Patrimonio 


El teatro romano de Málaga, escenario de la Antigüedad

Que no hace falta salir de nuestro país para ver auténticas maravillas del arte romano es de sobra sabido. Hoy me gustaría pararme un poco más una de las joyas más antiguas de la ciudad de Málaga que no es ni más ni menos que su teatro romano. Y es que Málaga es una ciudad llena de cultura e historia allá donde pisemos: el Museo thyssen, el Museo Picasso, el Centro Pompidou, el Centro de Arte Contemporáneo, la Colección del Museo Ruso de San Petersburgo, Tabacalera, la Alcazaba, el Palacio de la Aduana…

Desde su fundación en época fenicia, Málaga ha sido un centro de llegada de influencias artísticas y culturales de todo el Mediterráneo. La primeras poblaciones se situaron cerca de lo que hoy se conoce como la Alcazaba. La gran cantidad de yacimientos de plata y cobre, un puerto natural de fácil atraque y una situación estratégica en la Vía Hercúlea convirtieron Málaga en un lugar atractivo para fenicios, cartagineses…y también para los romanos. En una primera etapa fue un municipio federado (foederatus), pero pronto se convirtió en municipio de derecho latino (latini), tal y como recoge la Lex Flavia Malacitana, otorgada por el emperador Vespasiano el año 74. El pasado romano de la ciudad se localiza principalmente en el cerro de la Alcazaba, dónde está el teatro romano y dónde también se conoce la existencia de un arco de triunfo.

En 1951, durante unas obras en la Casa de la Cultura, en la calle Alcazabilla, se descubrió el Teatro romano, construido durante los primero años de mandato del emperador Augusto, en el siglo I a.C, cuando la ciudad formaba parte de la Hispania Ulterior. De construcción mixta, por un lado aprovecha parte de la ladera y por otra crea una terraza artificial para apoyar las gradationes (gradas). Es semejante en dimensiones a otros teatros como los de Itálica (Santiponce, Sevilla), Acinipo (Ronda, Málaga), Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz) y con características arquitectónicas relativamente parecidas, muy cercanas al modelo clásico propuesto por Vitrubio. Se conserva más de la mitad del graderío, la orquesta que está flanqueada por dos entradas (aditus) y algunos elementos decorativos como placas de mármol en el suelo (sectile) y en tres escalones donde iban ubicados sillares pétreos de los que sólo se ha localizado uno y unas rejillas también de mármol cuya utilidad sería la de drenar el agua procedente del graderío. En la parte exterior del edificio se han encontrado varias marcas horadadas en la piedra, lo que correspondería con los mástiles que sostendrían un gran toldo o velum que serviría para proteger a los espectadores de las inclemencias metereológicas.

Frente a la orchestra se localizan los restos de una inscripción fechada en época Flavia aunque reutiliza el mármol de otra inscripción anterior. La construcción de este tipo de edificios suponía importantes sumas de dinero por lo que era la élite local la que asumía sus costes, reflejándose en la epigrafía de los edificios las inversiones que realizaban estos evergetas, repercutiéndoles en prestigio y popularidad, contribuyendo ante los ciudadanos a legitimar el ejercicio del poder político. La escena conserva en buen estado el pulpitum, cuyo frente está bordeado de nichos que mantienen restos de la pintura original.

El edificio teatral estuvo en uso hasta avanzado el s. III, momento en el que, tras su abandono, se instala en la zona una factoría destinada a la explotación industrial del pescado salado y a la elaboración de salsas derivadas, que permanecerá activo hasta el s. V, momento en el que Piletas pertenecientes a la factoría de salazones del teatro romano (de mediados del s. IV a mediados del s. V d.C.) Vista de la poedria con subsellium del teatro malacitano estas piletas se reaprovechan como lugares de enterramiento convirtiéndose este lugar en una necrópolis. La vitalidad comercial volverá con la ocupación bizantina, aunque este resurgir acabará durante el s. VII. Tras la conquista musulmana en el 711, en este lugar se levantarán un recinto militar y una mezquita. Utilizado como teatro hasta una fecha imprecisa del siglo III d.C., se destinó posteriormente a otras actividades, sobre todo industriales. Entre los siglos V y VI, toda la zona se convirtió en un cementerio.

Vía| Junta de Andalucía

Más información|Catálogo arqueológico

Imagen| Teatro romano de Málaga, Teatro Romano de Málaga (trailer), Vista desde arriba del teatro.

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