Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Tesoros olvidados: Santa María de Melque

“Una iglesia que por su aparejo y sus macizos se parece a lo romano; por la disposición de sus departamentos secundarios, a lo latino; por su planta, a lo bizantino; por la contextura de sus arcos a lo visigodo y a lo árabe primario; por sus bóvedas, su cúpula y sus semicolumnas, a lo románico; por el modo de ejecución, a lo bárbaro; por otros detalles, a varias de aquellas artes. ¿Qué es?”

Exterior de Santa María de Melque.

Exterior de Santa María de Melque.

De esta manera describía el Conde de Cedilla en 1907 el redescubrimiento del complejo monacal de Santa María de Melque, ubicado en el término municipal de San Martín de Montalbán (Toledo), dejando de ser un establo y un pajar y pasando a formar parte de las joyas patrimoniales de nuestro país, siendo sometida a continuas investigaciones para poder datar el origen de su construcción. ¿Visigoda o mozárabe?

Los numerosos estudios han provocado distintas teorías para determinar su autoría: personalidades como Gómez Moreno y V. Lampérez la datan hacia el siglo X, por lo que sería de fábrica mozárabe, más tarde las nuevas generaciones de arqueólogos e historiadores como Bango Torviso, J. Yarza o L. Caballero Zoreda la encuadraron en la época visigoda, a fines del siglo VII. Pero en las excavaciones más recientes el propio Caballero la reclasifica como construcción del inicio del mozárabe.

Lo que es seguro, es que la iglesia perteneció a un monasterio de finales del siglo VII edificado sobre ruinas romanas, posiblemente una villa, de manera que se aprovecharía el material de antigua construcción para la nueva fábrica. Durante la invasión árabe, se tiene certeza de la continuidad monástica del complejo, pero las construcciones fueron reaprovechadas como núcleo urbano y la iglesia se fortificó con la construcción de una atalaya sobre el cimborrio que aún se conserva. Con la conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI, el templo recuperó el culto cristiano y al mismo tiempo era un lugar defensivo, que se mantendrá hasta el siglo XIX, momento en el que la desamortización  de Mendizábal convirtió el recinto en pajares y establos.

Interior de Santa María de Melque.

Interior de Santa María de Melque.

Lo que hoy nos encontramos al visitarla es una iglesia de estado imponente en un lugar donde parece que se ha detenido el tiempo. Solo te acompaña el silencio, roto por el sonido de tus propios pasos y el canto de los pájaros, sin avances de la civilización. Avanzas fijando tu vista en esa gran mole de piedras bien labradas que componen la iglesia. Melque es un templo de cruz inscrita con espacios adosados a los lados, propio de los templos adscritos a la antigua liturgia hispánica, está totalmente realizada en piedra, desde sus muros hasta su abovedamiento, con un cimborrio monumental en la zona de la intersección, y todo el conjunto se rodea de diversas dependencias que nos demuestran que, ese lugar hoy deshabitado, era un lugar vivido en su momento.

A pesar de que el número de visitantes es bajo y el estudio arqueológico de la zona se abandonó hace unos años, el centro se mantiene en activo y en los últimos meses está tomando importancia debido a una noticia de carácter legendario que ha surgido gracias a la reciente publicación de los estudios de José Ignacio Carmona: “Santa María de Melque y el tesoro de Salomón” donde deja en el aire la posibilidad de que el mítico tesoro, traído a España por los reyes visigodos y escondido por los mismos para evitar el saqueo tras el avance árabe,  fuera ocultado en Melque. Aquí comienza el debate sobre si es real o no este hecho, con una presencia muy amplia en la tradición popular, pero de lo que no cabe duda es que va a ser un reclamo para aumentar el número de visitantes que disfruten de un recinto único fechado en la Alta Edad Media.

 

Vía| ABC: Melque ¿posible paradero del tesoro de Salomón?

Más información| CABALLERO ZOREDA, L., “La iglesia y el monasterio visigodo de Santa María de Melque y Santa Comba de Bande: arqueología y arquitectura”.  Madrid, 1980.

Imagen| Interior, Exterior y Panorámica de Santa María de Melque realizadas por Esteban Peinado de Haro.

 

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