Patrimonio 


Toledo: 2000 años de sorpresas arqueológicas

Hay pocos lugares en España con tanto patrimonio por descubrir como Toledo. Pese a todo lo que está ya estudiado y llevamos mucho tiempo disfrutando, de vez en cuando este tipo de localizaciones, con muchos siglos de civilizaciones a sus espaldas, dan sorpresas y aportan novedades arqueológicas.

Este año, coincidiendo con el 30º aniversario de la declaración de Toledo como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la propia ciudad se ha decidido en celebrarlo de una manera acorde, esto es, ofreciéndonos nuevos descubrimientos dentro del recinto amurallado que conforma la vieja Toletum.

Toledo: 2000 años de sorpresas arqueológicas

Por una parte, en las obras de rehabilitación de un edificio particular, se ha localizado una galería de unos 30 metros de longitud y 4 de anchura, de época romana. Se piensa que formó parte de un gran edificio civil por la localización y el tamaño de la propia galería.

Por su ubicación, su cota topográfica y el resto de elementos del entorno “solamente” puede formar parte de un edificio fundacional del momento en que la ciudad pasa a tener estatus de civitas”, ha señalado el arquitecto del proyecto, José Ramón de la Cal.

Esta galería ha aparecido mientras se acometían unos trabajos para solucionar las pérdidas de agua que dañaban las cimentaciones de la casa. La obra está previsto que concluya a comienzos de junio, y se habilitará una entrada para que pueda visitarse la galería, de modo que se incorporará a las rutas del patrimonio desconocido de Toledo.

Por otra parte, en la calle de Santo Tomé, junto a la iglesia donde se expone “El entierro del Señor de Orgaz” de El Greco, en las obras de una panadería, se han encontrado restos de lo que previsiblemente sea una mezquita medieval, datada entre los siglos IX-X.

Reconstrucción de cómo hubiera sido la fachada de la mezquita

Los restos de esta mezquita medieval –dos arcos, uno de herradura y otro polilobulado– han surgido durante las obras de rehabilitación de esta panadería. Los albañiles estaban realizando unas rutinarias rozas en un muro para insertar el cableado cuando se han topado con los arcos.

Se sabía que en esta zona existió una mezquita pero se desconocía el lugar exacto y que era de planta cuadrada o trapezoidal”, explica el arqueólogo supervisor de la obra, Antonio Gómez Laguna, para quien la disposición de su traza, adosada a la Sacristía de la iglesia Santo Tomé, parece indicar que existió una cohabitación entre ambos edificios, de distinto credo”.

Continuaremos, como siempre, con un ojo puesto en estas incipientes investigaciones, por si arrojan más información a lo que se conoce actualmente, y desde aquí celebrar la quincena de Ciudades Patrimonio de la Humanidad con que cuenta España desde hace nada menos que 30 años.

Vía| El País, El diario montañés
Más información| Agencia EFE
Imágenes| FMIHistoriadelarte, El País, El diario montañés
En QAH| De lo visible y lo invisible en la pintura de El Greco

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