Patrimonio 


The Factory: el surgimiento de un nuevo concepto de Arte

Andy Warhol es, sin duda, uno de los artistas más importante e influyente del siglo XX. Su pop comercial, su rechazo del exceso de “autorismo” contemporáneo, su interés por explorar y combinar una gran variedad de medios de comunicación en su ejercicio cultural y artístico así como su admiración por la serialidad y la multiplicidad, han contribuido de forma definitiva a la estética postmoderna y contemporánea. Pero nada de esto hubiese sido posible sin The Factory o La Fábrica que es como llamó al estudio de Warhol Billy Name, su administrador y archivista en 1963. Originalmente estaba situado en el 321 de la calle 47 Este, en Midtown Manhattan, aunque el espacio se trasladó más adelante al 33 de Union Square Oeste en Nueva York. The Factory estaba siempre llena de asistentes de estudio, empleados, colaboradores y amigos que se enriquecían de la interminable marea de público y visitantes. Muchos de los habituales del lugar terminaron convirtiéndose en las estrellas de los experimentos fílmicos de Warhol.

Edie Sedgwick, Viva, Brigid Berlin, Mayo Montez, Taylor Mead, Jackie Curtis y Candy Darling son algunas de las figuras que devinieron en celebridades underground. Se podría decir que se convirtió en un lugar de experimentación contracultura de los sesenta en Estados Unidos, así como un claro ejemplo de la decadencia y destrucción causada por la cultura de la droga y el empobrecimiento estético y moral del arte. Y es que, si The Factory alcanzó su status, es porque Warhol manejaba como nadie la publicidad y los medios de comunicación y convirtió este lugar en una máquina de hacer imágenes que se convirtieron en un mito. En 1962, Warhol ya se había hecho un nombre como ilustrador comercial y empezó a serigrafiar, pero siempre a lo grande, ya que las serigrafías de Elvis llegaron a alcanzar los dos metros de altura. De modo que Warhol necesitaba un estudio y unos asistentes, como Nathan Gluck o Gerard Malanga, para trabajar estos lienzos. Y así fue como comenzó la cadena de montaje y aprovechó para anunciarlo como un producto fabricado en serie, copiando incluso la firma de sus obras que en muchas ocasiones hacia Julia Warhola. Con el tiempo, el estudio empezó a parecerse cada vez más a una empresa y así fue como llegaron: las películas y las fotografías. En definitiva, había nacido el business art (arte comercial).

El estudio se convirtió en un imán para los modernos, los artistas y la alta sociedad, y en un centro de experimentación de todo tipo. Entre las celebridades que acudían al famoso taller de Warhol se encontraban Lou Reed, Edie Sedgwick, Bob Dylan, Salvador Dalí y Betsey Johnson, por mencionar algunos, pues el estudio no discriminaba, era un cultivo para todo tipo de arte, entre ellas, la música con la legendaria banda de rock The Velvet Underground, con miembros clave como Lou Reed y John Cale, que fueron el centro de la escena de Warhol en The Factory. El ambiente dentro del estudio era muy permisivo, por lo que la mayoría del contenido de las películas que ahí se rodaban eran sobre temas sexuales: la desnudez, el sexo explícito, las relaciones homosexuales o la diversidad sexual. Warhol llamaba a quienes acudían a su estudio Warhol Superstars pues les confería parte de su genio a todos los asistentes a partir de su participación. Era como si los músicos, pintores o gente de cine se convirtieran en su propiedad y formaran parte de las creaciones del artista. Warhol era la mente creativa que veía sus deseos realizados por medios de sus fastuosas amistades.

Se trató, pues, de un proyecto que comenzó con un simple deseo de fama en el que el verdadero arte era accesorio, pero que al final se transformó en una auténtica revolución cultural con indiscutibles efectos sobre la concepción en la historia del arte hasta nuestros días. Y eso es, precisamente, lo que quedó de una Factory que, tras el atentado sufrido por Warhol en 1968, nunca más volvió a ser el mismo espacio abierto y permisivo de creación, diversión, negocio y escaparate de tipologías que había sido.

 

Vía| AA, The Factory. Madrid: La fábrica. 2012.

Más información| DANTO, A.C., Andy Warhol. Madrid: Paidós, 2010.

Imagen| Warhol y sus superstars, Warhol y Dylan, Warhol grabando en The FactoryTríptico de Richard Avedon.

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