Política 


Tensión en el mar de China

Los días 5 y 6 de agosto jefes de la diplomacia internacional llevaron a cabo una reunión en Kuala Lumpur para abordar la creciente tensión en el mar de China. La cumbre se ha realizado en el seno de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) compuesta por Camboya, Indonesia, Filipinas, Brunéi, Laos, Myanmar, Tailandia, Singapur y Vietnam.

Un informe, supuestamente filtrado, de la Academia de la Fuerza Aérea China y publicado por medios japoneses, señala la necesidad de “prepararse para rechazar una hipotética intervención estadounidense en la región” y llama a aumentar el poder del ejército chino en las aguas en disputa. Estas aguas a las que se refiere Pekín, incluyen las islas de Okinawa y Guam, donde EEUU dispone de bases militares.

Tras esta intención por parte del gobierno chino de desestabilizar la zona, las potencias internacionales, encabezadas por Washington, han realizado una serie de inspecciones vía satélite cuyas imágenes ha quedado constancia de la fabricación de pistas de aterrizajes de al menos tres kilómetros por parte de China.

Mar de China

Mar de China

Con la llegada al poder del presidente Xi Jinping en 2013, China ha aumentado su potencial naval y aéreo en la región con vistas a un posible conflicto con Japón y el resto de potencias vecinas a causa de las islas en litigio de los mares de China Oriental y Meridional.

La actual crisis, nace de la creación por parte de China de determinadas islas artificiales cerca del archipiélago de Spratly sobre las, que se teme, pueda desplegar material militar como medida de presión a las potencias con las que comparte estas aguas.

 

PULSO NAVAL

El pasado mes de junio, Filipinas desarrolló dos maniobras marítimas junto con Japón y Estados Unidos como forma de sacar a relucir no solo su potencial bélico si no sus fuertes alianzas internacionales. Tan solo un mes después, Pekín respondía con otra serie de maniobras que durante diez días llevó a cabo en torno a las islas en disputa, Spratly.

En mayo de 2014, ya se produjeron incidentes entre la marina estadounidense y la china en la zona meridional y provocaron graves acusaciones entre ambos gobiernos. En aquella ocasión, el buque americano Fort Woth colisionó con un destructor chino al obviar este último, según la versión dada por Washington de todas las señales que la nave americana le realizó advirtiendo de su presencia. China, contestó declarando su malestar por el continúo espionaje por parte de EEUU en la zona, cuyos drones son neutralizados por las Fuerzas Armadas Chinas.

La expansión naval china ya está teniendo sus efectos de desequilibrios regionales no sólo en las potencias ribereñas del mar de China si no en el propio índico donde reside una de sus mayores competidoras militares en Asia: India. De igual manera, la política expansionista de Jinping, pone en alerta a dos naciones claves entender el poder geoestratégico de esta parte del mundo oriental: Corea del Sur y Japón y con ellas a su tradicional aliado y con gran proyección militar en estas aguas, Estados Unidos.

 

AGUA DE GRAN IMPORTANCIA COMERCIAL

El interés del control de estas aguas no es casual por parte de ninguna de las naciones implicadas. El mar de China, sobretodo en su parte meridional, supone un paso estratégico entre el océano Pacífico y el Índico, dotándolo de una importancia militar extraordinaria pero sobre todo comercial.

Según el informe emanado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) el pasado año, la industria China creció un 7,5% frente al 1’4% de su mayor competidora en la región, Japón. Esta variación en cuanto a los niveles de producción lleva a Pekín a la necesidad de obtener zonas estratégicas para el transporte de sus mercancías y afianzarse de esa manera como la primera potencia asiática.

De los datos aportados por el informe, en 2013 se movilizaron 9548 millones de toneladas vía marítima de las que 38,7% pertenecían al continente asiático, gran parte de ella pertenecientes a las exportaciones e importaciones chinas. De ahí, que desde Beijing se reclame una zona de 3 km2 como zona comercial exclusiva y persiga aumentar su influencia comercial hasta el oeste, zona de importancia vital para las importaciones de petróleo procedente de Oriente Medio y materias primas provenientes de África.

 

Por ello, la impetuosa voluntad de las naciones implicadas por apaciguar la actual crisis es notable tal y como se ha demostrado en la cumbre de ASEAN a la que acudió el propio John Kerry, puesto que a la misma velocidad que China gana enemigos entre sus propios vecinos, Washington gana adeptos al otro lado del Pacífico.

 

Vía/ Balasdesliencio

Imagen/ ASEAN Mapa

Más información/ UNCTAD IEEE

 

RELACIONADOS