Historia 


Trabajar el Hierro: La Forja en la Península Ibérica durante la Alta Edad Media (II)

Puerta de la Iglesia de San Genis de Motellá Martinet, Lérida

Puerta de la Iglesia de San Genis de Motellá Martinet, Lérida

Continuando con la entrada anterior, hemos visto como eran las técnicas y sistemas de trabajo del hierro, además de su trayectoria brevemente. Ahora nos centraremos en la Rejería como elemento principal de la forja artística medieval peninsular.

Estos antecedentes de la rejería, consistía en el acoplamiento de rejas en los vanos exteriores y en el espacio interior de los templos como medidas de seguridad contra posibles sacrilegios, debido a la debilidad de estas construcciones en lugares aislados y fronterizos dentro del plan repoblador. Las rejas eran elementos excepcionales, tras un paréntesis entre los siglos VIII-IX, vuelve a emplearse la rejería dentro de las construcciones religiosas unido al plan repoblador de las territorios cristianos peninsulares.

La utilización de rejas con fines de seguridad y para lograr en separaciones que prescribe el culto mozárabe. Comienza este nuevo enfoque, protectores de ventosas, de no grandes proporciones, sólida factura, integrados por robustos barrotes de hierro cuadrillado, verticales, a los que se cruzaban otros horizontales de idéntica estructura.

La forja del hierro artístico español tiene su origen en este momento. No sólo la rejería, sino la serie de objetos portadores de luces, atriles y braseros que surgen en las fraguas alto medievales, son piezas que marcaron las bases para los modelos posteriores. Se fabricaran en latón, cobre y bronce también, piezas como cruces,  arquetas, guardadores de reliquias y oleos, cálices, pateras, incensarios, aguamaniles y lucernarios (denominados estos elementos en este momento “ministeria altaris” que se producen en talleres hispanos. Otro elemento que se realiza en estos talleres son las campanas, que existían dos tipos: unas las utilizadas en el campanario, al exterior de las iglesias para avisar y convocar a los feligreses,  y otras, de pequeño tamaño para señalar los momentos del culto (denominadas “signos” estudiados por el investigador Fleury). (1)

Reja Románica de la Iglesia de San Vicente de Ávila

Reja Románica de la Iglesia de San Vicente de Ávila

Con este conjunto de técnicas y procedimientos el trabajo del hierro alcanza un nivel muy alto de importancia en la España cristiana del siglo XI. Una prueba de ello, es que el rey Fernando I de Castilla paga los gastos de sus campañas militares gracias a los beneficios obtenidos por este trabajo. De igual forma, la rejería conseguirá ser reconocida en importancia como se puede ver en los manuscritos medievales de la época, “Códice de Sahagún en 1059 y de León en 1090”.

El momento clave en el cual adquiere su reputación la rejería será en el siglo XII. Debemos hablar de periodo románico, dentro de este campo, al periodo que comprende entre los siglos XII- XIII, unido a la arquitectura cluniacense, los edificios románico tardíos y protogóticos del siglos XIII. Se debe al auge del Camino de Santiago y la Repoblación.

En los edificios góticos tarda en incorporarse la rejería, de ahí que se considere que estas nuevas construcciones no estaban finalizadas hasta el siglo XIV. Dentro de la rejería románica española hemos de dividir el trabajo en dos periodos:

1/ comprendería los antecedentes en el siglo XI y el primer tercio del siglo XII:

Los primeros trabajos eran refuerzo  para las puertas de madera (chapas, chatones, herrajes) y contraventanas. Se realizaba con técnica de barras y cintas de hierro aplicadas en plano, con fuerte cabeza apuntada y largo cuerpo que penetra el grosor de la puerta (de gran longitud). Dicho trabajo se realiza con “hierro cedab” y pudelado después se trabaja sobre el yunque a golpe de martillo (forjado). Las cintas de hierro terminan en volutas y se elevan y descienden en forma de abanico cubriendo la superficie de las puertas y ventanas de madera. Este tipo de ventanas y puertas se inician en las zonas del Rosellón y Pirineos, de ahí se extienden al resto de la península.

Existen teorías sobre este sistema de forjado aplicado sobre madera podría haber tenido un posible origen en las puertas árabes que muchas veces se reforzaban y embellecían con placas de bronce, cintas o barras de hierro; la peculiaridad de las terminaciones avolutadas que tupen su superficie tienen el fin de reforzar y embellecer la puerta. En cuanto a las cerraduras son sencillas, consisten en cajas de hierro embutidos en la madera, con placa también férrica, sujeta con clavos, pasador con anillas y poderosa lengüeta, cuya superficie puede aparecer decorada con volutas incisas.

Ejemplo de esta obra son: las puertas del Castillo de Montagut, en Gerona (hoy en el Museo de Vich),  las de Monasterio de San Juan de las Abadesas y los herrajes de San Miguel de Eestella y la Catedral de Lugo de principios del siglo XIII.(2)

2/ pleno siglo XII hasta finales del siglo XIII:

Es el momento de la auténtica labor de reja, sin superposición de madera y concebida como verja propiamente dicha. Estructuralmente se organiza por barrotes verticales cuadrillados, a veces con barras auxiliares. El espacio entre estos elementos se rellena con volutas; piezas simétricas dobles de pretina de hierro, de sección rectangular o circular, que se ajustan los barrotes o bares por abrazaderas y con clavos. Estas volutas, su elemento esencial pueden terminar en dos modalidades, sencilla y decoración floral. Un ejemplo sería la puerta de la Catedral Vieja de Salamanca, consiste en una puerta sencilla a base de pletinas de hierro arralleda.

Puerta con forja de la Catedral de Notre Damme de París

Puerta con forja de la Catedral de Notre Damme de París

Los remates de las rejas en horizontal en ocasiones terminan en puntos salientes, que pueden tener la apariencia de flores, espigas u hojas,  que los sirve de motivo defensivo y decorativo. Más adelante marcaran las cresterías góticas. La superficie de la obra esta abarcada por la puerta (de una sola hoja) y en ocasiones dos batientes, puede presentar enmarcamiento de madera. La técnica, en esta etapa, es la misma: hierro cedab obtenido en fraguas, luego pudelado y trabajado en yunque donde se forjan los barrotes, barras y las formas avolutadas de la terminación.

En las herrerías de este periodo se introduce un nuevo avance que es digno de constatar: la aplicación de la rueda hidráulica para accionar los fuelles  (toberas) que introducen la corriente de aire para la combustión. Los griegos y romanos conocían la rueda hidráulica y durante el siglo XI se utiliza en Europa central, llegara a la Península Ibérica a fines del siglo XII cuando su empleo se generaliza. Ya en el siglo XIV, la rueda hidráulica moverá los martinetes o mozos de forja. (3)

Ejemplos podemos ver en: León, Salamanca, Palencia, Ávila y Segovia. Destacan los talleres navarros y catalanes en su fabrica.

En el siglo XIII, España está a la cabeza de toda Europa en trabajo de hierro artístico, prueba de ello será que las rejas de la portada de la catedral de Notre Damme de París son forjadas por los maestros catalanes Blay y Suñol en 1250.(4)

En colaboración con QAH| El Reto del Bardo 

Vía|Bonet Correa, A. (coord.): “Historia de Artes Aplicadas e Industiales en España”, ed. Catédra, 1982. Referencias en el texto   (2) (3) (4)

Olaguer-Feliu, F. de : “Arte medieval español hasta el año 1000”, ed. Encuentro, 1998. Referencias en el texto (1)

Diego Barrado, L. : “Nacido del fuego: El arte del hierro románico en torno al Camino de Santiago”, ed. Mira, 1999.

Bango Torviso, I. :”SUMMA ARTIS: Arte prerrománico hispano: el arte en la España cristiana de los siglos VI-IX”, ed. Espasa, vol. 8-II, 2002.

Alcolea, S. : “ARS HISPANIAE: Artes decorativas en la España cristiana”, ed. Plus Ultra, vol. XX, 1975.

Imagen|Puerta de la Iglesia de San Genis de Montellá Martinet, Lérida; Reja Románica de la Iglesia de San Vicente de Ávila; Puerta con forja de la Catedral de Notre Damme de París

En QAH| Trabajar el Hierro: La Forja en la Península Ibérica durante la Alta Edad Media (I)

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