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Técnicas de cerrajeros para evitar el bumping

Desgraciadamente las noticias de asaltos en domicilios no tienen fin en los medios. Hoy en día existen múltiples herramientas y técnicas de apertura que dejan violar la seguridad de la mayor parte de cerraduras instaladas en España, todavía cuando estén cerradas con todas y cada una de las vueltas de llave, y habitualmente sin dejar siquiera indicio de que la cerradura haya sido forzada. Las técnicas más conocidas utilizadas por estos ladrones son el bumping o bien apertura a través de llaves de percusión, que deja abrir una cerradura utilizando una llave cambiada a dicho efecto, y la impresión o bien impresioning, que consiste en hacer en exactamente la misma cerradura una llave a la medida para abrirla, tal y como si se tratara de la llave original (esto es lo que hace la lamentablemente conocida “magic key” que ha tolerado multitud de hurtos en domicilios con cerraduras de borjas). Para finalizar, si alguna cerradura no se puede abrir con estos métodos, siempre y en todo momento queda la opción de las ganzúas, que dejan abrir prácticamente cualquier cerradura con algo más de esmero y habilidad.

Si bien con esta información las perspectivas semejan muy poco esperanzadoras, verdaderamente hay soluciones que pueden complicar mucho, cuando no imposibilitar plenamente, la apertura a través de estos métodos no destructores. Para esto basta con efectuar una pequeña inversión en mudar el bombín por uno con sistemas antibumping y/o antiganzúa.

El bumping se fundamenta en la posibilidad de separar entre si, a través de un golpe suave, los elementos de bloqueo del bombín, de manera que este pueda virar de manera libre. Esto solo es posible en los bombines con pines y contrapines cargados con muelle (que es el tipo más frecuente de bombín), mas hay bombines con sistemas alternos antibumping en los que es imposible utilizar esta técnica. Se pueden localizar bombines con estas peculiaridades desde unos cien euros más o menos.

El impresioning o bien impresión se fundamenta en introducir una llave cubierta de algún material alterable en el bombín a fin de que con pequeños movimientos de esta, los pines internos del bombín vayan desfigurando poquito a poco el revestimiento hasta crear una llave válida para abrir la cerradura. Para poder emplear esta técnica hacer falta nuevamente que el bombín se base en el sistema de pines cargados con muelle, con lo que del mismo modo los bombines con sistemas alternos no pueden ser abiertos a través de esta técnica. Sirven los mismo bombines que en el caso precedente.

Para finalizar, el ganzuado consiste en manipular manualmente los sistemas internos de bloqueo del bombín con una ganzúa, igual a como lo haría la llave. En un caso así la solución es más difícil, puesto que siempre y cuando haya elementos mecánicos que sean accionados por la llave va a existir la posibilidad de manipularlos a través de una ganzúa. Si bien hay múltiples bombines en el mercado que se venden como “antiganzúa”, incorporando elementos de bloqueo que pueden hacer más difícil el ganzuado, los especialistas en esta técnica son capaces de superarlos. La única solución verdaderamente eficaz para eludir la apertura por ganzuado consiste en mudar el bombín por uno cuyo desbloqueo no se base en elementos mecánicos accionados por la llave al introducirla en el bombín. En esta categoría se hallan los bombines electrónicos, imposibles de ganzuar dado a que la llave no mueve elementos mecánicos sino transmite un código electrónicamente al bombín, y por ende la ganzúa no puede manipular nada. Se pueden localizar bombines electrónicos desde unos trescientos euros. Otra opción alternativa son los bombines magnetomecánicos, en los que la llave no tiene hendiduras o bien dientes para interactuar con los sistemas de bloqueo del bombín, sino más bien imanes con campos imantados con direcciones diferentes y concretas, que desbloquean el bombín sin tomar contacto con los sistemas de bloqueo internos del mismo. Nuevamente, al no haber elementos mecánicos que manipular en el canal de la llave, la ganzúa no sirve de nada. Esta clase de bombines se pueden adquirir desde doscientos euros más o menos. Aparte de al ganzuado y debido del mismo modo a que no hay elementos con los que interaccionar físicamente en el canal de la llave, los dos géneros de bombines son asimismo inmunes al impresioning y al bumping.

vía Cerrajeros Valenciahttp://www.cerrajerosvalencia365.com

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