Patrimonio 


¿Tuyo o mío? El movimiento del apropiacionismo

Vivimos rodeados de imágenes. En televisión, por la calle. Imágenes en libros, revistas,  autobuses, móviles, videos virales, etc… La lista es muy larga y la cantidad de información en forma de imagen que atraviesa nuestros ojos todos los días es importante. Algunos estudios contabilizan un impacto de 300 imágenes por individuo en menos de 24 horas.

Marcel Duchamp, L.H.O.O.Q 1919.

Marcel Duchamp, L.H.O.O.Q 1919.

Por eso, no es raro que el mundo del arte viera una oportunidad artística en apropiarse dealgunas imágenes y convertirlas en obras artísticas. Podríamos tomar como punto de partida, ni más ni menos, que el famoso urinario de Duchamp. Con un simple vistazo, en el retrete más conocido del mundo entero, podía leerse la firma “R.Mutt”, por lo que ya no podría interpretarse como único y original. Lo mismo ocurre al utilizar a la Mona Lisa en su obra L.H.O.O.Q. Duchamp defendía que la culminación creativa residía, precisamente, en seleccionar un objeto cualquiera y mostrarlo en un contexto artístico. Según él, así nace el arte.

En 1977, en Artists Space, el comisario Douglas Crimp, llevó a cabo “Pictures”, una exposición de artistas emergentes en la ciudad de Nueva York. El nombre de esta exposición resulta revelador. El argumento de la exposición reunió artistas cuya obra estuviera enfocada a la imagen, esa imagen no original, esa imagen que a menudo suponía verdaderos retos en la legalidad de su autoría. Todo parecía una absurda broma. Se trataba de la burla más posmoderna. Da igual que la imagen se tome a través de la fotografía, a través de una cámara de cine o con el dibujo o la pintura; para ellos no existía el medio a través del cuál representar la imagen, existía la imagen en si, cada una única para ellos. En palabras de Crimp “No buscamos fuentes en los orígenes, sino estructura de significación: debajo de cada imagen siempre hay otra imagen”.

Este fue el discurso que mantendrán artistas a lo largo de toda su trayectoria a partir de este momento. Quizá por casualidad, o quizá por afinidad conceptual, muchos de estos artistas son mujeres y se enmarcan en el movimiento feminista.

Una de las principales es Sherrie Levine. Su discurso apropiacionista se configura alrededor de la fotografía. Precursora de la técnica de la “re-fotografía” consistente en fotografiar obras, se centra en la “copia” de las obras de grandes artistas del siglo XX. El objetivo: desmitificar la originalidad. “Es cierto —afirma Levine— que la paternidad artística y la propiedad intelectual existen. Pero pienso que, según las épocas, interpretamos esas palabras de manera diferente”.

Asociada a Sherrie Levine, encontramos a la conocida Cindy Sherman. Esta artista, fotógrafa y directora de cine, retrata su tendencia apropiacionista disfrazándose y retratándose como si se hubiera colado en escenas míticas de películas de los años 50. Es el culmen de la crítica hacia el consumismo de la cultura de masas y también hacia el rol que  la mujer poseía en aquella época.

Cindy Sherman. Sin título No. 21. Untitled Film Stills.

Cindy Sherman. Sin título No. 21. Untitled Film Stills.

Así, se configura la tendencia del apropiacionismo que hoy en día también dirige el discurso de numerosos artistas. Ante todo este conglomerado se nos podrían antojar muchas preguntas.

¿Cuál es, entonces, el punto divisorio entre el plagio y la apropiación? Probablemente difirieran del aspecto legal, pero los apropiacionistas lo tenían claro: si el nuevo arte era rompedor, ¿qué hay más rompedor que romper con el objeto artístico y con su insana deidad? Desde luego, las discusiones artísticas sobre un movimiento así, continúan desde el momento en que emergieron. Profesionales o solo espectadores, podrían pasarse horas debatiendo. Comprensibles, o no, son obras que dan pie a los criterios más subjetivos, ¿te atreves a dar tu opinión?

 

Vía| PRADA, Juan. 1998. La apropiación, la obra, el autor. Capítulo IV del libro “La apropiación posmoderna. Arte, práctica apropiacionista y teoría de la posmodernidad ”. Fundamentos, Madrid, 2001. // VV.AA. ARTE DESDE 1900: Modernidad, antimodernidad, posmodernidad. Madrid: Akal, 2006.

Más información| Blog “Arte de apropiación”

Imagen| Duchamp,  Sherman

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