Cultura y Sociedad, Historia 


Términos y expresiones marineras para gente de secano

 

Hace poco leí una noticia que hacía referencia a las misiones de reconocimiento que se estaban llevando a cabo en el planeta Marte y se me ocurrió escribir un artículo sobre la marinería. El perspicaz lector caerá rápidamente en la cuenta de que pudiera ser que el espacio no tuviera nada que ver con un tema referente a la mar, aunque es fácil relacionar ambas temáticas pues tanto el espacio, en la actualidad, como los océanos, en la época de los descubrimientos (del siglo XV al XVII), son dos fronteras de lo desconocido que el hombre se aventuró a atravesar.

Ilustración de Olaus Magnus de una serpiente marina atacando un navío.

Ilustración de Olaus Magnus de una serpiente marina atacando un navío.

De hecho es tan cercana esta relación entre el mar y el espacio que las peligrosas criaturas que vivían en los océanos medievales se han convertido ahora en extraterrestres que solo quieren complicar la existencia del ser humano.

Como escribió Goya en uno de sus grabados “el sueño de la razón produce monstruos”.

Volviendo al tema de la náutica, la vida marinera nos ha dejado a lo largo de la historia multitud de términos que seguimos usando hoy día sin haber siquiera pisado nunca la cubierta de un barco. De esta manera es fácil reconocer el uso común que se hace del refrán cuando el cielo está rojo, marinero abre el ojo, aunque este primer ejemplo es claramente de origen marinero y los lectores sabrán perfectamente que se usa en situaciones en las que se espera una gran tormenta en un futuro muy cercano. Sin embargo es probable que no se conozca el origen del verbo abarrotar como sinónimo de una aglomeración, ya que su etimología implica un mínimo conocimiento de los navíos en la era de los descubrimientos pues en las bodegas de los navíos de la Edad Moderna se aprovechaba hasta el último hueco posible para introducir mercancía y los huecos que quedaban libres entre los numerosos toneles que portaba un buque se usaban para meter unos fardos, llamados abarrotes, de productos más maleables, así se aprovechaba al máximo el espacio.

Recreación del interior de un galeón donde habría que eliminar las hamacas pues su uso se generaliza en el XVIII.

Recreación del interior de un galeón donde habría que eliminar las hamacas, pues su uso se generaliza en el XVIII.

Esta última palabra me lleva a otra más común pues la medida de peso en toneladas también procede del ámbito del mar, pues el peso de las naves se medía en los toneles que eran capaces de llevar.

También tiene su origen en esta época el término marino rancho y por definición la expresión zafarrancho de combate como sinónimo de los preparativos que se hacían antes de un combate, ya que el rancho era el espacio físico delimitado por las cajas personales de los marineros para hacer vida dentro del navío, donde normalmente se organizaban en grupos de seis o siete marinos por rancho. Cuando el buque se preparaba para un combate era necesario desalojar de cajas los espacios del navío para que los cañones pudieran estar operativos. Esta acción era conocida como zafar el rancho.

La típica imagen del pirata con la pata de palo, un parche y un garfio es la imagen real de cualquier marinero del XVI donde una astilla podía amputar miembros con facilidad en una contienda.

La típica imagen del pirata con la pata de palo, un parche y un garfio es la imagen real de cualquier marinero del XVI, donde una astilla podía amputar miembros con facilidad en una contienda.

Los marinos de la era de los descubrimientos tenían una vida difícil y se enfrentaban en sus derroteros (sinónimo de ruta  y con origen en derrota como sinónimo de rumbo de una embarcación) a climas adversos donde el sayo era una prenda muy común ya que al cubrir desde el cuello hasta las rodillas era bastante útil en alta mar cuando hacía frío y aunque también la usaban algunos campesinos en la Edad Media, es posible entender mejor el famoso refrán hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo pensando en un marinero de la Edad Moderna e imaginándolo en pleno océano una noche fría de primavera.

Sigue habiendo mucha tela que cortar en un tema tan amplio como las expresiones marineras y aunque faltarían muchas por comentar, como todo ha ido viento en popa, espero haber dejado el pabellón bien alto.

Retomando el tema espacial, dejado de lado al inicio del artículo, vivimos ahora una nueva era de los descubrimientos, solo que la frontera a atravesar ya no se encuentra en nuestro planeta aunque quizás en un futuro utilicemos expresiones que tengan su origen en el habla de estos marinos de las estrellas o “astro-nautas”.

 

Vía| Pérez-Mallaína, Pablo Emilio; Andalucía y el dominio de los espacios oceánicos: La organización de la carrera de Indias en el sigloXVI, Sevilla: Fundación Corporación Tecnológica de Andalucía, 2010.

Más Información| Diccionario de la RAE.

Imagen| Serpiente marina, bodega, pirata.

 

RELACIONADOS