Patrimonio 


Las tumbas nazaríes que han revolucionado Estepona

Un mes más, volvemos a bucear y a rescatar noticias sobre una de las cosas más apasionantes del mundo humanístico: la arqueología.

En esta ocasión, el lugar es Estepona, en la provincia de Málaga. Según informaciones facilitadas hace unos días por el concejal de Patrimonio Histórico, José María Guerrero, realizando unas excavaciones arqueológicas con motivo de las labores preventivas que exige la Ley de Patrimonio Andaluz para la concesión de licencia de obras, se han encontrado 6 nuevas tumbas, todas ellas datadas en los siglos XIII-XIV.

En la zona en que han sido encontradas (las calles Málaga y Caridad de este municipio malagueño) habían encontrado en el pasado bastantes más, alrededor de un centenar, y Patrimonio sospechaba que podría haber más. No han errado el tiro, desde luego.

Estas tumbas, además, cuentan con una peculiaridad, y es que están rematadas con cubiertas de tejas. Igual que vimos en el yacimiento de Cástulo, aunque esta vez sean mucho más espectaculares las imágenes ya que no son tumbas infantiles, sino de adultos. También separan bastantes siglos unas tumbas de otras, pero no podíamos dejar pasar la oportunidad de traerlo a colación.

Tumbas tejas Estepona

En este caso, se seguirá, como de costumbre, con el protocolo clásico: primero se lleva a cabo la documentación de cada uno de los enterramientos, minuciosamente. Se sacan fotos y se realiza dibujo arqueológico in situ. Después, se procede a realizar el levantamiento de los restos, y a depositarlos en el Museo de Estepona, donde pueden ser sujeto de un estudio exhaustivo con posterioridad.

En este lugar del casco histórico se estima que estaba la necrópolis de Istibbuna, de la que se han encontrado ya más de 600 tumbas. Parece ser una medina bastante populosa, a tenor del número de enterramientos del mismo periodo.

Este hallazgo arrojará en el futuro nuevos datos sobre el periodo nazarí de Estepona, lo que, desde un punto de vista estrictamente histórico y académico, es toda una celebración, puesto que se puede ser mucho más riguroso a la hora de afirmar sin dudar determinados ritos o costumbres.

Además, por otro lado, se facilita la construcción a los vecinos sin tener que verse en la realización de inacabables trámites burocráticos a la hora de acometer una obra. Esto, desde el punto de vista legal es comodísimo, ya que se evita el expolio del patrimonio y su destrucción. Asimismo, favorece una implicación positiva por parte del ciudadano, ya que no polariza su punto de vista sobre la arqueología como algo peyorativo, como algo que retrasa y encarece una obra en una casa.

Ojalá muchos más municipios tomaran ejemplo de la Ley de Patrimonio Andaluz, puesto que este tipo de medidas son muy potentes para atajar los problemas que aquejan a los yacimientos que afloran en espacios urbanizables y que se ven abocados al vandalismo y al desprecio general, al entorpecer la vida diaria.

Vía| La opinión de Málaga
Imagen|Europapress

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