Coaching Profesional 


Tú no eres débil

 

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No eres débil ¡Al revés!

Vives momentos de incertidumbre. Piensas que todo te sale mal, que no eres capaz de avanzar, tu preocupación por todo últimamente es excesiva y sientes una gran presión en el pecho…

Al principio encuentras lejos de ti a los responsables y piensas que todo esto es culpa del entorno y la crisis en la que estamos sumidos, pero va pasando el tiempo y todo sigue igual. Es entonces cuando tus conceptos empiezan a cambiar y notas que toda la responsabilidad está en ti. Después de asumir eso te sientes mal, y debido a esas frustraciones quedas paralizado. Piensas que eres débil y que no puedes hacer nada, y por eso mismo haces lo siguiente: NADA.  A lo máximo que has llegado, ha sido a quedarte de brazos cruzados, quejándote, pensando y sintiendo solamente frustración y debilidad. Lo que no te has parado a pensar es el porqué de tu debilidad en esta situación.

Quizás todo ese tipo de ideas han ido entrando en ti de forma paulatina sin que te dieras cuenta, a través de conversaciones con tus amigos, de escuchar a otros, de ver cómo cierran negocios que conocías de toda la vida, o de todo lo que lees y escuchas en los medios de comunicación.

Mantener esa actitud es un error, y en su lugar deberías valorar la situación desde una posición crítica y productiva que analice cómo has llegado hasta ella, y qué tendrías que hacer para salir de ahí y poder avanzar.

¿Verdad que hasta ese punto no has llegado?

Tú no eres débil, al contrario, eres una de las personas más fuertes que existe. Por varias razones, pero la fundamental es, por todo lo que has aprendido a lo largo de este tiempo.

Al comienzo de la mala situación actual, sabes que había mucho trabajo en determinados sectores, (en nuestro país el caso más conocido es el de la construcción) en los que se han producido unas caídas increíbles que difícilmente nadie podrá levantar. Hubo gente que tuvo “la suerte” de dejar los estudios para irse a trabajar en aquella época, ganando así mucho dinero durante un tiempo. No eran trabajos de por vida, eran pequeñas estancias de meses o algún año; donde se ganaba mucho dinero. Entonces como el sistema parecía exigir unas pautas de consumo, se vieron obligados a comprarse un coche de lujo, y una gran vivienda; además, si lo que ganaban no era suficiente para ello, ahí estaba el amigo banco para ofrecerles hipotecas y préstamos que después tendrían que pagar, pero ahora no pueden, y ya sabemos el resto de la historia de la que no te apetece seguir leyendo pero…

construccion casas

Por todo lo aprendido

…esa historia es la que has aprendido, la tienes muy presente y es la que a ti no te pasará. Eres un afortunado porque no tienes que pagar tu hipoteca sin recursos, ni te van a desahuciar, ni sufres para dar de comer a tus hijos.

Tú no eres débil, tú eres todo lo contrario, has aprendido mucho de los errores que se han cometido, y tú no los cometerás. Los errores provocan fracasos, pero de ellos se puede aprender, y mucho, y por eso hemos llegado a este punto.

Ya sabes por donde empezar. Primero; cambiar de actitud, desde una base distinta a la debilidad que sientes, y aunque no es muy sólida, debido sobre todo al dinamismo del mundo en el que vivimos, es un principio que te permitirá ir creando algo nuevo desde lo que has aprendido, de errores, desgraciadamente en algunos casos. La época que viene ahora se presenta como la oportunidad en la que tienes el poder para comenzar a construir por ti mismo (y no precisamente casas).

 

Más información| El Mercado de la Incertidumbre

Imágenes| Educima, Idae

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