni escribas. El mayor ejemplo de los archivos privados ugaríticos reside en la casa de Urtenu, donde se hallaron más de 500 textos de los tiempos finales de Ugarit y de temáticas administrativas, religiosas y lexicográficas. También es el caso de la biblioteca privada de Rap´anu, un importante diplomático para las relaciones externas de Ugarit en cuya casa de grandes dimensiones se hallaron 344 tablillas, datadas en las últimas décadas antes de la destrucción de la ciudad en los primeros del siglo XI a.C. Unos dos tercios eran listas lexicográficas y ejercicios de aprendizaje para escribas, mientras que el resto eran cartas o contenido jurídico.

Aparte de estos dos, en menor medida también hay que destacar los archivos privados hallados en la casa de Rasap´abu, los de la Maison aux Tablettes, los del Grand Pretre, o los de la casa de Agapsarri. Todos estos archivos privados y estatales han permitido que se conozca profundamente el último siglo de la Historia de Ugarit.

La mayor riqueza de Ugarit

Tablilla que contiene el alfabeto ugarítico, el más antiguo de la Historia

La otra gran particularidad de los archivos ugaríticos reside en su riqueza lexicológica y lingüística. Sumado al hecho de que el cuerpo de tablillas palatinas están escritas en múltiples idiomas (ugarítico, acadio, sumerio, hitita, luvita o eblaita), como en la biblioteca de Hattusa, en Ugarit también se ha encontrado el uso del primer sistema alfabético de escritura de la Historia, el ugarítico. Más concretamente, en Ugarit se emplearon dos tipos de alfabeto, el largo y el corto. El alfabeto largo constaba de 30 signos, ocho más que en el alfabeto fenicio, y lo conocemos gracias a una serie de tablillas descubiertas en 1939 consistentes en ejercicios de aprendizaje de escribas en los que se ensayaba la escritura y orden en el alfabeto de estos signos.

Este alfabeto es único tanto en la forma de sus signos como en el sentido de la escritura. Por un lado, sus signos siguen siendo cuneiformes, no lineales como los otros alfabetos siro-palestinos posteriores, lo que se explica por el hecho de que su soporte de escritura siga siendo el tradicional de las culturas mesopotámicas, la tablilla de arcilla. Por otro lado, el sentido de la escritura es de izquierda a derecha, como el sumerio y el acadio, y no como el fenicio, el hebreo o el arameo. Según se ha calculado, este alfabeto ha sido encontrado en al menos 2000 documentos de todo tipo (épicos, míticos, rituales, cartas, jurídicos, administrativos, educativos…), no solo en Ugarit, sino también en textos hurritas, acadios y chipriotas.

En colaboración con QAH| Historiae Heródoto

Vía| BÁEZ, F. Nueva Historia universal de la destrucción de libros: de las tablillas sumerias a la era digital. Barcelona: Destino, 2013; CASSON, L. Las bibliotecas del mundo antiguo. Barcelona: Bellatierra, 2003; ESCOLAR SOBRINO, H. Historia de las bibliotecas. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1996; LIVERANI, M. Antiguo Oriente: Historia, sociedad y economía. Barcelona: Crítica, 1995; VEENHOF, K. R. Cuneiform Archives and Libraries. Bélgica: Nederlands Instituut Voor Het Nabije Oosten Leiden, 1986.

Imagen| Yacimiento de Ugarit; Tablilla ugarítica; Palacio de Ugarit; Alfabeto ugarítico

En QAH| La Biblioteca de NíniveLa Biblioteca de Ebla

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