Cultura y Sociedad 


¿Tienes pánico a hablar en público?

Micrófono ante auditorioHace unos días, el diario ABC publicó un estudio sobre educación llamado “Prefiero morir a hablar en público”, refiriéndose a que actualmente existen profesionales más cualificados y mejor formados, pero con miedo o falta de entusiasmo por hablar en público.

Este miedo que sienten muchas personas a hablar en público puede aparecer ante situaciones muy diferentes, como cuando se va a impartir una charla, realizar preguntas a un conferenciante o a un profesor, expresar una opinión en un debate o en un coloquio, narrar un hecho que le ha ocurrido a uno personalmente, exponer alguna duda,… Los síntomas son bien diversos, puede paralizarse la lengua, sudor en las manos, sufrir ansiedad, olvido del discurso o simplemente miedo a hacer ridículo.

Aunque cierto grado de ansiedad es normal a la hora de hablar en público, y que incluso puede ayudar a la persona a estar preparada para afrontar la situación, para mucha gente la ansiedad experimentada es tan intensa que puede incluso llegar a bloquear la capacidad de hablar.

El sistema educativo español, al contrario de lo que ocurre en los países anglosajones, no tiene contemplado el aprendizaje de las imprescindibles técnicas de oratoria, a pesar de que es una cualidad imprescindible en la vida laboral, tanto casi como los estudios elegidos. Hablar en público eficazmente ayuda a crear mejores profesionales mejorando su autoestima y confianza personal. Mejorando las habilidades de oratoria y comunicación en los más jóvenes se conseguiría un efecto positivo en su rendimiento escolar, y se contribuiría positivamente a su desarrollo personal y profesional.

¿Cómo podemos paliar ese pánico a hablar en público?

El término médico para el temor a manifestarse en público es “glosofobia”, es fundamentalmente una consecuencia de la inseguridad personal, pudiendo afectar incluso a la autoestima personal.

La primero que debemos hacer es dominar a fondo el tema que vamos a tratar, no refiriéndonos a aprendernos de memoria el texto, sino tener claro en la cabeza un esquema sobre el que, a partir de nuestros conocimientos, podamos desenvolvernos, incluyendo, por supuesto, la información necesaria para responder posibles preguntas.

El entrenamiento es fundamental, nos debemos poner a prueba, aunque sea en un ambiente controlado, si es posible intentar ensayar con alguien que sepa del tema que vamos a tratar, y si no es posible, al menos grabarnos, y ver con ojos críticos el resultado, la confianza crece cuando se comprueba que se es capaz de hacerlo.

En pleno discurso, algo muy importante es arrancar con buen pie, tener muy rodados los primeros minutos para cobrar confianza y entrar en calor. Debemos ir con un guion flexible y no una charla aprendida al pie de la letra, ya que así en caso de duda podemos seguir adelante con mayor facilidad. Si nos bloqueamos completamente, lo principal es respirar, beber agua y recuperar la última idea, o dar por finalizado el tema que se trataba.

La preparación y la práctica han de ser las estrategias fundamentales para transformar un contratiempo en una oportunidad.

 

Vía| “Prefiero a morir a hablar en público” de Abc.es;  “Cómo afrontar con éxito el miedo a hablar en público” por Jacobo Cano de la Universidad de Zaragoza; “Hablar en público” de AulaFácil.com; “Why People Fear Public Speaking” de levelupliving.com.

Imagen|  Micrófono ante auditorio

En QAH| La adrenalina, las 10.000 horas y el miedo a hablar en público

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