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Tu corazón

Ese que te hace estar vivo, pero que no tienes en cuenta para vivir. Ese que te acompaña siempre pero que tú no incluyes en tus decisiones y acciones. Ese que silenciamos cuando imponemos las prisas y la razón a nuestros planes. Ese que ya se coló dentro de nosotros y que nos muestra la verdad de lo que nos mueve por dentro. Ese que nos renueva, nos impulsa y nos hace despertar cuando las fuerzas nos faltan. Ese que es motor y aliento, se llama corazón.

Es algo mágico pensar en él y en cómo nos mantiene vivos. En su labor incesante, constante por siempre, fiel a uno mismo como ningún otro. En su entrega desinteresada, en el amor gratuito con el que nos envuelve. El corazón es esa fuerza interior que nos mantiene vivos. Nuestra vida depende de él pero, sin embargo, no sentimos que le debamos la vida. Vivimos como si no existiera. Y es que, ¿has pensado alguna vez en dónde pones tu corazón?.

¿Quizás alguna vez siquiera te planteaste dejar que tu corazón defina la manera de levantarte cada mañana, o el brillo de tu mirada, o el calor de tu sonrisa, o la sinceridad de tu abrazo? ¿Pensaste alguna vez que justo corazón es lo que te faltaba poner para lograr aquello que deseabas y te resultaba inalcanzable?

El miedo a no acertar nos paraliza. Saturamos nuestra mente tomando decisiones, pero nuestro corazón es el único capaz de regalarnos respuestas. Pierde tu miedo a parar y hazte un favor: Ponte la mano en el pecho y siente que hay algo dentro que vibra por ti.Tu corazón

Quizás él te sugiera que hoy quiere empezar a latir porque, de verdad, te sientas vivo. Quizá hoy tu corazón te pida que le hagas saltar de alegría y no de lamento, que le mantengas vivo en la esperanza y no en la desilusión. Quizá quiera volver a vibrar ante lo bello de la vida, ayudarte a inundar de amor lo cotidiano.

Él es el único capaz de hacerte creer en los imposibles con los que la vida nos sorprende. Él es el único capaz de regalarte vivir lo más auténtico de ti mismo. Él es el único capaz de sacarte del yo y levantar tu mirada hacia el otro.

Quizás ahí es donde quiera estar tu corazón: en el otro. Quizá quiera demostrarte que no fue creado para encerrarse en ti mismo sino para regalarse al mundo. Que sólo fuera de ti cobra sentido. Quizá hoy le des otra oportunidad para hacerte creer que el amor es la única cosa que crece cuando se reparte.

Por eso, con todo mi corazón, te lo pido: Escucha el sonido de tu corazón. Déjalo latir sin prisas, pero bien fuerte. Quizá tenga algo que contarte. Quizás así, tu alma renueves.

Imagen| Corazón

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