Historia 


Tuol Sleng: la S-21 y el genocidio silencioso

Tras cinco años de guerra civil, el 17 de Abril de 1975, las tropas de los jemeres rojos entraban en las calles de Phnom Phen. Se ponía así fin al conflicto entre los rebeldes y las tropas del régimen de Lon Nol. En las calles los ciudadanos de la capital camboyana se agolpaban para darles la bienvenida. Pero pocos se imaginaban lo que acontecería después.

Pocas horas después de entrar en la ciudad las tropas de Pol Pot, con la excusa de proteger a la población de la ciudad de posibles bombardeos enemigos, comenzaron la evacuación forzosa de la capital. Los ciudadanos camboyanos poco podían imaginar la verdad escondida detrás aquellas consignas. Tras la toma de la capital los jemeres rojos iniciarían una de las más radicales y brutales reestructuraciones de la sociedad jamás vista.

3 años, 8 meses y 20 días bastaron al régimen de la Kampuchea Democrática para aniquilar casi al 25% de la población camboyana.

Tras la apariencia de una república popular de inspiración maoísta se transformó Camboya en un sistema de economía radicalmente agrario. Se evacuaron las ciudades, se cerraron las escuelas, los templos y las universidades, cualquier signo de avance tecnológico fue prohibido, se abolió la moneda y el país se cerró completamente al exterior. La llegada de los jemeres rojos al poder se estableció como el Año Cero. El “nuevo pueblo”, como ellos llamaban a la población que vivía en las ciudades fue forzada a marchar al campo a trabajar en cooperativas más de 12/15 horas diarias de trabajos forzados en un régimen similar a la esclavitud. Todos las personas relacionadas con el gobierno anterior y los mandos militares asociados con Lon Nol fueron ejecutados de inmediato. Posteriormente se iniciaría una purga masiva de la población, que desembotaría en una orgía de sangre y masacre incontrolada contra todo aquél que fuera considerado sospechoso de atentar contra el régimen. El objetivo: la reconstrucción social desde los orígenes de la civilización y la recuperación de la cultura jemer ancestral bajo la dirección de Pol Pot, su principal líder.

Sabías que… Se impondrá un férreo control militar sobre la población civil, sometida en buena parte a un régimen de trabajos forzados y a la aplicación de extensos métodos de detención, tortura y asesinatos selectivos en masa. Bajo la consigna de la llamada «búsqueda del enemigo interno» se procederá al exterminio selectivo de familias enteras (lo que evitaba así el riesgo de represalias posteriores).

Centros como  Tuol Sleng (llamada también S-21), centro de detención de máximo secreto en las instalaciones de un antiguo y prestigioso instituto, formaron parte de una red de más de 200 centros de interrogación, tortura y ejecución creado por el régimen de los jemeres rojos. Diseñados para eliminar personas consideradas enemigas del Estado de la Kampuchea Democrática. Esta prisión, situada en Phnom Phen, era de carácter secreto y por ella pasaron casi 20.000 personas entre 1976 y 1979, de las cuales sólo sobrevivieron 12, entre ellas 5 niños. Todo sospechoso era arrestado con su familia. Después de meses de tortura en los cuales debía confesar que en efecto era un “enemigo de estado”, era ejecutado con ella. Los prisioneros de Tuol Sleng eran llevados a los “campos de la muerte” de Choeung Ek, donde se les ejecutaba y enterraba en fosas comunes.

Tuol Sleng

Reglamento de la prisión exhibido en Tuol Sleng.
Crédito: W. Commons

Se prohibió la relación sexual; el adulterio o la fornicación eran castigados con la muerte (…) Se prohibía a los miembros de las parejas casadas [mantener] conversaciones prolongadas, pues se afirmaba que eso era “discutir”, y [la reincidencia] se castigaba con la muerte (…) Cuando el hambre y la epidemia se difundieron, los viejos y enfermos y los muy jóvenes, sobre todo [los] huérfanos, fueron abandonados. Se ejecutaba en público y se obligaba a mirar a los parientes mientras el hermano, la madre o el hijo eran sometidos al garrote vil o decapitados, apuñalados, muertos a golpes o (…) a hachazos. A veces se ejecutaba (…) a (…) familias enteras. (…) un docente llamado Tan Samay, que desobedeció la orden de enseñar a sus alumnos únicamente el trabajo de la tierra, fue ahorcado; sus propios alumnos, de ocho a diez años, tuvieron que realizar la ejecución mientras gritaban: “¡Maestro incapaz!”. La terrible lista de crueldades es interminable.

Nota del autor: en mis viajes suelo interesarme por este tipo de conflictos locales. Tengo que reconocer que jamás había visto algo parecido, en la mayoría de los casos los autores encuentran alguna manera de justificar tales matanzas, ya sea el odio racial, antisemitismo, la lucha contra otras poblaciones o culturas… pero en el caso del régimen de Pol Pot no consigo entenderlo, los jemeres rojos casi auto-aniquilaron a su propio pueblo sin justificación alguna (cerca de 1600000 persona de un total de 7,5 millones). El mero hecho de ser acusado era motivo suficiente para ser ejecutado junto a toda tu familia. No me cabe en la cabeza como los autores de esto, que además fueron gente con estudios académicos pudieron llevar a cabo la aniquilación de su propia población, cultura y país. Y lo peor de todo es que continuaron representando a Camboya, con el apoyo de EEUU y la ONU (entre otros) por simples intereses políticos, hasta 1991.

Vía | iHistoriArte

Más información | Tuol Sleng,  Dave Meler

Imágenes | W. Commons

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