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Tercer grado penitenciario

Hace unos días los dos ex presidentes de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC),  Enric Roig y Antoni Herce, que fueron condenados a cuatro años y medio de prisión por malversación de fondos públicos, salían en régimen de semilibertad tan sólo 48 días después de su ingreso en prisión tras la concesión del tercer grado penitenciario.

¿En qué consiste y cuáles son los requisitos para la concesión de este tercer grado?

Para comprender mejor la cuestión resulta conveniente que hagamos una breve referencia al  tratamiento que reciben los presos en nuestro Derecho Penitenciario, regulado  por la Ley Orgánica General Penitenciaria de 1979, el Reglamento Penitenciario de 1996, la Ley de Enjuiciamiento Criminal y las Circulares de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

Frente al sistema progresivo clásico que se caracterizaba por el cumplimiento en distintas fases de la pena de prisión, pero siempre desde un período inicial en régimen cerrado muy estricto, nuestra actual LOGP propugna el sistema de individualización científica, esto es, que el reo, desde el momento en que comienza a cumplir condena es sometido a un estudio individualizado que decide sobre su clasificación en un grado u otro.

Así el artículo 72 1. LOGP” Las penas privativas de libertad se ejecutarán según el sistema de individualización científica, separado en grados, el último de los cuales será el de libertad condicional, conforme determina el Código Penal”

Este sistema se caracteriza por su flexibilidad dado que el artículo 72 3. LOGP establece que “Siempre que de la observación y clasificación correspondiente de un interno resulte estar en condiciones para ello, podrá ser situado inicialmente en grado superior, salvo el de libertad condicional, sin tener que pasar necesariamente por los que le preceden”. De modo que el reo puede ser calificado inicialmente en el tercer grado siempre que se den todas las condiciones para ello. Lo que no resulta posible es obtener inicialmente la libertad condicional

Además siempre prima la finalidad de reinserción ya  que según el artículo 72. 4. LGP “En ningún caso se mantendrá a un interno en un grado inferior cuando por la evolución de su tratamiento se haga merecedor a su progresión.”  De tal manera que al que pueda ser calificado en tercer grado no se le puede mantener en segundo grado ni al que pueda estar calificado en segundo grado puede estarlo en el primer grado.

Existen cuatro grados penitenciarios:                                                                    http://www.larreina.net/wp-content/uploads/2007/11/prisao_maizumpomonte-thumb.jpg

-El primer grado penitenciario que determina la aplicación del régimen cerrado  para aquellos penados especialmente peligrosos o con manifiesta inadaptación a los grados segundo y tercero.

-El segundo grado penitenciario con el régimen ordinario, el cual se aplica a los penados  en  quienes concurran unas circunstancias personales y penitenciarias de normal convivencia, pero sin capacidad para vivir, por el momento, en semilibertad. (art.102.3RP)

-El tercer grado penitenciario con  el régimen abierto -que se aplica a los internos que, por sus circunstancias personales y penitenciarias, estén capacitados para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad- (102.4 RP)

-La libertad condicional

Teniendo en cuenta lo dispuesto en el artículo 72.3 LGP, anteriormente citado, todo reo que cumpla los requisitos para el tercer grado, hay que concedérselo.

Además no existe plazo mínimo para poder decretar este tercer grado, a diferencia del régimen anterior que exigía el plazo de dos meses,  dado que según el art.  104 3. RP “Para que un interno que no tenga extinguida la cuarta parte de la condena o condenas pueda ser propuesto para tercer grado, deberá transcurrir el tiempo de estudio suficiente para obtener un adecuado conocimiento del mismo y concurrir, favorablemente calificadas, las variables intervinientes en el proceso de clasificación penitenciaria enumeradas en el artículo 102.2 valorándose, especialmente, el historial delictivo y la integración social del penado”

En concreto, según la Instrucción 9/2007 y la LOGP deben ser calificados en tercer grado desde el primer día aquellos internos cuya condena sea inferior a cinco años de prisión (el art. 36 del Código Penal excluye del tercer grado a los condenados a penas superiores a cinco años que no hayan cumplido la mitad de su condena), que hayan satisfecho la indemnización por responsabilidad civil, y que presenten un pronóstico de reincidencia de bajo a muy bajo.

Como características de este régimen:

-Ausencia de controles rígidos

-Realización de actividades profesionales o de cualquier otro tipo fuera del establecimiento. El tiempo de permanencia de los internos en el centro será de ocho horas diarias debiendo pernoctar en el mismo salvo que acepte el control mediante dispositivos telemáticos adecuados.

-Concesión de permisos de salida de fin de semana

Al margen de lo chirriante que pueda parecer en este caso la concesión de este tercer grado , no supone ningún tipo de beneficio penitenciario, sino una modalidad ordinaria de cumplimiento de la condena, derivado de la estricta aplicación de nuestra  ley penitenciaria.

Vía | Noticias Jurídicas

Imagen| Grados penitenciarios

En QAH | Indulto, ¿justicia o injusticia? 

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